La Provincia
Miércoles 17 de Febrero de 2016

El productor recibió 2 pesos por un kilo de naranja que cuesta 30

El citrícola entrerriano cobró en diciembre, 15 veces menos el valor que hoy tiene la fruta. “Esto es pura especulación”, definieron 

Pablo Felizia / De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar


Un kilogramo de naranja en el centro de Paraná cuesta 30 pesos. En un barrio 28; hace menos de una semana 25. Pero al productor le pagaron en noviembre y diciembre 15 veces menos: entre uno, dos y tres pesos como máximo. Esa fruta, en su mayoría, fue lograda en quintas entrerrianas, a pocos kilómetros de la verdulería de la esquina. Desde la Federación que nuclea al sector fueron contundentes y apuntaron a la especulación de unos pocos acopiadores.    

“Esa fruta que hoy cuesta 30 pesos, se la pagaron al productor dos o tres como si fuera un éxito. Fue en diciembre y desde la planta, la naranja fue al frío tomada por dos o tres especuladores que la sacan a la venta en el momento en que ya no hay más. En Concordia, la semana pasada estaba 27,50 el kilogramo. Es especulación pura”, dijo a UNO Julio Jaime, presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos y agregó: “Cuatro, cinco o seis acopiadores van a ganar, con estos precios, mucha plata”.   

Por un lado explicó que siempre hubo acopio, que eso no es un problema y que también hay un costo alto para garantizar el frío a la naranja y mantenerla, pero los precios antes eran distintos. “Siempre se ha hecho así, pero con precios razonables, con márgenes más chicos; ahora es muy grande el desajuste”, sostuvo. 

Contó además que la preocupación existe también porque todavía desconocen cuánto será el costo laboral, de producción y comercialización para la mandarina a pocas semanas de tener que empezar a venderla. 

Una temporada que terminó antes

UNO también consultó con Fernando Borgo que es el vicepresidente de la Federación y quien contó que de esos 30 pesos que hoy se paga en Paraná por el kilogramo de naranja, el productor no recibe absolutamente  nada porque en la planta ya no hay fruta desde hace más de un mes. 

Esta es la época del fin de la temporada para esta fruta y antes, los productores trataban de juntarla con el comienzo de la época de la mandarina. 

“Hoy no está todavía la mandarina –la que se vende en Paraná es de Misiones; a la de Entre Ríos le faltan uno 15 días aproximados– y la naranja venía con precios disminuidos a finales del año pasado; el productor optó por terminar la temporada. Tener la naranja en la planta genera un costo muy alto y por cómo se venía trabajando era inviable. La zafra de naranja tuvo que terminar antes de lo previsto”, explicó Borgo y por eso muchos vendieron a los acopiadores sin tener otra opción. 

Para despejar dudas, contó que la creciente de los ríos afectó a varias quintas entrerrianas en particular, pero no a la citricultura en general. “El precio de la naranja de hoy está distorsionado y es porque alguien paga 30 pesos el kilogramo. Hoy, la poca oferta que hay está concentrada en gente que por ahí no tiene mala intención y que hizo su negocio: acopió naranja porque se jugó a que podía aumentar el precio”, opinó. 

Cierto es que el productor no tenía opciones más que vender la fruta en diciembre, al menos en eso coincidieron los consultados. El hecho se dio por los riesgos, los costos de producción que hubo y para no perderla. “A la naranja que está en las cámaras, a esas frutas las pagaron un peso el kilogramo en la quinta. El productor nunca ganó con este precio e incluso trabajábamos debajo del costo”, remató. 

Una citricultura para el mercado interno

En verdulerías. El 60% de la producción se vende en Argentina. Foto UNO/Mateo Oviedo 


Según la explicación de los consultados, el 60% de toda la naranja que se genera es destinada al mercado interno y entre un 10% y un 15% es para exportación. El hecho genera ciertos inconvenientes, sobre todo cuando en tiempos relativamente normales, cuesta ubicar la totalidad de fruta producida en nuestro propio país.

“El mercado interno es variable. En los ultimos años no se ha exportado, pero afuera del país se va hasta el 15% de la producción. Después hay otro tanto, también de entre  un 10% o un 15% que uno no sabe dónde ubicarla. Cuando no se exporta se excede lo que se puede consumir en Argentina y ya no hay vuelta atrás con esa fruta. Sacando este momento, la naranja en una verdulería cualquiera, la naranja cuesta la mitad que cualquier otra fruta”, dijo Fernando Borgo, vicepresidente de la Federación del Citrus provincial.

Desde la Federación, contó Borgo, tienen entre otros objetivos, lograr realizar un censo para saber con precisiones cuántas son las hectáreas en la provincia destinadas a la citricultura y qué cantidad de productores hay. El último estudio de este tipo tiene entre 10 y 12 años. 

Sin resultados precisos todavía, explicó que se tratan aproximadamente de unas 40.000 hectáreas la s destinadas a las quintas y entre 1.500 y 1.600 productores. 

Números
- 1.600 es la cantidad aproximada de productores de cítricos de Entre Ríos, la mayoría está sobre la costa del río Uruguay y recibieron uno, dos y tres pesos por kilo de naranja en noviembre y diciembre. Quienes acopiaron –y hacen que hoy cueste 28 o 30 pesos–, no llegan a contarse con los dedos de las manos.  
- 40.000 es una estimación de la cantidad de hectáreas destinadas a cítricos en la provincia.

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Queja de los criadores de pollos 

El pollo en góndola cuesta 40 veces más de lo que le pagan al productor, denunció el presidente de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capip), Ricardo Unrrein, quien aseguró que este sector trabaja “a pérdida”. 

Unrrein subrayó que el frigorífico paga entre 90 centavos y un peso por cada kilo de pollo salido del criadero, a los supermercados les llega a 22 pesos y en góndola los vende a 40 al público. “Estamos peor que los productores de leche. El precio que pone la industria es más arbitrario”, aseguró el dirigente ganadero.

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