Caso Gisela López
Jueves 11 de Agosto de 2016

En la ruta 12, pidieron justicia por Gisela y que no dejen sola a su familia

La familia de la joven asesinada en Santa Elena aún no recibió asistencia psicológica y están sin trabajo. Ayer se prorrogó por 60 días la prisión preventiva para los cuatro acusados

A tres meses y medio de la desaparición y asesinato de Gisela López en Santa Elena, su familia, amigos y otras personas que sienten la necesidad de justicia, volvieron a movilizarse. Esta vez fueron al cruce del acceso a la localidad del departamento La Paz y la ruta nacional 12, donde repartieron volantes a los automovilistas desde las 8 hasta las 16 de ayer. Gabriela Monzón, la mamá de la víctima, dijo a UNO que recibieron mucho apoyo de la gente para no bajar los brazos, pero también remarcó que no sienten el acompañamiento institucional prometido cuando buscaban a su hija y a los asesinos.

"Queremos justicia, que se aclare el homicidio de mi hija, no quiero que esté impune como otros casos que hubo en Santa Elena, yo como madre voy a seguir hasta que se aclare el caso de mi hija. No quiero hacer política, estoy pidiendo justicia por mi hija, si a alguno le molesta que hagamos esto, corre por cuenta de ellos, el pueblo de Santa Elena quiere acompañar", afirmó Gabriela, y reiteró: "Queremos justicia y que paguen los que tienen que pagar, no sé si serán los detenidos".

La mujer dijo: "Del fiscal no tengo nada que decir, yo sé que está trabajando, pero me parece que la familia de los detenidos están tapando, ellos saben y mucha gente sabe qué pasó y por miedo no quiere hablar. Acá hay muchas elucubraciones de que mi hija esto y lo otro, pero ella no está para defenderse, a ella la mataron, no la voy a tener más", y se quejó: "Desde que encontraron sin vida a mi hija ninguno ha venido, estamos sin trabajo, porque ningún político se arrimó, cuando necesitan votos vienen, fuimos a dejarle tres cartas al gobernador y nunca respondió, el único del municipio que anda con nosotros es Guillermo Vega".

En este sentido, Gabriela informó: "No tenemos asistencia psicológica, tuvimos la primera vez dos o tres días cuando la buscábamos", pero luego nadie de Asistencia a la Víctima ni otro organismo continuó un tratamiento ante el grave trauma que significó el crimen de Gisela en sus familiares y seres queridos.

Además, la repercusión del caso y las cosas que se dijeron en la ciudad llevaron a que nadie les volviera a ofrecer trabajo, tanto a Gabriela en casas particulares como las changas que hacía su pareja: "Hasta el día de hoy no solamente me quitaron a mi hija, sinceramente nos cortaron los brazos, porque nosotros teníamos trabajo y no nos volvieron a llamar".

"Hoy (por ayer) entregamos 1.000 volantes y todo salió del bolsillo nuestro", explicó. Lo único que han recibido fueron unos materiales de construcción y aberturas hace un par de semanas para terminar unas habitaciones en la casa, gestionados por pedido de la Asociación de Mujeres Luchadoras Positivas de la ciudad de Paraná.

Por otro lado, luego de finalizada la jornada de ayer en la ruta, Gabriela expresó agradecimiento: "A la gente por el aliento que nos dio a seguir. Me vine contenta por la cantidad de fuerza que te dan, que sigan, que no bajen los brazos. A mis vecinos, al comisario de Santa Elena Farías, al subjefe departamental Ramírez, a los bomberos y a Guillermo Vega", y sostuvo: "Queremos seguir la semana que viene, o una vez por mes porque es un presupuesto sacar tantas fotocopias, pero yo lo hago porque quiero justicia por mi hija, y si no ¿quién va a pedir?".

Por último, ante el conocimiento de que los imputados en la causa solicitaron la libertad o de lo contrario la prisión domiciliaria, Gabriela planteó su rechazo a tal medida: "No los queremos en Santa Elena a los asesinos de mi hija. La gente del barrio no quiere que vuelvan al mismo lugar".

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Dos meses más de prisión

En una audiencia realizada ayer en el Juzgado de Garantías de La Paz, el fiscal Santiago Alfieri pidió la prórroga por 70 días del plazo de prisión preventiva para los cuatro acusados del homicidio agravado de Gisela López, Mario e Iván Saucedo -padre e hijo-, Rocío Altamirano, pareja del joven, y Matías Vega, alias Matute.

Tanto el defensor de Vega, Agustín Retamar, como el defensor oficial de los otros tres acusados, Raúl Flores, pidieron la excarcelación o medidas de coerción menos gravosas.

Finalmente, la jueza Silvina Cufré resolvió extender la prisión preventiva por 60 días. La medida fue apelada por los defensores, y se prevé que esta semana se realizará en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná la audiencia para resolver al respecto. Mientras, los imputados seguirán alojados en la Jefatura Departamental de La Paz, y si se confirma la medida serán trasladados a la Unidad Penal N° 1.

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