La Provincia
Domingo 21 de Febrero de 2016

En Paraná, como lo que va del verano, hoy también hay poca agua

El 27 de enero una comitiva municipal encabezada por el intendente Sergio Varisco recorrió la planta potabilizadora para conocer "las necesidades" de la repartición. Las semanas pasan y de las canillas sale un triste hilito de agua.  

Si hoy abrió la canilla y primero escuchó el ruido característico del verano y después observó como sale un hilito de agua, no se enoje, están haciendo arreglos en la  planta de Obras Sanitarias de avenida Ramírez. 
A esta altura los vecinos de Paraná pierden la paciencia porque, sumado a las altas temperaturas, hace semanas que se repite la misma situación. Los mensajes a la redacción de UNO forman una catarata de reclamos imparable. En el centro y los barrios se repiten los mismos pedidos.

Presión
Los primeros en padecer la falta del servicio son los vecinos sin tanque de agua, ahora la presión es tan escasa que tampoco se llenan los tanques.
El 27 de enero, el intendente Varisco declaró después de recorrer la planta de la Toma Nueva: “Recorremos continuamente las dependencias municipales para hablar con los trabajadores y quienes conducen cada área. En este caso queríamos saber cuáles son las mejoras que hay que introducir para mejorar más el servicio de Obras Sanitarias. Me voy muy contento por el trabajo que se está haciendo y también por las obras que hemos proyectado”.
Es evidente que todavía no se concretaron los proyectos porque llenar una botella con agua se hace bastante difícil. En los hogares se hace difícil mantener las medidas mínimas de higiene, sobre todo en los baños.
En el cónclave, que se realizó a fines de enero, participaron junto al intendente, el titular del Centro de Servicios Públicos, Roberto Sabbioni; el Fiscal Municipal, Francisco Avero y la concejal Marta Zuiani.
Oficial
La Municipalidad de Paraná comunicó que la baja presión de agua en zonas altas de la ciudad, se debe a que realizan tareas de lavado de decantadores en la planta de agua potabilizadora ubicada en Avenida Ramírez, al lado del Instituto Cristo Redentor.
"Estas tareas se realizan cada cinco meses de acuerdo a la turbiedad del agua del río. Durante el trabajo, se saca de operaciones cinco horas antes y lleva 10 horas el proceso de lavado", puntualizaron.
Se pidió a la población "tener paciencia" ante esta situación, poniendo relevancia en que "son tareas necesarias para poder brindar un buen servicio de agua potable a la ciudad".  
 

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