El Mundo
Viernes 19 de Mayo de 2017

La doble vida del rey de Holanda, esposo de Máxima Zorreguieta

Se conoció que durante 21 años, Willem Alexander, voló como copiloto de aviones comerciales de incógnito.

Durante 21 años, el rey de Holanda, Willem Alexander, voló como copiloto sin que los pasajeros supieran que un miembro de la realeza neerlandesa viajaba en la cabina de la nave.



Willem Alexander, quien está casado con la argentina Máxima Zorreguieta , llegó al trono en 2013, pero su rol piloteando aviones comerciales siguió intacto: "Encuentro volar fascinante", dijo al diario De Telegraaf.



El soberano pretende continuar sus labores de copiloto y, además, pasará el verano aprendiendo a volar un Boeing 737.



Hasta ahora, Willem Alexander está calificado para volar aviones Fokker 70 y se sabe que voló como piloto invitado antes de ser coronado a fin de mantener su licencia de piloto.



Lo que no se sabía es que estaba copilotando de incógnito en vuelos de pasajeros dos veces al mes junto a Maarten Putman, capitán de la aerolínea holandesa KLM.



El gobierno holandés dijo el mes pasado que había volado aviones Fokker 70 tanto para el gobierno como para el servicio KLM Cityhopper y que el avión estaba siendo reemplazado este año por un Boeing 737.



Los vuelos de Cityhopper están dirigidos principalmente a viajeros de negocios en docenas de destinos europeos, en particular Reino Unido, Alemania y Noruega.




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Desapercibido a bordo



Willem Alexander dijo una vez que si no fuera miembro de la familia real de Holanda, se habría dedicado a pilotar un avión como el Boeing 747, por lo que no es una sorpresa que quiera cumplir su sueño.



El rey dijo a De Telegraaf que nunca utilizó su nombre para dirigirse a los pasajeros y fue, raramente, reconocido con su uniforme y gorra de la KLM.




No obstante admitió que algunos pasajeros reconocieron su voz. "La ventaja es que siempre puedo decir que doy la bienvenida a los pasajeros en nombre del capitán y su tripulación, por lo que no tengo que decir mi nombre".




Era más probable que los pasajeros se dieran cuenta de que el avión estaba siendo manejado por un miembro de la familia real antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, ya que la puerta de la cabina solía estar desbloqueada.



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Dejando los problemas en tierra



En su entrevista, el rey Willem Alexander se mostró entusiasmado por su futuro como copiloto.



"Es agradable la idea de volar a otros destinos un día, con más pasajeros, y recorrer distancias mayores. Ese es el motivo real para entrenar en un Boeing 737", dijo.



El soberano afirmó que lo más importante para él es tener una afición en la cual concentrarse completamente. En este sentido, volar fue su mejor manera de relajarse.



"Tenés un avión, pasajeros y una tripulación, y tenés una responsabilidad hacía ellos. No podés llevarte los problemas con vos. Podés desconectar completamente durante un tiempo y concentrarte en otra cosa", finalizó.



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