La Provincia
Miércoles 07 de Enero de 2015

El verano también invita a los jóvenes a misionar

Vacaciones con compromiso social: Muchos optan por experimentar y crecer en la fe, intensificando al mismo tiempo una tarea pastoral

Colaboración para Uno Verano
Dina Puntín / dpuntin@uno.com.ar

 

 

Bajo el lema de una conocida canción religiosa que reza Señor, tengo alma misionera, condúceme a la tierra que tenga sed de vos, un grupo de jóvenes paranaenses misionó en San José de Feliciano. Fue entre la semana del 25 y el 31 de diciembre de 2014. Son uno de los tantos grupos juveniles y familiares que cada año, tanto en la diócesis de Paraná como en toda la Iglesia, realizan unos días de misión.


Participaron 32 jóvenes misioneros y cuatro adultos que colaboraron en las tareas de la cocina y en la organización de la logística de la misión. Muchos de ellos pertenecen a los grupos de la parroquia Nuestra Señora de la Piedad, y otros fueron invitados especialmente para la actividad.


Según explicó el padre Leandro Bonnin, párroco de La Piedad, “como preparación, se reunieron varias veces durante el año, e intensificaron la preparación durante los meses de noviembre y de diciembre. La misma consistió en momentos de oración, actividades de integración grupal, formación doctrinal y pastoral”.

 

 

Vacaciones de lado

 


“¿Por qué un joven deja parte de sus vacaciones y las comodidades de su casa -pileta, aire acondicionado, comidas a gusto y salidas- para ir a sacrificarse sin recibir, aparentemente, nada a cambio? Juan Pablo II decía que ‘la fe se fortalece dándola’. Los jóvenes experimentan mucha alegría y un crecimiento en su fe, además de forjar amistades muy hondas, en Cristo”, dijo Bonnín.


Durante los días de la misión los jóvenes, luego de un momento de oración -fundamental para que el corazón esté ‘lleno de Dios’- salieron a visitar los hogares de las familias. “Muchas de ellas son católicas, aunque pocas practican su fe. Otras, en cambio, pertenecen a otras comunidades cristianas. En todos los casos se intenta anunciar el mensaje de amor de Dios”, refirió.


Por la tarde algunos misioneros visitaron los hogares, mientras otros recibían a los niños de la zona, para un momento de catequesis, juegos y canciones. Al atardecer, se reunían nuevamente para el Santo Rosario y la Santa Misa, y luego realizaban encuentros para jóvenes y adultos.

 

 

Testimonios en San José de Feliciano

 

Durante los días de la misión, los jóvenes visitaron un asilo de ancianos municipal y a los privados de libertad que, con motivo de las fiestas, estaban en Feliciano.


El último día, se realizó un pesebre viviente y un fogón, para terminar con mucha alegría esos días de entrega.


Esta misión estuvo marcada por la lluvia, que dificultó pero no impidió el desarrollo de todas las actividades.


Dos testimonios de jóvenes que participaron de la misión en Feliciano reflejaron la inmensa alegría por la posibilidad de compartir la fe.


“Gracias por todo lo compartido. ¡Estoy feliz! Aunque seamos de distintos grupos, es tan lindo unirnos como Iglesia que somos para la misión y compartir tantos momentos. Ser testigos del Amor de Dios en todos, en la gente de Feliciano. Gracias por sus testimonios, y su opción por esta misión. Aquí descubrí el corazón misionero, que nos dio el Padre. Gracias por animarme con sus vidas y caminar juntos este camino. Es impresionante cómo Dios nos cruzó a todos en la vida, aprendí mucho de ustedes y me guardo en el corazón todo lo vivido. Espero que sigamos caminando juntos”, aseguró Paula.


“¿Qué es la lluvia y quién es Dios? ¡Qué copado es ser católico! Y más cuando somos misioneros. Infinitas gracias”, expresó Franco.

 

 

Misión en La Paz

 


Desde el viernes y hasta el 15, en La Paz se desarrolla la misión patronal por los barrios. Se trata de una forma de pregonar con anticipación lo que será la fiesta de Nuestra Señora de La Paz el 24 de enero.


Cada día jóvenes y adultos recorren lugares específicos junto a la imagen de la patrona de la ciudad y bajo el lema Con María de la Paz, parroquia misionera.


Así visitaron Lourdes, Santo Cristo, Pilar, San Miguel y Nuestra Señora de La Paz. Hoy proseguirán por Sagrado Corazón, mañana en San Miguel, el viernes Virgen Niña, el sábado 10 estarán en el hospital y el domingo en Santa Rita.


Las actividades seguirán el lunes 12 en la Milagrosa, martes 13 Santísimo Sacramento, miércoles 14 Fátima y jueves 15, caravana.
La visita de la virgen a cada lugar enumerado consiste en animación con los niños presentes en la capilla a partir de las 18, una hora después recibimiento de la imagen y a las 19.30, misa.


