La Provincia
Sábado 30 de Enero de 2016

El río está lleno de potes de helados y se enciende una luz roja

Hoy en la limpieza que realizaron los miembros de la fundación Erasus se sorprendieron porque el 70% de las 60 bolsas de consorcio que llenaron fueron con envases de poliestireno expandido.

Los miembros de la Fundación Erasus,  las arquitectas Mariela Gallicchio y Analia Badano, el contador Diego San Martin y el ingeniero Sergio Nadal Viñals, quedaron sorprendidos por la gran cantidad de potes de helados que encontraron flotando en la costa del río Paraná frente a la capital provincial.

“Habrá que concientizar a las heladerías para que estén al tanto de lo que está sucediendo”, aseguraron desde el organismo que trabaja por la salud ambiental.

El problema es tan grande que ciudades como Nueva York llegaron a prohíbir el uso de envases descartables de poliestireno expandido (EPS, por sus siglas en inglés).

En Estados Unidos son más de 70 las ciudades que prohíben su utilización, mientras que en varias ciudades del mundo como París o Toronto el tema es objeto de debate.

El poliestireno fue inventado por el científico estadounidense Otis Ray McIntire en 1941.

Para fabricarlo, hay que mezclar al vapor pequeñas pelotitas del polímero poliestireno con productos químicos hasta que aumenten 50 veces su volumen original.

Una vez que estas bolitas se enfrían y se asientan, se colocan en un molde (puede ser un recipiente, un vaso) y se las vuelve a expandir con calor, hasta que el molde queda completo y se fusionan todas las pelotitas.

Los ambientalistas afirman que este material causa graves daños cuando ingresa en los ecosistemas marinos y contamina las aguas.

Según Douglas McCauley, profesor de Biología Marina de la Universidad de California, EE.UU., el poliestireno genera dos clases de problemas para los animales marinos: mecánicos y biológicos.

"El origen del problema mecánico es muy simple", dice McCauley. "Con mucha frecuencia encontramos poliestireno en los intestinos y eso provoca bloqueos que pueden ser letales", dice.

"Si piensas lo preocupante que puede ser un bloqueo leve por la ingestión de algo malo, imagínate lo que puede causar la ingestión de una bola entera de poliestireno extruido. Eso es lo que les pasa a algunos de los animales", añade.
Desde un punto de vista químico, las propiedades absorbentes del poliestireno lo hacen aún más peligroso.

"Esencialmente, el poliestireno actúa como una pequeña esponja, recogiendo y concentrando algunos de los contaminantes más dañinos que hay en el océano", señala McCauley a la BBC.  

"Es muy preocupante que algunos de estos peces que se alimentan de plásticos acaben en nuestro plato", alertan.

Comentarios