Accidente vial
Lunes 15 de Agosto de 2016

En calle Canadá las casas se caen por la barranca

Unas 10 familias de Paraná, con cada lluvia, corren peligro. Hubo una licitación y esperaban el inicio de una obra que ahora ven cada vez más lejos. Parte de sus viviendas están rajadas y perdieron parte de sus patios

En calle Canadá de Paraná hay 10 familias con sus casas partidas al medio, las paredes rajadas y grandes socavones en los patios. Es que atrás de sus viviendas justo cae la barranca y cuando llueve corre el agua que llega desde el centro, en un torrente que baja desde México y desemboca en el límite con el Pancho Ramírez. Hubo licitaciones para una obra de 20 millones de pesos, pero lo vecinos parecen desesperanzados: los trabajos que debían iniciar, nunca empezaron.

Hace 23 años que en esa zona de la capital provincial tienen el problema y desde entonces piden soluciones. En el lugar, los vecinos contaron que antes, abajo de la barranca había una cantera de cal que luego la Municipalidad exigió cerrar. Además era todo piedra. Hoy desde las terrazas en lo alto de la barranca, se ven los techos del Pancho Ramírez y ayer a la tarde se podía hasta escuchar la música que sonaba desde algunas viviendas en el fondo y en lo más abajo.

Durante una época, después de la barranca y en el llano se hizo un relleno de basura que más tarde se tapó con tierra y sobre ella fueron construidas casas que hoy están habitadas.

"Cada vez que llueve toda el agua de alrededor llega por México y parece un río. Cae y pasa por atrás de nuestras viviendas", contó a UNO Joe Erbetta, vecino de Canadá. Ayer estuvo junto a Luciano Hermosid, María Maidana, Héctor Vitali y Marta Blasich, todos afectados por esta situación y quienes reciben el embate del agua que les carcome sus propiedades. Algunas de ellas presentan rajaduras, tienen puertas que ya no cierran, perdieron parte de sus patios o se les cayeron en algún momento los tapiales. Son 80 metros construidos, según contaron en el lugar, los que tienen peligro de derrumbe. Pero además hay un edificio sobre esa calle que tienen cuatro pisos y que según contaron, está deshabitado porque la comuna no lo autoriza. Cada vez que llueve, aseguran que se les mueve las casas.

Los vecinos tienen una carpeta gorda donde guardan todas las notas periodística que han salido sobre el tema, entre ellas hay una de diario UNO del 2000, y también tienen la historia de las licitaciones. Hace 16 años se necesitaban 12 millones de pesos, después fueron 14, luego 18 y ahora parece que son 20.

Los datos oficiales dan cuenta de que en junio de 2015 fue la apertura de sobres para la licitación por parte de Hidráulica de la Provincia, para una obra que iba a comprender la sistematización de los desagües de México y Canadá en su tramo final. Además se iba a realizar un muro de 150 metros de largo con una altura de 5 metros, que iba a funcionar como contención de la barranca, junto a un conducto para captar el excedente pluvial de las calles. La adjudicación fue en octubre a la empresa Quaranta SA.

Fue el 13 de abril cuando el intendente Sergio Varisco se reunió con el ministro de Planeamiento e Infraestructura de Entre Ríos, Luis Benedetto, y donde manifestaron la importancia de que se concrete el inicio de los trabajos de los desagües pluviales en Canadá.

Los vecinos dicen que hace unas semanas atrás gente de la empresa que hará la tarea estuvo en el lugar, de hecho les ofrecieron sus viviendas para llegar hasta las barrancas y empezar las tareas. De todos modos, sostuvieron que desde entonces no recibieron más noticias. Estas familias pasaron tantos años sin respuestas concretas y soluciones que parecen haber perdido un poco sus expectativas y, como las obras no inician, están preocupados.

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