La Provincia
Viernes 02 de Enero de 2015

El sutil arte de dominar los monólogos

Distinción: Premio Literario 2014. El actor, director y dramaturgo Santiago Marcos es un indiscutido referente en ese género teatral. Hoy estrena su obra Simona Morales

Hacer un monólogo teatral requiere más que escribir palabras, no es transcribir un soliloquio demente, de esos que tenemos de forma casi constante con nosotros mismos desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir. Es un texto dramático que debe llevar a la acción, y debe permitirle al actor hacer cosas para que el público lo entienda y lo sienta.


Muchos confunden el monólogo teatral con un género que hoy está en boga, el stand up, pero las diferencias son abismales. Por empezar,  el monólogo clásico tiene una trama y un desenlace. El stand up es más veloz, como un videoclip, quien habla se refiere a una situación particular de manera anecdótica, y en seguida salta a otra reflexión, el fuerte está en el cómo se dice. El monólogo es otra cosa, hay personajes, el fuerte está en la historia.


El actor, director, y dramaturgo paranaense, Santiago Marcos lo domina con maestría desde hace más de 10 años. Su talento le valió el Primer Lugar del Premio Literario 2014 de la Municipalidad de Paraná, que por primera vez tuvo su Apartado Monólogos. Simona Morales es el título del texto galardonado, que esta noche se estrenará en el Casino Club Neo Mayorazgo (Ver recuadro Presentación).


“Simona Morales surge de una convocatoria que hace la Municipalidad de Paraná para el Premio Literario, que este año fue el Apartado Monólogo sobre la temática Mujeres. Entonces ahí escribí Simona Morales, junto a otros textos más, y obtuvo el primer premio. Cuando se hizo la Feria del Libro de Paraná, la Municipalidad nos convocó para presentar los monólogos ganadores dentro de las actividades de la feria, y esa fue una especie de preestreno”, relató.


A diferencia de sus monólogos previos, como Polvorita, Brendan Edison y otros basados en cuentos de Roberto Fontanarrosa, Simona Morales será actuado por otra persona. Y Santiago dejará de lado la actuación para dedicarse de lleno a dirigirlo.


“Milagros Reñé se contactó conmigo porque tenía ganas de hacer la obra. A Milagros la conocía pero nunca había trabajado con ella. Y cuando fue la apertura de los sobres en el concurso, del cual ella era jurado, se enteró que yo era el autor, entonces me llamó y me dijo ‘mirá, quiero hacer este monólogo, me gustó mucho. ¿Te animás a dirigirme?’. Y bueno, yo acepté, empezamos a trabajar, y creo que nos está saliendo bien”, destacó.


Simona Morales es una mujer que tiene el cuerpo entrenado para recibir piropos, ese es el eje argumental. Tiene mucho humor pícaro pero no hay dobles sentidos. Simona cuenta su pasado, presente y futuro inmediato; va hilvanando todas las historias que ha tenido con los hombres que han pasado por su vida desde la adolescencia hasta la actualidad.


Según su creador: “Simona es un personaje muy particular, es como el ‘picaseso’, habla mucho, es muy celosa, y a la vez mira a los hombres de otras. Y me parece que la gente va a ver reflejada en ella a muchas personas que nos circundan en la vida cotidiana. Ella se para frente al espejo, hace preguntas, y encuentra las respuestas que quiere encontrar, ve imágenes que no son reales, sino que es lo que le conviene, y cuando sale de ese lugar se le complica”.

 

 

Santiago, el monologuista

 


Ante esa pregunta, Santiago Marcos no dubita y da una respuesta contundente: “Lo que más me atrae es que el monólogo es que es algo muy particular y personal. Mis monólogos son algo que yo quiero contar, entonces poder armar la historia, escribirla, y después actuarla, más allá de que me dirija otro o no, es lo que más me atrae. Y el hecho de estar solo sobre el escenario está muy bueno, porque no hay absolutamente nada; sos vos contra vos mismo. En el teatro más tradicional uno trabaja con el otro, pero en el monólogo uno es la usina de energía, uno mismo tiene que resolver todo sobre la marcha, y eso te da adrenalina”.

 

 


Trayectoria

 

 

Marcos tiene una gran trayectoria en el teatro. Su historia comenzó en 1997, cuando se fue a estudiar artes dramáticas a Rosario. Pero al año siguiente volvió a Paraná, y arrancó con los talleres que daba Rubén Clavenzani en la Alianza Francesa entre el 98 y 99. “Después me enteré de que en Santa Fe había una escuela de Teatro, me inscribí ahí, me homologaron las materias que tenía aprobadas en Rosario, y me recibí en 2001 de Promotor Cultural en Teatro. Ahí empecé a dar talleres para adolescentes, niños, adultos, chicos especiales, y a la par iba actuando. Ahí empecé a escribir. En 2004 escribí mi primer monólogo, en 2010 edité mi primer libro de monólogos, y el año pasado publiqué cuatro obras de teatro”.

 

 

Se presenta todos los viernes

 


El monólogo Simona Morales se presentará todos los viernes del mes de enero, desde hoy a partir de las 21.30, en el Casino Neo Mayorazgo – Club Neo (ubicado en calles Etchevehere y Miranda de la capital provincial).


El valor de la entrada es de 60 pesos. Y se puede conseguir minutos antes de cada función, o reservarse mediante una comunicación a los teléfonos (0343) 4227419 o 154179998.

 

 

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