La Provincia
Viernes 11 de Marzo de 2016

En barrios de Paraná se organizan en torno de una seguridad privada

Algunos instalan alarmas comunitarias o pagan a particulares para que patrullen las calles; en Soetap analizaron contratar a una empresa 

Pablo Felizia / De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar


Hay barrios o cuadras adentro de vecinales de Paraná, en donde las familias se organizan alrededor de una seguridad que es privada: pagan por sistemas de alarmas comunitarias, abonan a un particular para que patrulle el lugar o contratan a empresas del rubro entre otras posibilidades. En el barrio del Sindicato de Obreros y Empleados del Transporte Automotor de Pasajeros (Soetap) de Paraná, por ejemplo, analizaron en la última reunión avanzar con algunas de estas posibilidades. 

La instalación de alarmas comunitarias no es nueva, de hecho hace años que con diferente grado de aceptación y eficacia, han sido instaladas en distintos barrios de Paraná por iniciativa de los propios vecinos. Tiene un costo que es por única vez de unos 1.000 pesos por casa –los hay más baratos– y cuando alguien la hace sonar en toda la cuadra, una luz se prende en un tablero instalado en cada vivienda: el mismo da cuenta del hogar desde donde se accionó el dispositivo sonoro. 

La mayoría de las veces que surgen estas iniciativas es por vecinos que se convocan alrededor del problema de la falta de seguridad o por  vecinales que toman la iniciativa frente a hechos repetidos. Es el caso por ejemplo del barrio Soetap donde vecinos de una cuadra instalaron el sistema y ahora están en las tratativas de extenderlo a las demás cuadras. Cuando todavía la modalidad era menos conocida, una crónica de UNO de marzo de 2014 daba cuenta de que en el barrio Lugones, unas 20 casas estaban interconectadas y los impulsores de la medida  recibían solicitudes de asesoramiento de otros lugares de Paraná. 

En los barrios nuevos que están en construcción ya es común la contratación de seguridad privada para que cuiden los materiales y que no se produzcan ocupaciones de las casas que aún no están habitadas. Muchas veces, cuando se entregan las viviendas y se conforman los consorcios, quienes se van a vivir allí  mantienen ese servicio: se paga por hora y  un agente de seguridad privada patrulla la zona como en el loteo del Procrear de avenida Zanni al 3000.

En otros lugares, como en zonas  cercanas al acceso norte, los mismos vecinos le pagan a un particular –y celebran contratos que muchas veces son informales–, para que recorra determinadas cuadras durante la noche; es un especie de sereno. 

En Soetap el tema fue tratado en las reuniones de la comisión vecinal y UNO habló con el presidente de la institución barrial, Armando Sánchez, quien contó que el patrullaje policial no alcanza para cubrir la zona y que han ido a hablar a la comisaría 12ª donde plantearon la necesidad de una garita, pero el pedido no pudo ser resuelto. El barrio es pequeño, tienen no más de 50 casas, pero aseguran que el 80% de la luminarias públicas no funcionan, sobre todo en una plaza, donde han arrancado hasta los focos para que quede oscura y no se vea “el antro de consumo de estupefaciente”, describió Sánchez, y agregó: “En una de las cuadras del barrio los vecinos pusieron una alarma comunitaria y cada uno tiene un botón que la activa. Hasta ahora solo la tuvieron que usar por un problema casero de uno de ellos, pero nada más. Eso genera más seguridad y además vincula a los vecinos”, dijo Sánchez, que contó también que muchos comienzan a armar grupos WhatsApp para estar intercomunicados. Ahora, luego de una reunión que mantuvieron consideran necesario extender la red hacia otras cuadras. La otra opción que analizan es la de contratar seguridad privada. “Ahí hay dos opciones: pagar a una empresa privada para que alguien vigile o pagar adicionales a un policía. Hasta lo que averiguamos el policía cobra 62 pesos por hora de lunes a viernes y 92 los fines de semana; la primera opción es más barata, pero no tienen las capacidades de los policías”, destacó. Lo que buscan en realidad es alguien que esté presente, un “espantapájaros”, dijo Sánchez como para graficar mejor, con el objetivo de que dé aviso si hay alguien sospechoso ronda el lugar o lo espante. “Lo que vamos a hacer por lo pronto es extender las alarmas y lo otro se verá después”, aclaró. 

Redes sociales, alarmas comunitarias, pago de servicios privados con todas las de la ley, la contratación informal de un sereno o hasta abonar adicionales a un policía son acciones que los vecinos toman para dormir más tranquilos cada noche. Soetap nació en 1989 de parte del Sindicato de colectiveros, un gremio que Sánchez contó que se disolvió por 1996, pero a la zona le quedó el nombre; linda con un barrio de otro sindicato, el de la Asociación Argentina de Telegrafistas Radiotelegrafistas y Afines, conocido como Aatra.

Arman hasta grupos de WhatsApp

“Empezamos a charlar en que los vecinos tienen que cuidarse entre ellos, entre nosotros, y pasa mucho, por ejemplo en los barrios nuevos, que ya se organizan con grupos de WhatsAap desde el principio, desde que habitan las viviendas”, contó a UNO Armando Sánchez, presidente de la vecinal del barrio Soetap. 

En otras zonas también se toman medidas similares, a veces por cuadra o entre una cantidad más reducida de vecinos a fin de estar conectados. 

En la zona de Soetap tenían contabilizadas que el 60% de las luminarias no funcionaban y con las tormentas de febrero solo les queda el 20% en condiciones. Esperan poder contar con soluciones. 

Otro inconveniente que tienen es con la basura, ya que desde la vecinal contaron que los contenedores llegan hasta Almirante Brown. Sin embargo, el mayor problema es que  por sus calles no pasa ningún recolector municipal y los vecinos deben llegar hasta Circunvalación todos los días para poder dejar sus bolsas de residuos.

Elecciones en vecinales

Según informó la dirección de Comunidades Vecinales de la Municipalidad de Paraná,el domingo habrá elecciones en varios barrios, todos de 8 a 12:  en Ameghino, Francisco Ramírez, 4 de Junio e Intendente Bertozzi elegirán a nuevas autoridades. El 20 será el turno de Predolini, Mercantil, Malvinas Argentinas y 3 de Febrero; quedarán para abril: Gauchito Gil, Paisaje del Paraná, 33 Orientales, Loma Hermosa, Justo José de Urquiza y Unidad.

* Número: 50 es la cantidad de casas que hay en el barrio Soetap. Es chico comparado con otros y eso les permite estar organizados de manera más conjunta. Extenderán  la iniciativa de algunas familias con las alarmas comunitarias, al resto de la vecinal. La zona linda con el barrio Aatra y está demarcada por: Gualeguay, Avenida Circunvalación, La Pampa y Provincia de Entre Ríos. Ahora buscan anexar una cuadra que quedó suelta, donde se hizo un loteo y sumar así unas 20 casas.

Comentarios