La Provincia
Domingo 11 de Enero de 2015

El podio de las bebidas más elegidas del verano

El placer de beber con moderación. El calor triplica el consumo de cerveza y fernet. Hay distintos tragos en playas, festivales, carnavales y boliches.

Beber con moderación y sin pasarse del límite que cada uno conoce, es un placer y en Entre Ríos la demanda tiene que ver con el lugar y el momento: no es lo mismo en un boliche, en un festival folclórico, en el carnaval o en la playa; para cada uno, la demanda es distinta aunque la cerveza primero y el fernet después, estén entre las más elegidas.

Para distintas las distribuidoras consultadas, la cantidad de cervezas que se venden en verano triplican a las de invierno. Así dicho parece obvio, pero en realidad, la diferencia es sustancial: “Si en invierno vendemos entre 40 y 50 cajones cada 15 días, en verano lo hacemos en menos de una semana y hemos llegado a los 150 en medio mes”, dijo a UNO Verano Gastón, responsable de una distribuidora ubicada en General Artigas de Gualeguaychú y agregó: “En verano vendemos el triple”.

Otras distribuidoras más o menos confirmaron esa proporción, aunque según cada una la capacidad de venta es diferente.

En los boliches, la cerveza también está en lo más alto del podio y lo mismo en la playa o en los festivales folclóricos, de hecho, hay fiesta particulares destinada a ella como en Crespo.

Pero también y depende del lugar, el fernet se cuela en lo más alto. Por ejemplo, en los carnavales, los sponsors de determinadas marcas lo tienen como uno de sus principales, y eso tiene una explicación: “Vendemos el doble que en otra época y tiene que ver con la movida del carnaval que trae a los turistas de Buenos Aires o Rosario y piden por lo general mucho fernet y de marcas principales, a diferencia de otras bebidas”, agregó Gastón.

Una botella de las más conocidas, en paraná tiene un precio de 90 pesos. En una distribuidora de la capital provincial, de mayor a menor demanda, señalaron la cerveza, el fernet, el campari y el Gancia; de hecho, tiene promociones con cada una donde agregan una gaseosa para que sea más atrayente.

En las últimas semanas de diciembre y los primeros días de enero aumentaron los precios en casi todas las bebidas y registraron hasta tres incrementos desde que comenzó el verano, sobre todo los vinos y aquellas marcas importadas de aperitivos.

Además de cerveza, en numerosos festivales, sobretodo los relacionados al folclore, el vino ocupa un lugar privilegiado en la elección y hay hasta barras que ofrecen sangría ya preparada. De todos modos y según algunas distribuidoras particulares, la venta de vinos es mucho más regular durante el año y en verano tiene un incremento en cantidad de no más del 20%.

En la playa es diferente y aquellas que tienen paradores lograron con el tiempo mejorar la oferta con tragos frescos y frutales donde el daikiri de frutilla, durazno, ananá entre otros, junto con la caipiriña –caipirinha–, el trago más tradicional de Brasil y la caipiroska están entre los más elegidos.

A la noche

Juan Pablo Escribano vive en Paraná, es barman internacional y al momento gerencia uno de los boliches más convocantes. Con su trabajo recorrió varios países y dijo a UNO Verano: “Lo que se toma en verano, depende de cada lugar. Es cierto, se vende mucha cerveza y más con las noches de calor que hubo. En Paraná la que se tira tiene un costo mucho más alto que la de litro a diferencia, por ejemplo, de Santa Fe”.

En su confitería siempre hizo hincapié en los tragos y ese es uno de sus fuertes con clientes fijos que ya conocen la oferta que tiene y otros nuevos que se acercan hasta la barra cada fin de semana.

“En verano hacemos daikiris con helado y hay noches en que salen más tragos en general que la cerveza”, agregó.

