Hoy por Hoy
Lunes 08 de Agosto de 2016

En la calle no, en la vereda sí

Mucho se dijo y se escribió luego de lo que fue el reordenamiento del tránsito en Paraná. Se han escuchado críticas en contra y otras a favor del cambio en el sentido de circulación de algunas calles, como así también de una mayor presencia en las calles de los inspectores. Sin dudas que esto se vio con buenos ojos porque, digamos la verdad, usted que es usuario de un vehículo con motor, cuántas veces habrá dicho "¿dónde están los zorros cuando se los necesita?". De todas formas, mayor control no significa eficacia, porque estamos en la Argentina, así que hecha la ley, hecha la trampa.

Hay casos testigo sobre esto. Estacionar en doble fila frente a las escuelas, subir las motos a la vereda al no poder dejarlas en la calle, y la última: dejar los autos en sectores insólitos para no caer en la infracción. Uno de los preferidos por los automovilistas es ponerlo en lugares donde habitualmente andan los peatones. Es común verlos arriba de la vereda y todo esto ante la mirada de los inspectores, que hacen la vista gorda y están preocupados más por mirar el celular que en controlar.

En los últimos días, desde el municipio de la capital provincial se anunció un plan para evitar estas situaciones y sancionar a los que están mal acostumbrados a hacer lo que quieran. Sería bueno que también se anuncie que para poder llevarlo adelante se ponga en las calles a personal idóneo. Basta con recorrer un poco la ciudad para ver innumerables infracciones. Particularmente lo hice y en el radio de tres cuadras observé más de cinco autos estacionados en la vereda. En calle Alsina, antes de llegar a Echagüe (arteria que cambió de sentido) había tres vehículos en evidente falta y a 20 metros también tres inspectores que estaban a los pitazos limpios para que nadie se tome el trabajo de poner balizas y se quede sobre calle Alsina en un sector que hasta hace poco sí estaba habilitado. Resulta indignante esta actitud y hasta vergonzoso.

Casos como este hay sobrados en la capital provincial, por eso, si desde la Municipalidad se pide colaboración y paciencia, uno también quiere que las cosas se hagan como corresponde y tener en las calles personas que controlen como debe ser. Que no sean soberbios en su accionar. La educación es fundamental también para poder aceptar los cambios que se introdujeron en la ciudad. Lo cierto es que, hasta ahora, en la calle no se puede, pero en la vereda sí.

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