Accidente vial
Jueves 18 de Agosto de 2016

En el Pancho temen por las casas y el agua que caen desde Canadá

Intimaron a la empresa para que inicie la obra de desagüe y paredón. En el barrio de Paraná, cada lluvia pone en riesgo a unas 14 familias

Cada vez que llueve, el agua que se junta y baja por calle México cae por una barranca que se desmorona y provoca que las viviendas que están sobre Canadá tengan sus patios rajados y tapiales caídos. El peligro es inminente, y de eso dio cuenta UNO con una crónica publicada el lunes. Pero abajo, en el Pancho Ramírez, son 14 las familias que reciben escombros, basura, árboles enteros y un torrente de más de un metro de alto con una fuerza que los inunda y preocupa. Desde Hidráulica señalaron que intimaron a la empresa que debe realizar la obra para resolver el problema.

Si arriba de la barranca tienen inconvenientes, los de abajo la pasan muy mal. Los hogares que se encuentran sobre Coronel Almada reciben el agua de cada lluvia, una que se junta en gran parte del centro de la capital provincial y que cae con fuerza detrás de sus patios y habitaciones. Cuando se desmorona algún tapial arriba, se les viene encima y desde abajo se pueden ver pisos que quedan más un metro en el aire: la barranca carcomió el terreno. "Cuando llueve el agua pasa y se mete adentro de las casas y hay que abrir las puertas para que salga a la calle", dijo a UNO Alberto Rivero, vecino que tiene su patio comprometido. Junto con Alberto Costa, Marcelo Gile y Juan Miño abrieron las puertas de sus casas para dar cuenta del problema.

Estos hombres aseguran que hace décadas que viven con la incertidumbre y la preocupación. "No podemos hacer un revoque ni pintar una pared. No nos dura nada. Está todo mojado", agregó Rivero. Incluso contaron que después de una lluvia tienen agua en el patio por varias semanas. "Hasta que bajan las napas", agregó Costa.

Detrás de sus viviendas, con solo una tormenta tenue, el nivel del agua aumenta rápido y más de un metro por encima de cualquier persona. Eso se nota porque sobre la barranca hay vegetación y quedan en lo alto las bolsas de basura prendidas de los árboles. Los vecinos sostienen que todos esos desperdicios no son de ellos, sino que son arrastrados desde México. "Se desliza una casa y se caen todas", vaticinó Rivero, y desde su perspectiva, desde abajo, la predicción puede ser cierta.

Miño mostró su habitación toda llena de humedad y su hijo, contó, vive engripado. Cuanto más contaba cómo era su vida debajo de la barranca, más se indignaba.

Ahí abajo, en el Pancho, todo era piedra, una laguna y un arroyo. Eso se rellenó hace décadas y se construyeron viviendas, algunas mucho antes de aquellas que están arriba, las de calle Canadá. Desde los patios se ven varios desagües que dejan caer el agua por la barranca y se observan filtraciones. En el lugar queda en evidencia la necesidad de obras, unas que ya fueron adjudicadas, que cuestan casi 20 millones de pesos y que todavía no iniciaron.

Se han caído árboles, algunos aún permanecen sobre la terraza de Gile y desde ahí se entiende con más claridad el problema de estas familias. "Tiempo atrás se juntó un montón de tierra, tapó un desagüe que está allá lejos (a casi 100 metros de su vivienda) y tuvimos que romper un tapial para que el agua pudiera salir", contó el vecino y así, cada uno habló sobre lo que significa vivir al pie de una barranca que se desmorona.

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Los trabajos por 18,3 millones, nunca iniciaron

Según información oficial, el 7 de abril,el ministro de Planeamiento, Infraestructura y Servicios de la provincia, Luis Benedetto, suscribió el contrato de obra con la firma adjudicataria Ingeniero Quaranta SA, representada por Nicolás Lértora. Fue para realizar los de desagües pluviales y un paredón por un monto de 18,3 millones de pesos y un plazo de ejecución de 365 días corridos. La empresa nunca la inició.

El jefe de Departamento de Construcciones de Hidráulica es Ricardo Solier quien conoce de este problema y lo sigue de cerca. Ante la consulta de UNO, respondió: "La empresa tenía que presentar el proyecto ejecutivo y aún no lo hizo. De todos modos ya la hemos intimado".

También reafirmó: "La empresa que tenía el pliego debía hacer un cálculo estructural de un muro y tenían 60 días. Se extendieron ampliamente en el plazo y nosotros les dimos un margen para no generar conflictos y que la obra se cayera. Pero la empresa no lo presentó y nosotros aún no pudimos evaluar el cálculo; lo necesitamos para aprobarlo. Estamos así. Desde la semana pasada los empezamos a intimar".

Hace más de dos décadas que los vecinos que viven sobre la barranca en Canadá, reclaman por esta obra. Lo mismo aquellos que están abajo, sobre Coronel Almada. Ni unos ni otros tienen respuestas concretas sobre el inicio de las obras. En junio de 2015 fue la apertura de sobres para la licitación. La adjudicación fue en octubre. El 13 de abril el intendente, Sergio Varisco, se reunió con Luis Benedetto y manifestaron la importancia de que inicien los trabajos.

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