También comentó como un aspecto a destacar que el turista se encuentra en la capital provincial, con una carta que a nivel nacional es mucho más barata que otros centros turísticos como Córdoba. “Somos más económicos incluso con las primeras marcas que en Buenos Aires o Rosario, los mismos tragos cuestan hasta tres veces menos que en otras ciudades y cuando nos eligen, se van muy contentos”, sostuvo.

En su bar, los tragos tienen un precio que parten de los 40 pesos y hasta los 70 y brindó a UNO Verano, una lista de los más elegidos en esta temporada.

A pesar de las tendencias, los espacios y los precios, en realidad todo depende de los gustos de cada uno. Sin embargo, en verano y al atardecer, muy pocas cosas se comparan a la práctica de abrir una cerveza en el patio de cualquier casa; eso sí, siempre debe disfrutarse con moderación y si se sale, que maneje otro.

 

 

Licores artesanales con 22 años de añejamiento

En Entre Ríos hay producción de bebidas artesanales. De cerveza, por ejemplo, en el último tiempo surgieron más de 20 marcas particulares. Pero también se hacen licores y aperitivos y algunos establecimientos tienen más de 100 años.

Olga Bard tiene 58 años y es de San José, donde tiene una licorería que abrieron sus abuelos en 1908. Ella es la tercera generación y ha sostenido en el tiempo su producción particular.

“Cumplimos 106 años. Los licores que hacemos son 100% naturales porque no usamos esencias ni colorantes y son artesanales: nunca cambie nada de la licorería y hacemos hasta visitas guiadas para demostrar como trabajaban mis abuelos”, dijo a UNO Verano.

Al comienzo del siglo XX tenían 20 cañas, refrescos, aperitivos y licores donde la materia prima era obtenida de la zona.

Hay numerosas páginas de Internet nacionales que destacan el aperitivo que aún produce Olga. “El Aperitivo Entrerriano lo preparo con hierbas como la lucera y la marcela. Son medicinales y el sabor es muy similar al fernet solo que tiene una graduación del 18% y este cuenta con una pizca dulce. Cuando encuentro la hierba lo hago, pero ahora es dificultoso porque crece en los bañados y ha ido desapareciendo”, comentó. Pero cuando lo prepara, desde Buenos Aires le han comprado toda la producción.

De familia de inmigrantes franceses, en la actualidad prepara tres tipos de licores diferentes con materias primas de San José: los hace de miel, de naranja y de yatay que es un fruto de la palmera. Las etiquetas de las botellas guardan el mismo diseño de aquellas primeras que fueron producidas.

Al ser naturales no tienen vencimiento y ha preparado varias botellas con 22 años de añejamiento que también vende en su local. En San José, visitar su licorería, es una de las ofertas que acompaña al movimiento turístico.

 

Algunos datos sobre el movimiento comercial

*Si en invierno, cada dos semanas una distribuidora vende entre 40 y 50 cajones de cerveza, en verano llegan a los 150 cada 15 días.

*En la playa, en los boliches y en las fiestas populares es la más elegida, de hecho tiene sus festivales particulares como en Crespo.

 

Entre los más elegidos del verano, Juan Pablo Escribano recomendó los siguientes tragos para la noche:

*Mojito: un clásico y de los más vendidos en la temporada. Lleva hojas de menta o hierbabuena que no es tan invasiva. Limón, azúcar y un buen ron. Todo machacado con hielo molido y se puede completar con un poco de soda arriba.

*Caipiroska saborizada: se puede preparar a base de limón con azúcar machacado, vodka y hielo molido. Bien frío y en vasos cortos, entre los más elegidos está el de maracuyá, pero también se preparan con mango, frutilla ananá o durazno.

*Garibaldi: Es un trago clásico que se prepara con Campari y naranja exprimida. Es fresco y uno de los más sanos. Las proporciones son similares a cuando se hace un fernet. Queda mejor con media rodaja de naranja.

*Aperol Spritz: Es un trago típico italiano conocido a nivel mundial. Es un poco más dulce que el Campari y se sirve en una copa de vino grande con aperol, agua tónica y naranja. Se sirve bien fresco

 

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