Música
Lunes 25 de Septiembre de 2017

Mover las caderas y derribar prejuicios al ritmo de la cumbia

La música tropical armó su propia escena en la ciudad de Rosario con bandas locales

Cuenta la anécdota que el año pasado una banda rosarina de rock presentó su disco en Distrito Siete (el local ubicado en Ovidio Lagos al 700). El show estuvo muy bueno y el lugar estaba lleno, pero cuando el recital terminó y el DJ que había llevado la banda intentó pasar rock, el público inmediatamente empezó a chiflar. ¿Qué salió mal? ¿Qué pasaba? Nada. Resulta que la gente quería escuchar cumbia. Desde hace un puñado de años se viene gestando en Rosario una nueva escena: cumbia local con identidad propia y un público joven. Grupos como Los Peñaloza y Homero y sus Alegres, entre otros, son parte de esta movida. Si bien cada banda tiene su estilo, la escena reúne algunos elementos que la unifican. En primer lugar, sus músicos tienen influencias de la cumbia santafesina (Los Palmeras, Los del Bohío), pero vienen de tocar distintos géneros, desde rock hasta chamamé. El promedio de edad de los integrantes de las bandas ronda los 30 y pico, y en su mayoría nacieron en pueblos y ciudades del interior de la provincia. En su repertorio todos mezclan temas tradicionales con composiciones propias. Y, por último, los grupos convocan cada vez más gente (tocan todos los fines de semana en Rosario, Buenos Aires o Córdoba) sin hacer cumbia pop ni nada que tenga que ver con el universo estrictamente comercial del género.


"Nuestra cumbia está cruzada por otros estilos. Es una cumbia cruzada por los sonidos de la ciudad", explicó Homero Chiavarino, el líder de Homero y sus Alegres. El grupo, que se formó en 2008 y es uno de los pioneros de la movida, puede versionar desde el hit Selva de La Portuaria hasta temas de Los Palmeras. "Rosario no es una ciudad cumbiera en sí, es más bien del rock o de la canción. Igual, si uno se va a los barrios más alejados del centro, todavía vive el sentimiento de la cumbia santafesina. Pero nuestra cumbia tiene otros elementos", aclaró el acordeonista. "Uno de los músicos que escribe nuestros temas, Alejandro García, viene del palo del rock. Y yo me crié en Paso de los Libres (Corrientes), entonces vengo del lado del chamamé y la música brasileña. Hay otros integrantes del grupo que tienen una formación en el jazz. El resultado de esa mezcla es difícil de etiquetar. Si estamos en un festival de cumbia santafesina sonamos raro, y si estamos en un festival de rock también. Rosario está un poco virgen en ese aspecto, y eso está bueno, porque nos da un espacio libre para explorar", reconoció.


Los Peñaloza, en cambio, están más cerca de la cumbia pura, aunque algunos de sus músicos tocaban en grupos de dub, reggae y funk como Mamita Peyote y los Dubies. La banda, que se formó hace dos años y medio, versiona clásicos de Mario Pereyra, el Grupo Cali, el colombiano Aniceto Molina y la agrupación peruana Los Destellos. "Nací en Santo Tomé, cuna de la cumbia, y el género me fascina desde muy chico", explicó Jonatan Kreimer, vocalista del grupo.



Otra banda de la movida es La Esencia de la Cumbia. El grupo que nació hace dos años combina la cumbia santafesina con ritmos de Cuba y Puerto Rico. "Algunos integrantes venimos de la corriente de la salsa y la música tropical-caribeña, y otros son del palo de la cumbia santafesina desde hace muchos años", contó Esteban Suárez, director musical de La Esencia. "Lo que tratamos de hacer, como el nombre lo dice, es rescatar las raíces de esa cumbia santafesina que tiene más de 30 años de historia, que es parte de nuestra cultura, que es parte de nuestra identidad", recalcó.



En otro plan, aunque con el mismo espíritu de rescate del género, están Girda y Los del Alba. La banda liderada por la vocalista Vanesa Baccelliere se formó en 2012 con una consigna muy ganchera: hacer temas de Gilda. Pero ahora han evolucionado hasta componer temas propios. "No somos una banda tributo", aclaró la cantante.




