La Provincia
Domingo 15 de Mayo de 2016

En las ambulancias de Paraná trabajan con camillas calientes

Afirmaron que se necesita capacitar a los enfermeros y paramédicos. Dieron cuenta de toda una estructura que trabaja al límite

Pablo Felizia/ De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar

Las ambulancias de Paraná trabajan sin descanso. Llegan a realizar 5.000 kilómetros por semana. En el último tiempo aumentaron las críticas sobre el servicio de emergencia público, y no solo por el tiempo en que demora un vehículo en llegar, sino también por falta de capacitación y de equipamiento.  
El fin de semana anterior la Guardia del San Martín estuvo colapsado con 320 pacientes atendidos por accidentes de tránsito, agresiones, heridas de arma e ingesta de drogas. Entonces, hubo observaciones sobre las condiciones en las que trabajan los vehículos sanitarios. Frente a esto, UNO habló con José Carlos Cuesta, jefe de la Guardia del hospital, quien sostuvo: “Lo que hay que hacer es exigir una responsabilidad como tal, que las ambulancias circulen con enfermeros o paramédicos capacitados y no solo con choferes y camilleros. Lo que veo es gente de muchos años anquilosada en esos lugares y eso hace que el riesgo sea mayor”.

Explicó que en el mundo de la Salud ya no se usa que un médico esté arriba de una ambulancia porque son muy caros. “Además cuando elige la especialidad se va al terminarla, pero el paramédico trabaja toda su vida en la ambulancia. Lo que hay que hacer es capacitarlo”, reafirmó. Para Cuesta es importante la creación de una carrera de técnicos en esta tarea.

Hay múltiples noticias que dan cuenta de ambulancias que no llegaron o lo hicieron tarde en los últimos meses. Solo en la capital provincial el 107 recibe un promedio de 30 llamados diarios y realiza unos 900 traslados mensuales.

Desde Emergencias Sanitarias detallan las múltiples tareas que afrontan, de la manera de trabajar y como postura, explicaron que si no estuvieran capacitados afrontarían demandas por mala praxis todos los meses. (Ver Un diagnóstico con pastillas de freno apiladas). De todos modos, el problema, de alguna manera está presente. La estructura tiene por lo menos 15 años, cuando Paraná cambió su fisonomía, crecieron de manera exponenciales Colonia Avellaneda y San Benito, y hubo un incremento notorio del parque automotor. Son todos aspectos que multiplican los requerimientos del servicio. UNO consultó también con el ministro de Salud, Ariel De la Rosa, quien ofreció un panorama de la situación en la provincia y contó que preparan un llamado a residencias en emergentología entre otras mejoras que preparan para el servicio.  
El problema es sensible, se trata de cómo se resuelven esos pocos minutos que definen la vida o la muerte de una persona y a juzgar por los números que grafican la tarea, en la capital provincial, las ambulancias trabajan a camilla caliente, es decir, lo hacen al límite.

Un diagnóstico con pastillas de freno apiladas
El 107 de Paraná funciona en un edificio de Yrigoyen 137, y cuando uno entra, a un costado de la primera sala, hay apilados neumáticos nuevos, pastillas de freno y hasta amortiguadores. Contaron que tener el repuesto a mano es una de las claves para evitar que una ambulancia se quede sin poder funcionar frente a una rotura.
En cada unidad deben viajar un paramédico, un enfermero y chofer, pero a veces lo hacen solo dos de ellos: quien maneja, es fijo. Como respuesta a la falta de capacitación, fue Rubén Payer, jefe del Departamento de Emergencia Sanitaria, fue quien sostuvo que de ser así, tendrían demandas por mala praxis todos los meses. “Ocurre que nosotros somos el último paso, los que asistimos cuando ya no hay otra solución”, dijo, y ofreció un diagnóstico que grafica una labor siempre al límite entre la vida y la muerte y ponderó el esfuerzo de los casi 80 empleados del organismo. El director del área es César Medrano. El 107 tiene dos bases y luego trabajan en red con centros de salud y los hospitales. La comunicación es por radio para garantizar su funcionamiento, incluso frente a una catástrofe. Son quienes coordinan qué ambulancia va a tal lugar; hacen los traslados para ablación de órganos; para los fallecidos que son hasta unos 20 por mes desde distintos lugares del país a Entre Ríos; y coordinan con el 911 y los municipios. Cuentan con dos ambulancias. Luego, por esa red, trabajan con los vehículos de los centros Domagk, Carrillo, Corrales, Hospital Escuela, Colonia Avellaneda, San Benito, San Martín y San Roque.
Cada vez que una ambulancia retorna a su base en el horario que sea, debe limpiarse de inmediato para volver a salir.

