Policiales
Domingo 29 de Noviembre de 2015

Está “en rebeldía” el expolicía que le pegó a Silvio Díaz en la quinta

La Justicia dictó tres oficios para ubicar a Darío Héctor Ferrero, pero no lo encuentran. Está imputado por darle una trompada al condenado por atropellar a un niño, mientras estaba en un calabozo. Con vastas pruebas, solo falta el juicio

El sábado 1° de noviembre del año pasado toda la ciudad de Paraná hablaba otra vez de Silvio Díaz. El hombre que estaba imputado por atropellar y matar al niño de 6 años Juan Manuel Martínez Zurbano, tres semanas atrás había sido excarcelado, y aquella madrugada volvía a caer detenido ebrio tras protagonizar un incidente en un bar de calle Corrientes. Lo habían trasladado a la comisaría quinta y lo alojaron en una celda. En esa circunstancia, un policía entró y lo agredió. Díaz hizo la denuncia, la Policía colaboró inmediatamente y la Fiscalía inició la investigación, que reunió pruebas suficientes para imputar por apremios ilegales a Darío Héctor Ferrero. Sin embargo, la causa está paralizada porque el ex efectivo policial no se presenta ante la Justicia y tampoco lo encuentran. Desde la Policía de Entre Ríos indicaron que Ferrero fue exonerado de la fuerza a partir de esta causa, aunque él en su cuenta de Facebook indica que es efectivo policial de Entre Ríos. 
Por el incidente en el local de la zona céntrica de Paraná intervino la Policía y subieron a Díaz a un patrullero. Alguien le sacó una foto que circuló por todos los medios pocas horas después, en la que ya se lo ve al hombre con una herida en el rostro y con sangre.

Díaz tenía restricciones de no consumir drogas ni alcohol, aunque no para salir de noche. Igual hizo las dos cosas, y por lo tanto perdió el beneficio de la excarcelación que le había otorgado la Cámara de Casación Penal de Paraná el 6 de octubre. Por eso desde entonces está preso, ahora ya cumpliendo la condena a ocho años y cuatro meses de prisión. Pero lo que debía ser un procedimiento para pacificar los ánimos, terminó en más violencia por culpa de un efectivo.
Cuando lo alojaron en un calabozo sin techo de la sede de la Alcaidía que funciona en la dependencia policial de calle Ameghino, ingresó un uniformado y lo atacó con golpes de puño. Terminó con el rostro ensangrentado y un diente menos.
Las autoridades policiales aportaron todos los elementos de prueba para esclarecer el grave episodio, no buscaron ocultar ni apañar el accionar del policía. La fiscal Patricia Yedro reunió las pruebas, citó a declarar a los testigos y en poco tiempo se logró esclarecer la presunta responsabilidad de Ferrero en el episodio.
Según informó a UNO la abogada que ejerció la defensa de Díaz, Corina Beisel, las pruebas son vastas y suficientes: en las imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia instaladas en la dependencia policial, se observa con nitidez que un uniformado atacó a Díaz.
Pero no solo existe en la investigación esta prueba objetiva, sino también están las declaraciones testimoniales del resto del personal policial que se encontraba en el lugar. Los efectivos no dudaron en señalar a su colega como el responsable de la trompada al detenido.
Ferrero fue imputado por apremios ilegales, delito que tiene una pena de prisión o reclusión de uno a cinco años e inhabilitación especial por doble del tiempo para ejercer el cargo de un funcionario público.
La causa fue elevada a juicio, e incluso existieron negociaciones para un procedimiento abreviado ante la posibilidad de acordar una pena con el acusado. Pero todo se truncó porque nunca más se supo de Ferrero en Tribunales. Desde el Juzgado de Garantías se dictaron ya tres oficios para encontrar al imputado, pero por razones desconocidas los mismos fueron infructuosos.
Confusa paliza en la Unidad Penal N° 1
Los golpes que recibió en la comisaría quinta, no fueron los únicos que recibió Silvio Díaz luego de su detención por la tragedia vial que protagonizó, en la que falleció el niño de 6 años Juan Manuel Martínez Zurbano. El hombre de 41 años también recibió una paliza cuando estaba detenido con prisión preventiva en la Unidad Penal N° 1 de Paraná. Este hecho también fue denunciado, pero hubo varias versiones, confusas y contradictorias, que no permitieron en esclarecimiento del hecho.
Desde el primer momento se supo que Díaz padecía un grave problema de adicción a estupefacientes que, según se refirió en el transcurso de la causa judicial, comenzó a tratar desde su detención. Pero esto, según se informó a UNO, le generó varias crisis como consecuencia del proceso de abandonar el consumo de sustancias. Fueron episodios que derivaron en violencia con otros internos del penal y también penitenciarios.
Tras la denuncia por aquella golpiza que recibió en el pabellón, la Fiscalía a cargo de Álvaro Piérola avanzó en medidas de prueba, como la citación a los agentes del Servicio Penitenciario que estaban de guardia. Todos declararon y sostuvieron su inocencia.
En la cárcel hay varias cámaras de vigilancia, que se instalaron desde hace algunos años. En este caso, según sostuvo la representante legal de Díaz, Corina Beisel, se analizaron cinco cámaras, de las cuales cuatro no andaban al momento de la golpiza al detenido, y la restante grabó una imagen en la que no se alcanza a dilucidar casi nada.

Además, declaró como testigo un preso que estaba cerca de donde ocurrió la riña, pero no aportó nada de interés para esclarecer el hecho.
“Es inverosímil que ignore su deber de presentarse”
“Ese sábado a la mañana me presento en ese lugar, no me querían dejar entrar, yo exigí que me permitan hablar con mi defendido, y después de unos 30 minutos se presentó un jefe y me permiten pasar. Lo veo a Díaz en un calabozo que no tenía techo y ese día lloviznaba, estaba todo ensagrentado y con el diente que lo había guardado en el bolsillo”, recordó la abogada que representa a Silvio Díaz, Corina Beisel.
Respecto de la situación de Ferrero, la letrada dijo que “quienes tienen que dar cuenta son las autoridades que deben diligenciar los exhortos”. Y agregó que “en la audiencia de formulación de cargos Ferrero estuvo presente y sabe que tiene un proceso penal que se está tramitando y su propia abogada defensora me manifestó que no lo pueden ubicar”.
El último exhorto para encontrar a Ferrero se emanó desde la Oficina de Gestión de Audiencias en el mes de setiembre, por lo que el hombre “está en una situación de rebeldía”, explicó Beisel, quien no descarta en pedir una medida más estricta si el policía no aparece: “Ahí evaluaré que se lo declare prófugo de la Justicia penal”, afirmó.
Además, informó que el juicio “sería en un proceso abreviado, porque tenemos un prueba fundamental que es un video, no hay necesidad de un juicio común, porque hay orden del procurador general para cuando hay pruebas contundentes acordar una pena, para evitar el dispendio jurisdiccional”.

De todos modos, la abogada cree que más allá de que no lo encuentran, Ferrero aprovecha la situación para dilatar la llegada de una condena: “Es inverosímil que un funcionario policial ignore que tiene un deber de presentarse en la Justicia, además tiene restricciones y el deber de presentarse cada tanto para estar sujeto al proceso penal”, aseguró.

 

Comentarios