Sin límites



El circuito de la nueva cumbia rosarina no conoce límites. Como dice Jonatan Kreimer: "Tocamos en barrio Santa Lucía y en casamientos en Puerto Norte". Los Peñaloza empezaron a convocar gente "gracias al Distrito Siete (D7), un lugar que convoca por sí solo", dijo el cantante. Allí se hizo justamente el primer Reventón Cumbiero, la fiesta que organizan "Los Peña" y que reúne a varios grupos de cumbia de Rosario y de otras ciudades. La fiesta se convirtió en un éxito y se trasladó después a la Asociación Japonesa y al club Central Córdoba, donde convocó a más de 900 personas. "Las entradas anticipadas siempre se agotan. Nos va muy bien. Tocamos casi todos los fines de semana", contó Kreimer.



Homero Chiavarino también destacó el papel del D7 en el crecimiento de la movida. "Es un lugar donde se puede laburar bien, que tiene un buen trato con los artistas", aseguró. Según el acordeonista, "faltan lugares de ese tipo, para 300 o 400 personas. En el último tiempo hubo un gran machete cortando ese tipo de lugares para tocar. Estamos cada vez más jodidos en ese sentido, y no solo hablando de la cumbia, sino de todos los géneros", señaló.



La Esencia recorre los dos circuitos de la cumbia: el tradicional, en los barrios, y el más alternativo, en el centro. "Tocamos en Distrito Siete, en la Lavardén y también en un boliche de la zona sur. No estamos encasillados en ningún circuito", puntualizó Suárez.



Algo está cambiando



Todos los grupos de la escena –que también incluye a bandas como Huevo de Iguana (integrada por rosarinos y colombianos) y a los chicos de Orilla Brava– coinciden en que el público joven se está volcando a la cumbia porque necesita pasarla bien y divertirse. Pero además reconocen que esto es posible porque se están rompiendo prejuicios en ciertos sectores sociales. "Hay gente de clase media, del centro, que ya no tiene problemas en decir 'vamos a bailar cumbia al D7'", dijo Suárez. "Los prejuicios tienen que ver con lo que imponen los medios. Las principales FMs de Rosario no pasan cumbia santafesina. Pasan cumbia pop, cualquier cosa, pero cumbia de acá no. Como siempre, los grandes medios de comunicación son los que terminan imponiendo lo que se consume, sobre todo en la clase media y la alta", opinó.



"La cumbia es la música más popular de este país por lejos y siempre fue bastardeada", aseguró por su parte Chiavarino. "Negar la cumbia es negar lo que pasa, es como vivir en otro lado. En cualquier rincón del país se escucha cumbia. Eso hay que aceptarlo. A ciertos sectores la cumbia les parece grasa, sucia y fea. Dicen que tiene que ver con la droga, la prostitución o la delincuencia. Hoy ya nos dimos cuenta de que esas cosas están en todos lados y no tienen que ver con un género musical", enfatizó.


   
Según el líder de Homero y sus Alegres, sin embargo, algo ha cambiado con respecto a la mirada sobre la cumbia en la última década. "En los últimos 10 años ha florecido todo lo relacionado con la cultura popular. Y la cumbia forma parte directa de esa cultura. Eso nos ha fortalecido un montón a los músicos, porque la cumbia pasó a estar en otro lugar. Se la sacó un poco de esa cuestión marginal. Desde el gobierno anterior se han fortalecido las manifestaciones populares. Lo mismo pasó con el folclore y otros géneros que estaban un tanto relegados", analizó.


Vanesa Baccelliere –que además de liderar Girda y Los del Alba es docente en la Escuela de Cumbia que funciona en el Galpón de la Música, dependiente de la Municipalidad– coincidió en que "la cumbia tiene una identidad que se fue redescubriendo en los últimos años". "Aunque la Academia de la música no la registre como folclore, la cumbia es parte de nuestro folclore", explicó.



"El folclore es algo que se transmite con oralidad y que está constantemente en el contexto. Una gaita, por ejemplo, no es folclore. Pero una guitarra, un bombo, un güiro, sí, son instrumentos que siempre están sonando. Durante un montón de tiempo acá se escuchó música de otros países, con otras estructuras. Pero en los últimos años empezó a tener más peso la música latina. Hay una base que es siempre la misma en muchos ritmos y que tiene que ver con el nativo latinoamericano y con el esclavo africano. Hasta el reggaeton tiene esta base, el reggaeton es un ritmo viejísimo", señaló.



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