Proponen modificar aspectos del sistema  
Cuando un paciente es atendido en la calle, los minutos que se pierden o se ganan son claves para salvarle la vida. Según José Carlos Cuesta, de la Guardia del Hospital San Martín, se denomina Tiempo de Oro. “Al paciente se lo puede estabilizar en el lugar, y si no se hace bien acelera la muerte o queda con algún problema. Con gente preparada podés salvar muchísimas vidas. La reanimación no es todo. Se puede hacer eso, pero tiene que haber también una ambulancia bien montada o no sirve”.
Ariel De la Rosa, ministro de Salud de la Provincia ponderó el trabajo que realiza Emergencia Sanitaria. Sostuvo: “El sistema se va a modificar. Lo que pasa es que aquí –por Paraná– hay otra estructura con los dos grandes hospitales que tienen ambulancias de alta complejidad y médicos en guardia que pueden asistir ante una urgencia o emergencia. Por otro lado, son los paramédicos del 107 los que acuden frente a un accidente”. En distintas ciudades hay formas de organizar esta estructura de manera diferente. Algunos son privados, otras también funcionan como servicios municipales.
“Sobre la atención prehospitalaria tenemos un proyecto en marcha donde las principales ciudades de la provincia van a tener un sistema integrado entre los hospitales, el 911 y la llamada Emergencia, que permita diferentes alternativas para acudir cuando se necesita”, explicó De la Rosa, y agregó: “Acá en Paraná puede tener sus defectos y todo, pero funciona”.
En la capital provincial incluso hay cuatro o cinco empresas de emergencias médicas que están por fuera de esa red pública. “No hay demanda contenida en ese sentido. La Municipalidad de Paraná, por ejemplo, lo que tiene es muy precario y veíamos también la posibilidad de integrarla; es así  porque nunca, en los diferentes gobiernos, se le dio prioridad al tema”, dijo el ministro.
Ariel De la Rosa agregó que en 2017 harán un llamado para una residencia de emergentología. “Entonces esas ambulancias de la provincia, y las de Paraná van a estar dotadas de distintos médicos según la clasificación del llamado que haremos”, contó. 

El 107 de Concordia debió ser intervenido
El Servicio de Emergencia 107 de Concordia fue intervenido días atrás. En las últimas semanas de abril se conoció que solo contaba con una unidad móvil y presentó grandes dificultades para abarcar la demanda en una de las ciudades más grandes de la provincia.
“Fue intervenido por los malos manejos de quienes estaban a cargo. Malo en el sentido de la no mantención de las unidades. Empezamos una auditoría administrativa y contable”, dijo el ministro Ariel De la Rosa.
Contó que frente a esta situación realizaron en poco tiempo una red integrada con hospitales y la Municipalidad para lograr trabajar con por lo menos 20 ambulancias para Concordia y gran Concordia.
“Había una sola en funcionamiento y por lo menos ya recuperamos seis. La tarea que se realiza en la ciudad al momento es excelente y necesaria. Era una situación grave con un manejo administrativo muy irregular que se traslucía en el servicio que se daba. Por eso se intervino”, remarcó.
Por otro lado, De la Rosa contó que las 20 nuevas ambulancias para la provincia que fueron anunciadas tiempo atrás por el gobernador, Gustavo Bordet, son parte de un plan del IAFAS con  fondos destinados a Salud y que el proceso de compra comenzará en julio. A esto sumarán otros aportes que esperan de la Nación.

 

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