Clima
Martes 16 de Agosto de 2016

Es un año muy complicado para la agricultura


El fenómeno climático de la Niña estará instalado en la provincia al menos hasta el primer trimestre de 2017. José Luis Aiello aseguró que técnicamente ya se terminó el fenómeno del Niño y se transita hacia una Niña de débil intensidad, que se iniciará en setiembre y principios de octubre de 2016.
El doctor en Ciencias Meteorológicas brindó una conferencia que se realizó en la sede de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y disertó acerca de las perspectivas climáticas de la presente campaña en Entre Ríos. En ese contexto dialogó con Campo en Acción y analizó las perspectivas del sector en función del impacto del clima sobre el área productiva.
La Niña es un fenómeno que se desarrolla en el Pacífico. En este caso, inicia en Río Grande Do Sul, Brasil, y es de escala grande. De los tres escenarios (Niña, neutralidad y Niño) es el que tiene un impacto que hace que las lluvias se ubiquen por debajo de lo normal, lo que podría afectar los rendimientos de los cultivos como el maíz y la soja. Remarcó que estos fenómenos no solo se explican por la lluvia, sino que existen otros que también podrían definir la campaña. Destacó además que la Niña estará instalada en la provincia al menos hasta el primer trimestre de 2017.
"Vengo a dar un mensaje realista, no catastrófico. Estamos en un año complicado, así de simple, porque puede instalarse una Niña y aunque muy probablemente sea de intensidad débil, ese no es el mejor escenario para la agricultura de Entre Ríos y vamos a depender de fenómenos regionales que al día de hoy no son pronosticables", dijo.
El especialista explicó que el fenómeno climático de la Niña es un estado que tiene mayores probabilidades de producir sequía, pero se le acoplan otros fenómenos regionales.
"Tiene impacto entre octubre y marzo, en esos seis meses puede haber factores que incrementen o amortigüen el efecto de la Niña", indicó y a modo de ejemplo señaló: "Si un pulso húmedo se instala en un mes de floración o de necesidades hídricas de determinado cultivo, por ahí se amortigua el efecto de la Niña. Lo mismo pasa con el Niño, y esos factores regionales no pueden ser pronosticados. Si el hombre no puede pronosticar a más de cinco días, mal puede pronosticar lo que puede pasar en noviembre, sin embargo nos cansamos de ver pronósticos que dicen noviembre será seco, diciembre será húmedo, son ni más ni menos que mentiras".
En relación al manejo agronómico como la agricultura por ambientes y su vínculo con la información correcta analizó si en verdad son soluciones fundamentales para paliar la situación: "Si uno piensa que vendrá un año Niña y se omiten una serie de fenómenos adicionales muy importantes, como situación del océano Atlántico, ingreso de flujo de humedad, intensidad y frecuencia de los frentes, son cuestiones técnicas, pero como hay tanta información se copia de gente que no tiene información. Hay que tener cuidado con las cosas que se dicen, monitorear, explicar a la gente cuales son los mecanismos más importantes para tener buenos pronósticos", indicó el experto que no hizo más que dejar información de utilidad para la toma de decisiones en torno a futuro inmediato.

Comentarios