Escenario
Martes 25 de Julio de 2017

El lado B de la fotografía en la mirada de un artista entrerriano

Muestra. El fotógrafo Francisco Medail presenta en Buenos Aires una recopilación de imágenes de la Década Infame. Se trata de un ensayo visual con la intención de reescribir páginas de la historia de los reportes gráficos nacionales

El fotógrafo entrerriano Francisco Medail, reconocido además por su labor como director artístico de la feria Buenos Aires Photo, inaugurará el 2 de agosto a las 19 en la galería porteña Rolf Art su exposición individual Fotografías 1930-1943, un corpus de 50 imágenes provenientes de archivos y mercados de pulgas, con el que plantea una hipótesis sobre los regímenes de visualidad que operaron en el pasado.

Luego de tres años de investigación, el artista presenta alrededor de 50 imágenes que interpelan desde su resolución formal y su contenido: un ensayo sobre la denominada Década infame, oscura etapa que se inicia con el primer golpe cívico-militar del siglo XX en el país y marca el regreso de los conservadores al poder.

Se trata de una sucesión de postales urbanas que ponen al país bajo un formato predeterminado, que es el de los fotógrafos de la época.

Medail se pregunta por los modos en que se construyen los relatos históricos y qué miradas logran cristalizarse frente a otras, en un tiempo y lugar determinado: de este manera, este conjunto de imágenes se aleja de ciertos cánones de la época -como la mirada modernista y estética de autores como Horacio Cóppola o Grete Stern- y se erigen como una suerte de lado B con fotos de ángulos atípicos, miradas extrañadas, fuera de foco, encuadres en apariencia fallidos, tomas capturadas al paso. Pero además este joven creador -que en un acto de irreverencia se apropia de las imágenes anónimas que provienen del Archivo General de la Nación, de mercados de pulgas y de lotes de la época compradas por Internet- propone un juego de autorías: así las casi 50 imágenes se presentan en la sala con un diseño de montaje clásico, en un marco de metal de 20 por 30 centímetros, todas en blanco y negro, y con la leyenda "Año 2017", en referencia a la impresión y digitalización reciente.

"Mi obra se relaciona en general con las imágenes archivo y la resignificación de imágenes. Estuve tres años recolectando estas imágenes y empecé a notar que había algo diferente o que me llamaba la atención: una especie de anacronismo, imágenes que podrían ser muy contemporáneas, que tienen algo diferente y que sin embargo son de los años 30. Fui afinando el ojo, encontré más imágenes de este estilo y todo decantó en este corpus que presento ahora, de una visualidad particular, contemporánea, por fuera de los cánones de la época", cuenta Medail en una entrevista con Télam.

En esta época que coincide con la denominada Década infame (1930-1943) y que Medail toma para dar un contexto particular a su hipótesis, "el discurso, la estética y el canon estaban puestos en otro lado", señala.

Sin embargo, la estética de este conjunto de autores anónimos que él recupera como una suerte de arqueólogo, va a cristalizarse como movimiento recién a partir de los años 50 en los Estados Unidos, a partir de la figura de Robert Frank.

"Este proyecto fotográfico que parte del trabajo de archivo y la práctica del apropiacionismo, a través de un proceso de búsqueda, edición y resignificación de material documental, se resuelve en un ensayo visual crítico, que descubre una historiografía soslayada, develando una estética desde un tiempo que le es ajeno", explica por su parte la curadora de la exhibición, Verónica Tell. Para la curadora, esta muestra "es una hipótesis o una provocación historiográfica.



Ensayo revisionista



El ensayo visual de Medail juega con la posibilidad de reescribir una página de la historia de la fotografía argentina. Mientras la historiografía artística local enarboló, de la década de 1930, las propuestas modernas de Coppola, Stern, Saderman, Heinrich, y las más conservadoras deudoras de la estética del fotoclubismo, desatendió fotografías públicas y privadas que corrían por otros canales, con usos y funciones ajenos al campo del arte". ¿Quién tomó estas fotografías? ¿Por qué las tomó? "Hay fotos aquí con el encuadre movido, sin criterio estético, no terminás de entender por qué fueron tomadas, no encontrás la funcionalidad, no tienen sentido", desliza este joven creador.

"El título de la muestra pareciera un engaño porque alude a las décadas del 30 y 40 y yo nací en 1991, es imposible que esas imágenes hayan sido tomadas por mí. Frente a esa imposibilidad, lo que queríamos era plantear de entrada una hipótesis, algo que podría haber sido. Y ya sabemos desde el punto de partida que esto es una ficción", opina el artista. A juicio de Medail, el hecho de marcar el arco temporario de estas imágenes en coincidencia con la Década infame "dio aun más fuerza al proyecto. Era una época de democracia fraudulenta, una época turbia, discursivamente era el inicio de la modernidad, de una ciudad moderna, y a mí me interesaba mostrar el lado oscuro de ese proceso. Hay una imagen que me gusta mucho: el atelier de un artista, donde se está construyendo el monumento a Roca. Es decir, es la época en que se idolatra a un genocida. A este prócer y no a otro. Y eso habla mucho del contexto".

Otras de las imágenes, de esta suerte de lado B, que escapan al supuesto esplendor de la época, muestra una gran grieta en la avenida 9 de Julio, o una imagen de Agustín P. Justo -casi siempre retratado desde una imagen de poder- pero en esta oportunidad con una silueta negra que le tapa la mitad del rostro. De este modo, acontecimientos históricos se combinan con registros cotidianos para armar un mosaico sobre el período de entrega, corrupción y fraude que se inició en 1930 con el primer golpe cívico-militar del siglo en la Argentina. Fotografías 1930-1943 podrá visitarse hasta el 29 de setiembre, de lunes a viernes de 11 a 20, en la galería de Esmeralda 1353, con entrada libre y gratuita.


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