Desde el 15 y hasta el 23 de enero se vivirá la novena patronal que dará lugar luego a la gran fiesta de la virgen, el sábado 24, con peregrinación náutica y misa.

 

 

La IAM junto a los aborígenes

 


Infancia y Adolescencia Misionera partió el sábado pasado rumbo a la localidad de El Soberbio, en la provincia de Misiones. Allí estarán hasta el domingo y visitarán varias aldeas de pueblos originarios y una serie de colonias ubicadas a pocos kilómetros de El Soberbio en la frontera con Brasil. A esta zona de aldeas se puede llegar solamente caminando, en motos o camionetas.


Alrededor de doscientas personas participan de esta experiencia, entre animadores de la Obra Pontificia, familias colaboradoras y agentes de pastoral de instituciones y movimientos eclesiales. “Uno reza para abrir el corazón y poder recibir lo que Dios nos quiere regalar en cada misión”, sostuvo Luciana Penco, Animadora de la IAM.


Según explicó Luciana, desde hace varios años se viene realizando esta experiencia de misión y los animadores de la IAM se preparan espiritualmente durante todo el año para vivirla de manera intensa. “Se trata de acompañar y en las aldeas de propiciar un intercambio intercultural y de ayudar en lo que necesiten”, advirtió la animadora.


Para costear la misión, los organizadores ofrecieron un bono contribución destinado para el traslado de los misioneros. Por otra parte, realizan previo a la misión una colecta para recibir de toda la diócesis donaciones en alimentos, ropa, calzado, colchones, frazadas y elementos de limpieza e higiene, que son entregados a las familias que visitan.


“Esta experiencia en muy linda y cada año es diferente, siempre la misión hace crecer a cada uno. Siempre digo que espero todo el año para esta semana de misión”, sostuvo Luciana, quien destaca que los primeros dos años fue a misionar a la Aldea Pondo Poty, y los años siguientes misionó en la Capilla San Cayetano de la colonia El Paraíso. Según explicó, no son colonias católicas pero hay una gran apertura y deseo de compartir la vida y la fe con los misioneros visitantes.


“En las aldeas aborígenes hay chozas y se pudieron construir algunas escuelas y comedores, en las colonias hay gente que trabaja en el tabaco y tiene su propio cultivo, ellos tienen sus casas y algunas capillas donde concurre la gente”, agregó un colaborador.

 

 

 

Jesús en las playas de Brasil

 


Del 4 al 11 y bajo el lema Jesús en la costa, jóvenes misioneros recorren las playas de Brasil. Organizado por el Ministerio de la Renovación Carismática Católica de Brasil, el proyecto tiene como objetivo principal la evangelización de las personas que asisten a las paradisíacas playas brasileñas durante la temporada de vacaciones. Por tercera vez el padre Alfredo Nicola -de la parroquia de Oro Verde- se encuentra en Praia do Cassino junto a un grupo de 23 jóvenes argentinos -entre ellos varios entrerrianos- que se sumaron a los más de 100 brasileños que forman parte de esta iniciativa.


Cada estado brasileño organiza la misión de acuerdo a su realidad, discerniendo la fecha y los lugares de evangelización. La programación especial atrae a turistas, veraneantes y residentes de las ciudades costeras. Todo está diseñado para fomentar la transformación social, humano y espiritual y miles de personas se han sentido este llamado a la renovación.


Las actividades que se ofrecen son diversas: el ocio a través del deporte y la promoción de actitudes saludables, conciertos y artes escénicas. Pero el punto más importante es la proclamación de la Palabra de Dios a través de la predicación que tiene lugar en el paseo marítimo, en las plazas, en las calles, en los hogares, y cualquier otro lugar.

 

 

Callejeros de la fe

 

Del 9 al 14, un grupo de 40 jóvenes brasileños visitarán la Diócesis de Concordia para sumarse a la Misión Juvenil de Verano que se realizará en el radio parroquial de la comunidad Nuestra Señora de Valle. Esta misión es fruto de la Jornada Mundial de la Juventud vivida en Río de Janeiro, y que interpeló a un grupo de jóvenes de la Diócesis de Concordia a juntarse y responder a la invitación del Papa Francisco de “salir a las periferias”


“Con Jesús, más allá de las fronteras” es una de las premisas que los anima a salir al encuentro del otro, con el propósito firme de ser “Callejeros de la fe”.


El grupo misionero local cuenta con alrededor de cien jóvenes, quienes organizaron un cronograma misionero rico en actividades pastorales, de intercambio cultural y de visitas guiadas. La misa de envío está prevista para el viernes, a las 20, en la Catedral.


Por su parte, el grupo de 45 jóvenes brasileños participó de la Jornada Mundial y, en breve, protagonizarán una nueva experiencia de misión enriquecida por el intercambio cultural. Ellos serán recibidos en casa de familias de distintas comunidades parroquiales de la ciudad de Concordia.

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