La Provincia
Domingo 24 de Enero de 2016

El trabajo en negro, un flagelo difícil de erradicar en Entre Ríos

Así lo expone un relevamiento de 2015 de la Secretaría de Trabajo. Verificaron más de 2.500 casos  

Marcelo Comas/De la Redacción de UNO
Las cifras oficiales correspondientes al período comprendido entre enero y noviembre de 2015 muestran un grave retroceso en lo que respecta a las condiciones en que se desenvuelven los trabajadores en la provincia de Entre Ríos. Para mostrar el deterioro en esta materia, tan solo basta comparar los datos sobre trabajo no registrado en 2013 y los números recabados en materia de inspecciones el año anterior: hace dos años -en un artículo publicado por UNO- se habían contabilizado 875 infracciones en esa categoría, mientras que en 2015 fueron 2.582 los casos detectados. 
La información surge de un relevamiento elaborado por el Departamento de Estadística Laboral de la Secretaría de Trabajo, presidida desde fines de diciembre por Oscar Balla. La medición realizada por inspectores de la repartición en todas las delegaciones que comprenden el mapa provincial, revela algunas cuestiones para tener en cuenta: el Departamento Concordia marcha al tope de la cantidad de faltas sobre trabajo en negro, con 2.440 casos. No es un dato menor, porque según el titular de la cartera en ese Departamento se concentran actividades cuyos empresarios no cumplen con la reglamentación correspondiente. Sucede con mayor frecuencia en establecimientos dedicados a la actividad forestal, más precisamente de aserraderos distribuidos principalmente en la costa del Uruguay. Balla reconoció que en el rubro de la madera pudieron verificar una cantidad importante de trabajadores no registrados e incluso se ha detectado trabajo infantil. 
“Esta última irregularidad apareció en el Departamento Colón, dado que allí se hacen mucho los cajones para embalar los pollos y para esta tarea se ocupa mano de obra de menores”, advirtió el funcionario. El reemplazante de Aníbal Brugna en la Secretaría de Trabajo aseguró que no es la primera vez que descubren esta maniobra y que los empresarios utilizan a los chicos para tener menos costos, aprovechándose de las necesidades que tiene la familia. 
Al poner la lupa nuevamente sobre el trabajo informal, la Policía del Trabajo también constató casos en el Departamento Gualeguay y en el Departamento Tala: en el primero se verificaron 138 infracciones, mientras que en el segundo fueron solamente cuatro. “Lo que más se encuentra es el trabajo no registrado; las empresas tienen ocupados a los empleados y todavía no los han inscripto. Siempre ha sido un aspecto al cual le hemos dado prioridad desde la cartera de Trabajo. No estar registrado significa no tener obra social, ni una ART, ni tenés derecho a sacar un crédito porque no contás con un recibo de sueldo”, lamentó.

Trabajo infantil
En el sondeo proporcionado por la dependencia estatal se consignan la cantidad de casos de trabajo infantil surgidos durante las inspecciones en 2015. Llamativamente en las estadísticas solamente aparecen registrados cinco casos en todo el año, contra los 45 que se contabilizaron en 2013. La explicación radica -aporta Balla- en que no se cuenta con la totalidad de los datos recabados el año pasado. “Se hicieron trabajos, pero los mismos no fueron volcados a la oficina de Estadísticas”, justificó. En su abordaje de la problemática sostuvo que el trabajo que involucra a niños se concentra en las explotaciones forestales y en emprendimientos rurales. “En su momento teníamos muchos chicos trabajando en Concordia en la cosecha del arándano. Pero de a poco se ha ido regularizando la situación, porque han ido tomando conciencia los empleadores de no ocupar la mano de obra”, manifestó en una entrevista con este medio.
Con los números en la mano se puede afirmar que hubo un sostenido incremento del trabajo no registrado, pero también surge claramente que bajaron los índices del trabajo infantil desde 2012 a esta parte. Ese año fueron 113 los casos detectados de los cuales 80 de ellos pertenecían a la tarea en el citrus y el arándano en la zona de Concordia, según consta en información a la cual pudo acceder UNO. Cifras que distan de los 45 niños que en 2013 ingresaron al campo laboral y de los 5 que hicieron lo propio en 2015. “Considero que necesitamos de las empresas, porque son las generadoras de los puestos de trabajo. Pero necesitamos de aquellas que trabajen bien, en forma correcta y estamos dispuestos desde el Gobierno a colaborar con ellas, cuando atraviesan situaciones difíciles”, argumentó el representante estatal. 

Otras categorías
Pero no solamente las inspecciones comprenden a anomalías vinculadas al trabajo informal e infantil, sino que también los delegados regionales se encargaron de constatar otras dos categorías: las condiciones generales de trabajo  y la denominada obstrucción.
La primera categoría alude a la falta de cumplimiento de ciertas normas de los empleadores referidas a la ropa del trabajador, horarios y cuestiones administrativas, entre otras. Colón fue el Departamento donde se encontraron mayores falencias, con 1.383 infracciones, seguido por Concordia con 393, Feliciano con 239, Gualeguay con 72, San Salvador y Tala con 15. Mientras que en el rubro Obstrucción -que se produce cuando los inspectores de la repartición se encuentran con la reticencia  de los propios empresarios a autorizar los controles- el listado estuvo encabezado nuevamente por  Gualeguay, con ocho infracciones. Otro de los departamentos donde se detectaron irregularidades fue en Concordia, que sumó dos infracciones. “Desde la provincia de Entre Ríos tenemos un convenio con la Superintendencia de Riesgos de Trabajo”, destacó el funcionario.
En este sentido remarcó que en el comienzo de su gestión se encontró con una dificultad. “Desde Superintendencia se han elaborado actas en forma digital, que suelen dificultar para el control en la provincia. Mi idea es que esto quede bien en claro, que tanto en la provincia como la Nación se pueda hacer todo el relevamiento y que todos los datos que se obtengan sean recolectados en Entre Ríos y luego se deriven a la Nación”, concluyó.

Manual de Procedimiento 
Son varios los pasos que deben realizar los inspectores antes de labrar un multa de infracción. En primer lugar se hace el acta de inspección, posteriormente se lleva adelante el trámite administrativo correspondiente, le sigue un proceso de verificación y se dispone el sumario pertinente. 
Acto seguido se notifica al empresario, se dispone el tiempo de descargo que corresponde y luego el Departamento Jurídico dictamina, completándose el procedimiento con la decisión del ministro aplicando la multa correspondiente. El valor de la multa varía según la gravedad de la infracción, que se puede encuadrar como leve, grave o muy grave. “Las sanciones están establecidas por una ley y son bastantes importantes”, detalló el secretario de Trabajo provincial.

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