A Fondo
Martes 05 de Abril de 2016

En la vida no todo es un operativo de prensa

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragón@uno.com.ar


Es muy bueno reflexionar sobre la actividad del periodismo, en especial, luego de que durante 12 años, según el gobierno, existía un periodismo que sirve a los intereses de las empresas y otro al periodismo militante.

Según la hipótesis del kirchnerismo, la totalidad de las denuncias contra sus funcionarios eran meros operativos de prensa para erosionar la fortaleza electoral de Néstor y Cristina. Y la verdad es que había motivos para que los grandes grupos de medios le declararan la guerra al anterior gobierno, porque se les “cortaron” innumerables negocios con el poder.

Es lógico pensar, que la denominada grieta llegó tan profunda en la actividad en los medios que cualquiera que realizara una investigación contra alguien del poder, simplemente respondía a los intereses subalternos del grupo periodístico para el que se cumplía la tarea. En algunas provincias fue tan grande la dependencia, el miedo y la censura hacia el poder de turno, que casi se dejó de practicar el periodismo de investigación.

Haciendo una traslación de lo que ocurre por estos días- deberá entenderse -según el entendimiento del kirchnerismo sobre el funcionamiento de los medios, le están realizando un operativo de prensa al actual presidente, Mauricio Macri.

Se conoció en las últimas horas que lo que se denominada Panamá Papers, se inicia por una investigación periodística de varios colegas de distintos medios del mundo y por la Argentina, tres comunicadores sociales de los medios hegemónicos son los que le dispararon al corazón de la credibilidad del máximo referente de Cambiemos. Por más que desde el Gobierno se trató de aclarar la cuestión, francamente no queda bien parado Macri, el hombre que se presentó criticando la corrupción y los actos del anterior gobierno, cuando en verdad termina haciendo lo mismo. Como dicen en la mesa de café, cambiar algo para no cambiar nada.

Conozco, simplemente por sus notas, a los periodistas que avanzaron con la investigación, pero me da un gran placer que estas personas, por más que trabajen en un determinado medio, no están para enlodar o elogiar a alguien sencillamente porque favorece o perjudica a su patrón. La acción de buscar la noticia, molestar al poder y llegar hasta las últimas consecuencias con una nota es el fin supremo del periodista. No responder al llamado del operador del gobierno o de determinado sector, sino honrar la profesión.

Afortunadamente la lógica de la brecha periodística está terminando y las cosas vuelven a su normalidad. Nadie debería rasgarse las vestiduras porque un periodista descubre algo poco claro sobre un hombre de poder. Por el contrario, tendremos que acostumbrarnos a que en vez de criticar al comunicador se priorice en aclarar el cuestionamiento por el honor de la persona cuestionada y por su investidura. Por estas horas no hemos escuchado, gracias a Dios, que hubo un gran operativo de algunos medios contra Macri, Lionel Messi,Gabriel Heinze, el presidente de Rusia, o el exsecretario de Néstor Kirchner. Distinto hubiera sido todo si Amado Boudou, Aníbal Fernández, Cristina Fernández, Máximo Kirchner, Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi, y el resto de los funcionarios imputados y luego procesados, hubieran respondido y no esquivar la Justicia. Simplemente hablaron de operativo. Sepan Macri, o los Kirchner, o cualquier hombre y mujer de la política, que en la vida no todo es un operativo de prensa.
 

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