La Provincia
Viernes 20 de Noviembre de 2015

Estudiantes de la escuela técnica Nº 5 hablaron de sus inventos

Innovadores. Lograron construir un aro magnético que le permite a una persona que utiliza audífonos, escuchar  en el fondo de una sala como si estuviera sentada en la primera fila. Lo instalaron en el centro cultural La Vieja Usina

En la Escuela de Educación Técnica Nº 5 Malvinas Argentinas de Paraná, ayer por la mañana hicieron una muestra de los trabajos que realizan los estudiantes en los talleres y por la tarde realizaron un acto. 

Juan Carlos Martín directivo de la institución, dijo a UNO que la actividad fue en vistas del Día de la Educación Técnica y la semana la dedicaron para que jóvenes de escuelas primarias puedan recorrer la muestra y se entusiasmen con estudiar en la institución.  

Dentro de las aulas y los pasillos presentaron sus trabajos y los jóvenes contaron sobre las experiencias realizadas. La escuela tiene dos especialidades, una de Hidráulica y la otra de Electricidad con orientación a Electrónica Industrial. También tienen herrería, carpintería  y mecánica y pasan a diario, entre turno mañana, tarde y noche, unos 300 alumnos. 

Los estudiantes Federico Bevilacqua y María Portillo hablaron de uno de los trabajos más importantes: un conductor, un aro que genera un campo electromagnético con un conjunto de cableados calibrados de tal forma y que recorren el perímetro de un salón para logran transformar una señal auditiva. De esta manera un audífono puede transformar la onda en un sonido original. 

Así, explicaron, una persona hipoacúsica, alguien con audífono en un aula, puede escuchar en la última fila como si estuviera en la primera. Al invento los instalaron en la Vieja Usina, en Paraná es el primero.

El profesor del taller Juan Pablo María dio más precisiones y dijo que además, permite aislar los ruidos de ambiente. Quien tiene el audífono solo escucha lo que se habla dentro del aula y se trata de una herramienta para la inclusión.  

Una canilla mágica, sola y en el aire



En el medio del patio de la escuela había una canilla que estaba en el aire, bien a lo alto y que tiraba agua como si contara con la cañería.

Juan Pablo Streitenberger es el profesor de uno de los talleres de Hidráulica y contó que en Brasil había una parecida y se le ocurrió que era una buena idea para que los estudiantes aprendan a utilizar cañerías más grandes. Dentro del chorro, un caño sostenía la estructura, tomaba el agua del barril y lo largaba por la boca de la canilla dando la sensación que producía de solo verla.

Amplificadores y linternas



Los estudiantes de 5º, contaron a UNO que en el Taller de Electrónica construyeron dos amplificadores de audio, linternas con materiales reciclados y fuentes de regulación variable. Aún les falta dos años para terminar la escuela y los materiales los consiguieron entre todos.
 

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