Teatro
Martes 18 de Abril de 2017

Cuando Sigmund Freud conoció a Galileo Galilei

"Encantado Freud, soy Galileo", escrita y dirigida por Ester Brafa, se presentará los domingos en el Museo Histórico "Martiniano Leguizamón". Un encuentro entre dos hombres de ciencia que cambiarían paradigmas

Vuelven a encontrarse dos hombres singulares bajo el mismo cielo de las dudas. Encantado Freud, soy Galileo, de Ester Brafa. Se presentará los domingos 23 y 30 de abril, a las 20.30, en el Museo Histórico Martiniano Leguizamón (Laprida y Buenos Aires, de Paraná).

Imaginemos que Wolfgang Amadeus Mozart, Sor Juana Inés de la Cruz, Simone de Beauvoir, Confucio y varias decenas de notables de la ciencia, la política, el arte y la cultura de todos los tiempos se congregan en una convención de grandes mentes creadoras. Imaginemos que el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, y el padre de la astronomía y la física modernas, Galileo Galilei también están invitados y se cruzan en la antesala: ¿qué se dirían?

Brafa se aventuró a esbozar una respuesta, que podrá verse en el reestreno de Encantado Freud, soy Galileo protagonizada por Juan Pablo Amarillo como el matemático y astrónomo Galileo Galilei, y Horacio Lapunzina como el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud.

Tanto el método de experimentación y las observaciones astronómicas de Galileo, como el psicoanálisis y su tarea de desciframiento desataron la condena de los poderes de la época.

En diálogo con Escenario, Horacio Lapunzina brindó un panorama sobre esta interesante puesta: "Ellos tienen una carta de invitación y se enteran de que están invitados una gran cantidad de personalidades de la cultura. Se encuentran en la antesala del congreso, y Freud sí sabe quién es Galileo, pero Galileo jamás oyó hablar de Freud, porque entre ellos hay 300 años de diferencia. Es así que se produce una charla y se va dando una cierta complicidad, en tanto ambos son personajes que en sus respectivos momentos históricos fueron totalmente cuestionados, perseguidos, que en el caso de Galileo fue obligado a abjurar".

Tanto el método de experimentación y las observaciones astronómicas de Galileo, como el psicoanálisis y su tarea de desciframiento desataron la condena de los poderes de la época.

Sin embargo, en esta obra, Brafa, se propuso mostrar el lado más humano de estos dos hombres de ciencia: "El encuentro se produce en el sur de Italia, donde Freud, de acuerdo con cartas que se escribía con su mujer y con otros personajes de su época, se sentía verdaderamente relajado, donde se salía de su estructura como investigador. Por lo tanto, se ve un rasgo de Freud más dionisíaco, si se puede decir. Y Galileo, mientras tanto, no tiene ni idea de dónde está ni por qué está en ese lugar. Básicamente, se pasan una hora y 20 minutos hablando, aunque en algún punto del transcurso de la obra se producen algunas cosas conflictivas. Pero no es en los respectivos paradigmas científicos donde se cargan las tintas, sino en sus personalidades", señaló el actor.

Copas de vino mediantes, ambos personajes comienzan a ponerse cínicos, y no es para menos, si mientras estuvieron vivos las comunidades científica y religiosa los rechazaron.

Ambos personajes históricos estuvieron en el medio de la crisis de la fe católica cristiana. Galileo, si bien era creyente, fue víctima de las contradicciones de la Iglesia. Y por otro lado, en el caso de Freud, puso en crisis el modelo antropocéntrico, planteando un sujeto escindido, condenado a vivir a través de lo inconsciente, lo que en cierta manera pone en discusión a Dios. Es por eso que este encuentro es doblemente interesante, porque hay que tener en cuenta que Galileo, a pesar de todo, era creyente; mientras que Freud era ateo. Y eso, al final, los enfrenta.



***
Datos


Escenografía, diseño y realización: Carlos Esteban Fernández / Gustavo Bretón

Iluminación, diseño y operación: Sergio Fabri

Edición de sonido: Daniel Blasón

Maquillaje: Carlos Esteban Fernández

Operación de sonido: Susana Alberto

Fotografía: Raúl Perriere

Elenco: Horacio Lapunzina y Juan Pablo Amarillo

Dramaturgia y dirección: Ester Brafa


Comentarios