La Provincia
Lunes 14 de Diciembre de 2015

El sueño de Paraná que pudo realizar Concepción

Inscripción abierta para la carrera de Medicina . Ya hay 250 inscriptos en la nueva oferta de la UNER, y no habrá cupo de ingreso. Fue un logro al trabajo de la Facultad de Salud. La inevitable comparación con la frustrada aspiración de la Unidad Docente local

Daniel Caraffini / De la Redacción de UNO
dcaraffini@uno.com.ar


Corría 2004. La Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) decidía quitar el apoyo –una erogación mensual– que solventaba el dictado de la carrera de Medicina en Paraná y provocaba la desaparición de la Unidad Docente Académica de Medicina, que había gestado el ginecólogo Jorge Cura en 1994 y que dictaba los 4º, 5º y 6º años, en el marco de un convenio con la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El propósito no había sido solo promover médicos, sino también favorecer la capacitación continua de estos profesionales en la región, a través de la unidad docente.

Tal vez también hayan influido otros factores, pero lo cierto es que el proyecto había crecido de tal forma, que en el horizonte asomaba el desafío de conformar una facultad en el histórico edificio de calles Belgrano y Gualeguaychú, y que ahora ocupa la Jefatura de la Policía de Paraná.

Luego de haber formado muchos profesionales, el paso de unos 400 estudiantes, y una historia que data de 1975 – le antecedió la creación de la Unidad Docente de Ginecología, un hito en la inserción de las universidades nacionales en las comunidades–se precipitó a la nada a la carrera de Medicina en Paraná, que incluso se había fortalecido en 1995 con la sanción en la Legislatura provincial de la Ley Nº 8.901 para encuadrar el acuerdo para el funcionamiento de la Unidad de Medicina.

Contar con una facultad de Medicina en una ciudad reditúa mucho más que la mera oferta para estudiantes: hay mucho trabajo de campo, de investigación, de aporte a la comunidad.

El recuerdo y la comparación resultan inevitables, cuando poco más de una década después, Concepción del Uruguay será sede de la primera oferta pública de esta carrera en Entre Ríos. Claro que la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) alcanzó tal logro luego de una extensa trayectoria en la materia, que incluye docentes y capacitaciones permanentes en Salud, investigación y extensión, y la propuesta de un título intermedio, desde hace unos años, justamente en convenio con la UNR. Desde 2016 comenzará a dictarse la carrera; ya se inscribieron unos 250 jóvenes, más allá de que aún resta una semana para anotarse, e incluso la convocatoria se reabre en febrero.

“Es muy importante la cantidad de inscriptos de jóvenes entrerrianos, incluso de otras provincias y hasta de otros países. Es que en nuestra Facultad ya tenemos chicos de otros lugares del mundo”, explicó sobre la procedencia de la matrícula.

¿Por qué la elección de La Histórica? Para el directivo, obedece a distintos motivos: referencias sobre la institución; vinculación con otras casas de altos estudios a partir de intercambios de estudiantes; la idea de los jóvenes de estudiar en una ciudad no tan grande; o la decisión de las familias de no enviar a sus hijos a lugares lejanos o a Buenos Aires o La Plata, por razones de seguridad. Pueden incidir también la presencia de familiares en la ciudad, o la atracción de los jóvenes por la oferta vista en Internet.

Los inscriptos deben acreditar estudios completos de Nivel Medio o Polimodal y aprobar el Curso de Ambientación a la Vida Universitaria, establecido por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

Asimismo, durante el primer semestre se desarrolla el Ciclo Introductorio de Formación General Básica y Orientada que forma parte de la currícula de todas las carreras (ocho) de grado de la Facultad. Allí se apunta a mejorar las competencias necesarias para acceder a los estudios universitarios, iniciar el proceso de construcción de los conocimientos básicos  de la formación posterior y poner al alumno en contacto con la profesión elegida.

La polémica de semanas atrás respecto de la eliminación de los cupos de ingreso a las carreras en las universidades públicas, a partir de la modificación de la Ley de Educación Superior, no implica cambios en el panorama o planificación de Ciencias de la Salud, según indicó su decano, Jorge Pepe. 

Las universidades de todo el país deben ajustarse a la normativa que les impide establecer límites a los ingresos. En Córdoba, por ejemplo, la Facultad de Ciencias Médicas se reorganizó para adecuarse a la implementación del ingreso irrestricto que ahora incluye la Ley de Educación Superior: pasará de 650 alumnos a más de 4.000, en 1º año; junto con ello se introdujo un ciclo de Orientación y Nivelación con correlatividades, que reducirán el número de estudiantes que efectivamente cursarán y rendirán todas las materias.

“La UNER no tiene cupos. Existen estos ciclos en donde los chicos tienen que aprobarlos para seguir en la carrera, y en general es un porcentaje alto de alumnos que no aprueban, porque se requiere dedicación, horario y mucho estudio. Este proyecto académico exige una modalidad de que hay que tener una dedicación full time a la carrera, es muy exigente. En realidad, con la cantidad que tenemos, podemos respetar los estándares de calidad que nos comprometimos ante la Coneau”, señaló Pepe.

Proyección

La carrera de Medicina se extiende seis años. Sin embargo, como ya hay entre 12 y 14 terminando la Tecnicatura Universitaria en Promoción de la Salud, los primeros médicos egresados de la universidad entrerriana aparecerán en 2019.

