A Fondo
Martes 15 de Diciembre de 2015

Entre los precios y desafíos

Martín Macor / De la Redacción de UNO
mmacor@uno.com.ar


Después de que el Gobierno de Mauricio Macri anunciara que pretende continuar con el plan de Precios Cuidados al menos por unos meses y saliera a buscar la buena voluntad de productores y supermercadistas para retrotraer los precios que más aumentaron en las góndolas, La Serenísima y los productores de pollo habrían decidido bajarse del programa oficial de precios controlados. 

Si no llega a ser un desafío al Gobierno, la decisión cuanto menos va en contra de lo que Macri y sus funcionarios están buscando en el sector de consumo masivo. La Serenísima, la marca emblema de Mastellone, tiene varios productos –leche en sachet y yogures, sobre todo- en el listado de Precios Cuidados. A su vez, acaba de firmar un acuerdo por alrededor de 10 millones de dólares por el que un 25% del capital accionario queda en manos de Arcor, otro gigante de la industria alimenticia argentina. La salida de la empresa de los Precios Cuidados aún no es oficial. Lo mismo pasa con los productores de pollo. 

A todo esto, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere, aseguró que los precios  internos de la carne están “atrasados” y llamó a “revertir” esta situación. 

El ruralista responsabilizó al gobierno de Cristina Kirchner por haber hecho “un desastre” con la política agropecuaria que mantuvo “pisados” los precios de la carne y otros productos en los  últimos años. Por ello, Etchevehere le apuntó al exministro de Economía, Axel Kicillof, y a los dos últimos secretarios de Comercio, Guillermo Moreno y Augusto Costa, porque fueron los artífices de “un  desastre que hay que revertir”. 

“El precio de la carne estuvo pisado durante años, hay que revertir eso”, insistió el ruralista. El jefe de la Sociedad Rural celebró en la localidad bonaerense de Pergamino los anuncios del presidente Mauricio Macri sobre la quita de retenciones a las exportaciones de trigo, maíz, sorgo, girasol, carne y pesca y una baja de 5 puntos porcentuales para la soja.  Según agregó el ruralista entrerriano a pesar de los “desastres que hoy hay que revertir”, la buena noticia es que los argentinos están consumiendo 120 kilos de carne por año entre cortes vacunos, pollo y pescado.  

“Pasada esta cuestión estacional esperamos que los precios se acomoden. Le pedimos que cuando los productores bajen los precios de la hacienda en pie se reflejen en el mostrador”, expresó el ruralista, quien aclaró que los precios están “atrasados”. 

Con este contexto, sumado al estancamiento en materia de crecimiento económico, dólar atrasado, inflación y otras yerbas “la luna de miel” no le corresponderá a Mauricio Macri. No habrá ese lapso de tiempo en el que la opinión pública le sonríe a los funcionarios recién llegados. La convocatoria a los dirigentes de la oposición y a los gobernadores es bienvenida, pero no es suficiente. El Presidente es quien debe tomar medidas urgentes y sensatas para mostrar rápidamente que se puede avanzar hacia soluciones al menos parciales. Y el nuevo gobierno es el que cargará con la responsabilidad de un eventual calentamiento económico o con la mochila tan temida de un estallido social en estos días tensos de diciembre. 

Macri confía en la simpatía social que despierta el arranque de su gestión. Al final del verano sabrá si la estrategia fue exitosa o si se impone un replanteo para no repetir las experiencias traumáticas de sus antecesores. 


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