Seguridad
Jueves 31 de Agosto de 2017

Los robots domésticos pueden rebelarse contra sus amos

Dos investigadores argentinos demostraron que los hackers pueden vulnerar la seguridad de los dispositivos. El enemigo estará en casa.

Dos investigadores argentinos de seguridad informática están mostrando como los hackers pueden usar robots domésticos para rebelarse contra sus amos.

"No estamos hablando de Alexa de Amazon yendo a una fiesta de compras. Esto es sobre convertir robots humanoides adorables en psicopatas violentos", alertaron en un video que presentaron Lucas Apa y César Cerrudo en la conferencia en seguridad Hack in a Box que se realizó en Singapur.

Los especialistas demostraron las hacks (hackeadas) en el robot "Ubtech's Alpha 2 robot" y "Softbank Nao robot".

"También planean demostrar como los robots pueden convertirse en espias móviles, explotando sus cámaras y micrófonos", confirmaron.

Las empresas Ubtech y Softbank minimizaron la importancia y le dijeron a wired.com que sus robots son seguros. Pero Apa y Cerrudo dicen que la preocupación por la seguridad no se abordó.

"En un par de años, estos robots estarán muy atados a la vida familiar y negocios. Cuando sean hackeados, van a haber serias consecuencias" aseguró el paranaense César Cerrudo.⁠⁠⁠⁠

Cerrudo fue uno de los disertantes en HITB GSEC SINGAPORE.

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Alexa, el esclavo virtual que todos desean en casa

Los asistentes virtuales de Apple y Microsoft, los fieles Siri y Cortana, se enfrenta a un fuerte competidor. Amazon desplegó toda su artillería con Alexa, su asistenta virtual que pretende hacer más fácil la vida cotidiana en el hogar. Si bien Siri y Cortana responden a cualquier tipo de pregunta, programan citas, envían correos electrónicos y despiertan al usuario cuando deseen, la nueva asistenta de Amazon va más allá.

La primera gran diferencia es que Alexa tiene forma física, se puede colocar en cualquier lugar de la casa y está siempre dispuesta a escuchar las órdenes de los habitantes del hogar a través de sus siete micrófonos integrados. El invento de Amazon tiene forma de cilindro (inicialmente conocido como Amazon Echo) y cada vez que escuche su nombre, Alexa, intentará obedecer a todo lo que se le pida.

La gran ventaja sobre sus rivales es que Alexa no está encerrada en una pantalla, bien sea la del teléfono, computadora o tableta. El asistente pude ser colocado en cualquier lugar de la casa y es capaz resolver dudas y cumplir sus tareas sin que nadie se acerca a ella ni pulse ningún botón. Alexa está siempre encendida y dispuesta a escuchar.


Desde la música hasta la luz

"Alexa, pon mi canción favorita de rock", es una de las instrucciones que es capaz de procesar el aparato de Amazon. De inmediato, el robot, que conoce los gustos del usuario, hará sonar la canción solicitada en sus altavoces con woofer integrado. Los usuarios también podrán ordenar al asistente personal hacer la lista de la compra y ordenarla por internet. Claro que para esta tarea, la opción predeterminada del esclavo virtual es Amazon Fresh, el sistema que permite comprar productos frescos desde el domicilio.


"Alexa, pon las luces en modo película". Ante la orden, la máquina es capaz de controlar la iluminación de la casa. Para ello, se necesita un sistema domótico como, por ejemplo, las populares luces Hue de Philips. Pero lo sorprendente del nuevo cilindro de Amazon, disponible por ahora sólo en Estados Unidos por 179 dólares, no es lo que hace sino lo que puede llegar a hacer.


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El invento fue concebido para ayudar en las tareas cotidianas, y en vista de la domótica que está por llegar a los hogares, se podrá encender la lavadora con un simple comando de voz. Además de las novedades, el nuevo sistema también sirve para consultar información básica por internet. Es lo mismo que hacen Siri y Cortana cuándo se les pregunta qué temperatura hará mañana, cuál es el mejor restaurante de la zona o cuál es la vía más rápida para llegar a un lugar indicado.

¿También espía?

Algunos analistas están convencidos de que Amazon pudo haber dado en la clave al crear un producto revolucionario fuera de las pantallas de los dispositivos, algo inconcebible para Apple. Pero un aparato que lo pueda escuchar todo en casa puede resultar una idea incómoda para muchos usuarios celosos de su privacidad.

Para calmar al público, el gigante americano se ha apresurado a asegurar que su asistente virtual sólo procesa órdenes cuando pronunciamos el nombre de Alexa. Durante el resto del tiempo, el aparato ignora las conversaciones, que no quedan almacenadas en ningún servidor.


Fuentes: Wired / Economía Digital.



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