“Estos chicos terminaron esta parte; antes no se hacía la carrera completa y tenían que irse a Rosario, en el marco del convenio establecido entre ambas carreras”, señaló.

Desde la Facultad de La Histórica se apuesta a promover egresados con los estándares de calidad establecidos por la Coneau, y con un fuerte sentido comunitario. “Es una carrera de vinculación con la comunidad, para saber y trabajar de acuerdo a las necesidad de la población”, opinó Pepe.

En relación a esa vinculación con la comunidad, el decano reconoció que “hay una paradoja” ya que hay ciudades en que la proporción de médicos por habitante es muy alta, mientras hay zonas sin médicos”.

“Cuando el médico se recibe va a clínicas y centros, porque van donde existe infraestructura, aparatología, condiciones. No hay políticas públicas que den incentivos para que se radiquen médicos en lugares donde no es tan fácil. Es un tema complejo: el Estado debe promover políticas de arraigo en lugares donde faltan médicos; pero también las universidades deben aportar para que entiendan que se puede hacer Medicina sin la aparatología compleja. Si yo me formo de esa forma, solo con la aparatología, me tengo que ir a lugares equipados. En cambio, se puede formar un profesional reconociendo cuáles son los verdaderos problemas y situaciones en una comunidad pequeña; claro que si no tengo ambulancias, nada de equipamiento, ni siquiera formación continua, nadie va a querer meterse ante estas complicaciones”, planteó Pepe. Por ello insistió en que se trata de una tarea que compete a todos.

La Ley de Educación Superior establece que la creación de carreras debe tener relación con el bien común. “Es decir que no hay solo un objetivo de satisfacer la necesidad personal de ser médico que podemos tener todos, sino de que los médicos tengan herramientas para trabajar en una comunidad; no es que quiera decir que trabajen gratis, sino trabajar junto con Salud Pública”. 

La desigual distribución de profesionales

Además de promover nuevos egresados de Medicina, la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) tendrá el desafío de involucrarse en la distribución de los profesionales en las distintas zonas del país. Es que si bien Argentina tiene uno de los índices más altos de médicos por habitante (3,8 cada 1.000 habitantes), hay zonas y pueblos sin esa cobertura, mientras que los principales conglomerados urbanos concentran una cantidad mayor a la recomendada. En el caso de la provincia, entidades del sector estiman que hay un médico cada 480 habitantes. El número es suficiente, pero con la misma paradoja que a nivel nacional.

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Las ingenierías son las más buscadas

Responsables de Recursos Humanos ubican estos estudios con más perspectivas de mayor futuro



La Ingeniería es la carrera con más expectativas a futuro, según un informe sobre los trabajos más  buscados en el país.

También figuran en esa nómina los estudios el marketing digital y la comunicación.

De acuerdo con una encuesta dirigida a responsables de recursos humanos de más de 250 compañías de distintos rubros, realizada por la consultora Adecco, la ingeniería es la carrera con más expectativas a futuro. Según indicaron los encuestados, las especializaciones con más demanda en esta área son la de Sistemas (30%) y la Electrónica (18%), además de la del petróleo, la Mecánica, la Civil, la Agrónoma y la de Alimentos.

Otras carreras –señala el portal Universia– que han registrado un crecimiento en su demanda en los últimos años son las relacionadas con el marketing digital y la comunicación, como la investigación de mercado, community manager y recursos humanos, además de aquellas vinculadas a la creación de empresas más sustentables,tales  como la gestión de la responsabilidad social corporativa y seguridad e higiene.

Tradicionales 

Por otro lado, aquellas carreras más tradicionales, como la de Derecho y Contabilidad fueron las que recibieron menos votos a favor por parte de los encuestados, quienes manifestaron que en la Argentina “hay una superpoblación de abogados (24%) de las respuestas y contadores (14%), además de profesionales del sector administrativo (7%)”.

Otra cuestión que genera algunas dudas entre los jóvenes es el momento en que deberían insertarse en el mercado laboral, y sobre todo si es conveniente hacerlo antes de graduarse. Respecto de esto, la mayoría de los encuestados destacó la importancia de las pasantías laborales (96%), aunque no necesariamente garanticen una gran carrera profesional (47%).

La encuesta también quiso conocer sobre la formación general de los jóvenes graduados. Y de acuerdo a lo que se relevó, las conclusiones señalaron que en cuanto a las carencias de los jóvenes profesionales, en  un 25% de las respuestas ofrecidas por los encuestados se mencionan la falta de proactividad, compromiso y responsabilidad.

Asimismo, mientras que un 5% destacó habilidades de comunicación de los universitarios, el 4% reclamó la falta de cultura general, de conocimientos de oficios técnicos y de capacidad de resolución y liderazgo.

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De Cerrito. Técnicos superiores en Gestión y Administración de Empresas Agropecuarias del Instituto Superior. De izquierda a derecha arriba: Jonatan Tórtul, Horacio Hiller, Alejandro Akermann, Juan Manuel Manzo, Hugo Cian, Iván Masutti, Santiago Toso. Sentados: Leonardo Richard, Graciana Strack, Nahuel Podversich, Mariano Podversich, Milton Furlán, Rectora Profesora Miriam Hergenreder. Ausente Crispinaerre Seimandi.

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