La Provincia
Viernes 14 de Agosto de 2015

Especialistas criticaron la pérdida del espacio público frente al río

El Colegio de Arquitectos organizó una jornada con foco en el borde costero, que fijó el Código Civil

Derecho al río: el carácter público del borde costero fue el nombre de una jornada realizada ayer organizada por el Colegio de Arquitectos de Entre Ríos. Hubo 14 ponencias a lo largo del día con profesionales de Paraná, del resto de la provincia, de Santa Fe, Chaco y Buenos Aires. La reducción del espacio público ribereño introducido en el nuevo Código Civil y Comercial fue uno de los ejes centrales.     

Mariana Melhem es presidente del Colegio de Arquitectos de Entre Ríos y dijo a UNO que entre los objetivos buscaban conocer el estado de situación y de interés sobre la problemática. 

El Camino de Sirga es el espacio público ribereño. En palabras simples, son los metros que debe haber para el uso de todos, entre el margen del río y la línea de edificación privada. “Con el nuevo Código Civil y Comercial se redujo de 35 metros de costa a 15, y esto hizo que el Colegio discuta muchísimo el tema. La diferencia es bastante: puede haber creciente, deslizamientos. Cuando hablamos del uso libre de la costa, todos piensan de inmediato en recreación y no es solo eso: son las actividades productivas, el área para un puerto, el espacio que tienen quienes  viven próximos al río para que puedan planificar su actividad como los pescadores. La diferencia de metros reduce el espacio”, destacó Melhem.

Sostuvo que en la provincia es posible mitigar algunos de esos efectos, ordenar el territorio y fijar pautas.  

Junto a otros objetivos con los que contó la iniciativa, fue planteada la idea de lograr una publicación digital y luego física con todas las ponencias presentadas. Una de ellas, la inaugural, estuvo a cargo de la diputada María Emma Bargagna y del arquitecto Eduardo Motta. 

Explicaron que la línea de ribera es un límite que separa el espacio público del privado frente al río. La cota es la altura del río según el promedio de las máximas crecidas ordinarias. En el Puerto de Paraná es de 4,30 metros. Desde ese lugar, la misma se aplica en un entorno de cinco kilómetros aguas arriba y cinco aguas abajo. Una vez oficializada, el espacio que exista en el margen interno, desde ella hasta el río, pertenece al Estado provincial y así fue explicado por los expositores. 

Bargagna aclaró a UNO: “En 1957 se definió la linea de ribera en el Puerto de Paraná. Es una obligación y sirvió para que se instalara el Túnel en zona de dominio público. Después, sobre esos bañados y anegadizos, que eran territorio provincial, se hizo Los Arenales”.

Durante la presentación mostraron nueve fotografías de la línea de ribera, desde 1957 a 2015, y donde se podía  apreciar el crecimiento de construcciones sobre un territorio público. 

En la imagen del mapa de 2002 ya se podía advertir el crecimiento del barrio privado Amarras del Sol dentro de la línea de la ribera. Hoy, en algunos tramos, se trata de unos 900 metros de margen que hay hasta llegar al río, según especificaron.

Frente a la situación, los expositores señalaron que consideran necesario dotar de seguridad jurídica al entorno costero de Paraná y para ello instaron a la Municipalidad a que solicite a la Dirección Nacional de Puertos y Vías Navegables a que concluya las tareas de delimitación de la línea de ribera en el borde costero, iniciados en 1957. 

“La ciudad debe saber a ciencia cierta lo que es dominio público, de lo que es privado”, aclaró Bargagna, y agregó que la delimitación debe estar demarcada y señalizada en el territorio para que todos la conozcan.

Otro de los expositores fue Fernando de la Rosa, presidente de la Regional Oeste-Noroeste del Colegio de Arquitectos. Ante la ponencia, habló con UNO sobre la iniciativa y el trabajo colectivo que realizan desde la institución. 

“Una de las exposiciones la vamos a hacer con el Grupo 8 de Abril. Surgió ese día y por eso el nombre, cuando nos empezamos a juntar frente a la aplicación del nuevo Código Civil y la Ley de Sirga que tiene problemas porque no se demarcó la línea de ribera en todo el país. Solo se hizo cuando tenían que instalarse los puertos o como en Paraná, pero en el resto del territorio no”, destacó, y agregó que ahí, frente a la falta de límites precisos y claros, es cuando comienzan a darse inconvenientes. 

“Empezamos entonces a ver qué leyes complementarias de la provincia podían tener que ver con salvaguardar los derechos de los ciudadanos de acceso a los cursos de agua. La ampliación de esos derechos son la posibilidad de sacar agua potable o hasta de contar con lugares para refrescarse: en Paraná con 300.000 habitantes y pocas playas, ¿cuánta gente se puede refrescar, 10.000? es el 3% de la ciudadanía ¿y el resto?”,  dijo de la Rosa y esos interrogantes fueron parte de las exposiciones. 

“Analizamos la Ley Nº 9.008 que se hizo en la provincia hace 19 años y nunca se reglamentó. Es la que establece que hay que determinar la línea de ribera y cuáles serán los organismos del Estado que lo llevarán adelante. 

El borde costero como política pública, el caso de Buenos Aires, los problemas de derecho al río, pautas para la definición, recuperación y diseño del espacio público de Chaco, humedales, cursos de arroyos y estrategias de gestión territorial, fueron otros de los temas tratados durante la jornada de ayer. 

Que los arroyos sean el corazón de la ciudad

El colectivo Sudestada presentó otra de las ponencias de la jornada. Lo que hacen es investigar para transformar la visión que se tiene de los arroyos. “Es para que dejen de ser la espalda de la ciudad y sean su corazón”, dijo Fernando de la Rosa, presidente de la regional Oeste-Noroeste del Colegio de Arquitectos.

Habló de la plusvalía urbana, de cómo darle mayor valor a la tierra. “Trabajamos con corredores inmobiliarios y lo que vemos es que se puede generar suelo urbano sin préstamos extranjeros, con solo poner de acuerdo a los componentes privados y estatales”, agregó.

En esta exposición hablaron de un trabajo posible y que estudian, sobre 200 hectáreas que están sobre el arroyo Tuyucuá  de Paraná, en tierras del Ejército.

Detalles de la noticia

* (Sobre el Camino de Sirga) “Con el nuevo Código Civil y Comercial se redujo de 35 metros de costa a 15 y esto hizo que el Colegio discuta muchísimo el tema”, dijo Mariana Melhem.



* “La ciudad (por Paraná) debe saber a ciencia cierta lo que es de dominio público, de lo que es privado”, dijo María Emma Bargagna, y agregó que la delimitación del borde costero debe estar señalizada.



* “Empezamos a ver qué leyes complementarias de la provincia podían tener que ver con salvaguardar los derechos de los ciudadanos de acceso a los cursos de agua”, dijo Fernando de la Rosa. 




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