Policiales
Jueves 04 de Junio de 2015

Exfuncionario municipal víctima de balazos quedó preso en el juicio

Insólito. Hugo Aristimuño, exdirector de Arquitectura de la Municipalidad de Paraná, declaró en el juicio contra el presunto agresor, Carlos Saavedra, pero dijo que no sabe quién le disparó, pese a que en la denuncia lo había nombrado

La violencia y el miedo en el barrio Franzotti de Paraná sobrevoló en el juicio a Carlos Saavedra, el acusado de intentar asesinar a balazos a Hugo Aristimuño, exdirector de Arquitectura de la Municipalidad, en un confuso episodio. Una situación insólita se vivió cuando la propia víctima quedó detenida por falso testimonio al declarar sobre el hecho. Además, los otros testigos citados dejaron constancia del miedo a decir lo que saben, tanto al imputado como a quien en aquella oportunidad recibió los disparos.

El ataque ocurrió el 4 de noviembre de 2011 en el barrio Franzotti de Paraná. Según la imputación fiscal, aquella tarde Carlos Saavedra con su hermano Jorge fueron a la vivienda de Aristimuño y lo acribillaron a tiros. La víctima fue asistida en el hospital San Martín y sobrevivió milagrosamente.

Unas horas antes tuvieron un encontronazo en la calle, que habría sido el detonante de la agresión: Aristimuño iba con su hija y se cruzó con los Saavedra, mantuvieron un entredicho, insultos de por medio. Por eso, más tarde, alrededor de las 20, los acusados fueron armados hasta la casa de su vecino, quien supuestamente también estaba armado, según mencionaron algunos testigos. Pero no alcanzó a sacar su arma de fuego que los oponentes ya estaban gatillando: seis impactos de bala recibió en su cuerpo (en el cuello, en el torso y en el muslo), que lo dejaron por algunos días debatiéndose entre la vida y la muerte, pero logró salir adelante.

Cuando Aristimuño fue entrevistado por el personal policial mencionó con claridad los nombres de Carlos y Jorge Saavedra, a quienes luego detuvieron y pusieron a disposición de la Justicia. Sin embargo, cuando el entonces director de Arquitectura municipal fue citado al Juzgado de Instrucción a declarar, afirmó que no sabía quiénes eran los agresores, pese a que le habían disparado desde una corta distancia.

En aquella oportunidad esta contradicción le valió una imputación por el delito de falso testimonio, por la cual había pedido la probation (suspensión del juicio a prueba), pero por las demoras del viejo sistema procesal penal recién a fines de este mes iba a tener una resolución.

Ahora se le sumó una segunda acusación por el mismo delito: ayer a la mañana, cuando fue citado a declarar en el juicio por aquel hecho, insistió en la presunta mentira de no saber quiénes eran los que le dispararon, pese a que le insistieron en la pregunta y le recordaron que estaba bajo juramento de ley. Ante esta situación, el tribunal dispuso su detención y traslado a la Alcaidía de Tribunales, y de este modo Aristimuño sumó una segunda imputación por falso testimonio.

No queda claro porqué mentiría la víctima de semejante agresión: si piensa arreglar el asunto por otras vías, fuera de la legalidad, o si existe algún otro código barrial o acuerdo por el cual haya decidido no nombrar a los Saavedra.

Un prófugo y varios testigos con miedo

El juicio comenzó ayer luego de tres años y medio de instrucción de la causa y espera de definición de la fecha de inicio. En el hecho delictivo están imputados tanto Carlos Saavedra como su hermano Jorge. Pero solo el primero compareció ante el tribunal (integrado por Marcela Badano, Elbio Garzón y Elisa Zilli), mientras que al segundo no lo encontraron en su domicilio y hace un tiempo que está declarado en rebeldía.

Durante la mañana de la primera jornada, a varios testigos debieron leerles las declaraciones que habían hecho ante el Juzgado de Instrucción, porque, o bien no recordaban con claridad el hecho, o por el temor evidente de alguna represalia, tanto por parte del hombre que estaba sentado en el banquillo de los acusados como de la víctima del hecho.

Hoy a las 9 comenzarán los alegatos del fiscal Rafael Cotorruelo y del abogado defensor Walter Rolandelli, quienes sostendrán sus hipótesis de culpabilidad e inocencia de Saavedra, respectivamente, en el delito calificado como Homicidio en grado de tentativa. Luego se esperará la sentencia.


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