Ovacion
Sábado 30 de Abril de 2016

Enrique La Mona Ibarra

Selfie.

—¿Dónde naciste?
—En Paraná, un lugar que me dio mucho y nunca lo cambiaría por nada.
—¿Qué te dejó el Fútbol? 
—Muchos amigos, experiencias únicas y haber enfrentando a unos de los mejores equipo de la argentina.
—¿Qué recuerdos de aquel Patronato de 1978?
—Lo más lindo es haber conseguido el ascenso con todos jugadores locales. No quiero olvidarme de ninguno, Solanas, Eduardo Lell, Armando Sosa, Alberto Pulga Ríos, Luis Brunengo, Julio Solanas, Américo Pesoa y Mauricio Escobar, entre otros. Dejamos todo dentro de la cancha y dimos batallas en todos lados.
—¿Fue el mejor grupo en el que estuviste?
—Sí, dejábamos todo de lado. Fuimos muy unidos y demostramos lo que sabíamos hacer con la pelota. Algunos ya no están, pero con los que quedamos seguimos juntándonos y teniendo buena relación
—¿Qué resaltaba en un jugador de esa época?
—La calidad y el juego, no daban por perdida ninguna pelota. No se quedaban por nada y la unión era lo primordial.
—¿Y en el fútbol de la actualidad qué cambios hubo?
— Se perdió mucho la calidad de jugadores. Hoy lo físico y lo táctico va más allá de eso. El fútbol es muy esquematizado y no deja a muchos jugadores mostrar sus cualidades y calidad.
—En cuanto al fútbol local, ¿cómo era la Liga Paranaense por aquellos años?
—Muy diferente a lo actual, la gente acompañaba y mucho. Se vivía con otra pasión. Desde la LPF, salieron muchos jugadores buenos, era hermoso ver cada fin de semana con 2.000 0 3.000 personas en las canchas. Hoy en día la LPF se encuentra en un bajo nivel y la gente no acompaña a los clubes de barrios.
—¿Tiene que ver mucho con los clubes que están en el profesionalismo?
— Sí y no, porque esos clubes salieron de la LPF, como Patronato, Atlético Paraná y Belgrano. Debe ser por las autoridades que están en la LPF, poca ideas para diagramar los torneos.
—Presidente honorario de Peñarol , ¿Por qué?
—Fue mi primer club el que me abrió la puerta en el mundo de la caprichosa. Es como mi casa, gracias al Tricolor tuve la oportunidad de atajar en Patronato.
—¿Qué otras camisetas vestiste?
—Pasé por Belgrano, Sportivo y tuve dos meses en Huracán, pero por circunstancias de la vida tuve que volverme. 
—¿Fútbol amateur o profesional?
—Nunca vi con buenos ojos el fútbol profesional, siempre me incliné para los clubes de barrios, que dejan todo por lograr algo. La clase de jugadores son distintas.
—¿Un jugador de la actualidad que mantenga a flor de piel cualidades de aquellas épocas?
—La verdad que algunos quedan. Andrade, Bértoli, entre otros, son un reflejo de jugadores de aquellos años, que dejan todo por la camiseta y no se dan nunca por vencidos. El Negro salió de un club de barrio, es flor de persona, tuve la oportunidad de conocerlo.
—Y Bértoli ya es un referente del Rojinegro.
—Es un buen arquero, gran pateador de penales y se metió en el corazón del hincha de Patronato. Es un referente del plantel.
—¿Se parece a vos? 
—Tiene mejores condiciones, es alto. Algo que a mí me condicionó, 1,72 metros, pero siempre saqué lo mejor de mí, quedó a la vista de todo. Más de uno se sorprendió por labor en los tres palos
—¿Una tapada?
—En la final de vuelta por el ascenso ante Sportivo Patria de Formosa, en un mano a mano. Me quedé con la pelota en tres oportunidades.
—¿Con quién te hubiese gustado compartir una cancha?
—Con ninguno, no soy un amante del profesionalismo.
—De Patronato ¿cómo vivís el presente? 
—Muy merecido lo tienen, es un club que la peleó siempre y tuvieron su premio. Los resultados se vienen dando y seguramente se quede en Primera.
—¿Vas a la cancha?
—De por vida, tenemos un carné para ingresar al estadio y sector de la platea para nosotros, los que quedamos. 
—¿Se siguen juntando con los del plantel del 78?
—Sí, muchas veces nos juntamos a comer y compartir momentos. Recordar aquel momento histórico, con los que quedamos y sin olvidarnos de los que hoy no están.
—¿Quién te llevó a Patronato?
—Fernando Pascual Gan. Un gran presidente que estaba donde tenía que estar y siempre se portó de la mejor manera conmigo.
—¿Música favorita?
—La cumbia, mientras sea para bailar.
—¿Qué bandas te gustan?
—De aquellos tiempos me encanta Gilda, Antonio Ríos y Los Palmeras.
—¿Y de la actualidad?
—La Princesita Karina.
—¿Comida favorita?
—Asado.
—¿La mejor ciudad?
—Paraná.
—Hincha de...
—De Peñarol, mi club de barrio.
—¿Por qué el apodo?
—Es de familia, mi hermano el Mono, el Monito y la Mona, que soy yo.
—¿Qué hacés en la actualidad?
—Estoy de presidente en el Centro de Jubilados de la Provincia y presidente honorario de Peñarol. 
—¿Qué actividades desarrollan?
—Deportes adaptados para personas de la tercera edad, hace siete años que vengo haciendo vóley y hemos recorrido todo el país.
Ficha personal
El dueño de los tres palos. Enrique La Mona Ibarra nació el 28 de octubre de 1944  en la capital entrerriana, fue un histórico arquero de aquel Patronato que logró el ascenso al Torneo Nacional de 1978. Recordado en la actualidad por sus atajadas y se lo recuerda de la mejor manera, por la calidad de persona que es y su forma de ser. Su primera camiseta fue la de Peñarol, pasó por Sportivo Urquiza y Belgrano. Salió de una familia humilde y trató de demostrar todo dentro de la cancha, cuando tuvo su oportunidad.
En la actualidad es el presidente del Centro de Jubilados de la Provincia y presidente Honorario en Peñarol, club que lo vio nacer en el deporte más lindo del mundo. 

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