Día del Padre
Lunes 20 de Junio de 2016

"Esto no fue un robo", aseguró la familia del soldado asesinado

Fabricio Bermani tenía 22 años y lo ejecutaron de un balazo en la nuca, cuando estaba de guardia en el puesto 6 del Regimiento de Chajarí. Le robaron el fusil y tiraron el cuerpo afuera del predio del Ejército.

José Amado / De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar

El misterio y las dudas rodean el crimen de un soldado en la ciudad de Chajarí. Fabricio Leonel Bermani, de 22 años, hacía poco que había ingresado al Ejército Argentino y tenía un muy buen concepto. Además, era arquero del club Florida y muy querido en el ambiente deportivo. Nadie se explica su muerte, ocurrida de manera violenta cuando cubría una guardia, ya que no tendría problemas con nadie. Aunque no se descarta ninguna hipótesis, se cree que el motivo fue el robo del fusil reglamentario, y se comparó el hecho con uno similar ocurrido hace pocos días en Santa Fe. Pero las miradas apuntan también hacia el interior de la unidad militar.
Bermani integraba hace tres años el Regimiento de Caballería de Tanques 7, ubicado cerca del acceso a Chajarí, por la rotonda del cruce de la autovía nacional 14 y la ruta provincial 2. El sábado a la noche le tocó cubrir el puesto 6 ubicado al oeste del predio del Ejército, del otro lado de la entrada al mismo, donde se encuentran unos tinglados con los tanques medianos. A las 23.30 tomó la guardia y a la 1.30 fue un compañero a relevarlo, pero no lo encontró en su puesto. El soldado dio aviso al jefe de la Guardia, y una patrulla inició la búsqueda. Primero recorrieron la zona cercana al lugar de custodia y lo llamaban gritando su nombre. Luego comenzaron una recorrida por la zona descampada del predio, hasta que lo encontraron a unos 300 metros del puesto de guardia.
Estaba tirado en el suelo, del otro lado del alambrado, en la banquina de la ruta 2. Trataron de reanimarlo, pero ya estaba muerto. Observaron que tenía mucha sangre en la zona de la cabeza, donde tenía una importante lesión. Anoche iba a estar el informe preliminar de la autopsia, pero ya se había adelantado que la herida era por arma de fuego, presumiblemente de bajo calibre. Al parecer, lo habrían puesto de rodillas y ejecutado a muy corta distancia.
Comunicaron el hecho a las autoridades del Ejército y estas llamaron a la Policía local. En minutos, se constituyó en el lugar el fiscal de Chajarí, Maximiliano Larocca Rees, con los policías de la Jefatura Departamental Federación. Se comisionó hacia el lugar a un grupo de especialistas de la Dirección Criminalística e Investigaciones de la fuerza para colaborar en la investigación.
Se pudo constatar que faltaba el fusil FAL reglamentario del soldado, así como el chaleco y el cinto con las municiones. Intentaron robarse los cinco cargadores y en el camino se cayeron dos, por lo que se llevaron tres, con 60 municiones de guerra en total. En la escena del crimen no hallaron ningún elemento de prueba que hiciera sospechar de algo o alguien. Pero no deja de llamar la atención que, en principio, nadie haya escuchado la estampida del disparo mortal, efectuado en medio de la noche silenciosa, en una zona descampada.
Recientemente hubo un hecho parecido en la ciudad santafesina de Santo Tomé. Fue en la madrugada del 7 de junio, cuando un soldado de guardia en el batallón de Anfibios fue asaltado por tres delincuentes que los despojaron de su fusil calibre 7,62 con su cargador y otros dos cargadores con 20 balas cada uno.
En el caso de Chajarí, de haber sido abordado por delincuentes con el fin del robo, creen que Bermani debería haber visto algo previamente, y en tal caso iniciar el protocolo de acción dando aviso a los superiores. Además, el joven estaba ya en el tercer año del voluntariado y tenía conocimientos de karate. Aunque también pudo haber sido sorprendido y desarmado en el acto. A su vez, otro punto que llama la atención es que el cuerpo haya sido arrojado fuera del predio del Ejército, por arriba del alambrado que quedó con las evidencias de tal accionar.
El fiscal ordenó el secuestro de los libros de guardia y ayer había casi 30 personas declarando. No se descarta que la causa pase a manos de la Justicia Federal.
Según se informó desde el Gobierno provincial, el ministro de Gobierno y Justicia, Mauro Urribarri, se comunicó con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, quien ofreció la colaboración de Gendarmería Nacional en la investigación.

"Esto no fue un robo", aseguró la familia

Fabricio Bermani estaba en pareja desde hacía poco tiempo y esperaba un bebé: su novia está embarazada de cinco meses. Anoche UNO pudo hablar con la familia, totalmente consternada con la muerte del joven. Luciano García, cuñado de la víctima, contó: "Estamos sin poder creerlo. Nos levantamos a la mañana, encima Día del Padre, recibimos un llamado de terceras personas que nos decían que Fabricio tuvo accidente. Fuimos al Regimiento y nos encontramos que habían matado a mi cuñado. Nos instalamos ahí, nos fueron contado cosas, recorrimos el lugar, pero no nos dicen por qué pasó esto".
Consultado acerca de si saben lo que pudo haber ocurrido, Luciano dijo que en el fondo tienen algunas sospechas, pero aseguró: "No fue un robo", y agregó: "Vamos a llegar al fondo de esto y vamos a descubrir quiénes fueron los culpables, porque seguro fue más de uno".
En este sentido, relató que Fabricio "tenía cuatro años de karate, medía 1,83 metros y tenía un físico inigualable. Si le querían robar se iba a defender. Quisieron armar algo y no les salió, se quisieron lavar las manos".
De todos modos, todavía no se explican la muerte del muchacho. "Era el mejor compañero del Regimiento, todo el mundo lo quería".
La víctima además era arquero del club La Florida de la Liga de Fútbol de Chajarí. Carlos Zampedri, integrante de la Comisión Directiva, dijo a UNO: "Es una cosa que no se puede creer, porque era un ejemplo de chico y no nos cae la ficha todavía. Jamás tuvo problema con nadie, se crió en el club desde los 11 años, jamás tuvo un problema, todos los querían por la humildad que tenía".

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