AFA
Miércoles 20 de Julio de 2016

El negocio corrupto del fútbol en el país

Por estas horas se está definiendo qué va a pasar con el fútbol nacional. Y si bien por esta estructura actual Patronato logró llegar a Primera, hay que decir que el Estado hoy es el que financia a los clubes privados de la Argentina.

Una buena idea, la de permitir que toda la población pudiera ver fútbol, se convirtió en la peor de las demagogias, ya que lo único que le interesó políticamente al anterior gobierno fue promocionar su modelo, dejando de lado la posibilidad de achicar el gasto que insumía el mantenimiento de Fútbol para Todos con publicidad privada. Recuerdo que la publicidad estática estaba destinada a la promoción de los candidatos del Frente para la Victoria, o bien los spots o relatores, se encargaban de "castigar" a los dirigentes políticos de la oposición.

El denominado Fútbol para Todos no es gratis. Porque el Estado, es decir todos nosotros, bancamos el programa con fondos que se distrajeron de hospitales, escuelas, rutas, comisarías, ambulancias, insumos, raciones, jubilaciones, etc. O de la misma manera, formaba parte del déficit económico y financiero que tenía el país. El punto está en que los dirigentes de los clubes demostraron ser más que corruptos, según lo dijo la Justicia nacional y de Estados Unidos. Se les dio dinero desde el Estado para que pudieran administrar honestamente y lo único que hicieron fue "perderlo" en la maraña perversa de descontrol. Habrá que recordar que por la causa Fútbol para Todos, la jueza federal Servini de Cubría imputó y luego procesó a cuatro exjefes de Gabinete de la gestión del kirchnerismo y a 37 personas más, entre dirigentes y responsables de la Asociación del Fútbol Argentino. ¿Por qué? Porque entre todos se robaron los 2.500 millones de pesos que se les daba por año desde el Estado.

Hoy el debate está en que el fútbol sea mantenido por el Estado o bien que el Estado lo controle, pero con la posibilidad concreta de ser concesionado para que privados arriesguen e inviertan en la difusión del deporte más popular en el planeta, tal como ocurre en todos los países. Hoy los dirigentes corruptos que fundieron a la AFA son los que quieren salvar el sistema, pero pidiendo más dinero al Estado. Los Tinelli, Angelici, Moyano, Verón y los restantes, lo único que quieren es la platita del pueblo.

La realidad marca que los clubes están endeudados hasta la cabeza, por lo que la pregunta es: ¿todos nosotros debemos seguir bancando la fiesta y la corrupción de los gobernantes y dirigentes del fútbol?

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