Curas Pedófilos
Martes 16 de Mayo de 2017

El Vaticano pide castigo por abusos en Mendoza

El vicario de Córdoba, Dante Simón, es el elegido por el papa Francisco para intervenir en su nombre en la causa que investiga el sometimiento sexual de varios niños hipoacúsicos en el Instituto Antonio Próvolo de Cuyo

El religioso Dante Simón, uno de los enviados por el Vaticano para investigar desde el Derecho Canónico los abusos sexuales contra niños hipoacúsicos en el Instituto Antonio Próvolo de Mendoza, dijo hoy que si ha habido un abusador en el caso tendrá que "pagar, sea sacerdote o no". En la causa que investiga la justicia ya están detenidas seis personas, entre ellas dos curas y una monja.

Simón, vicario de Córdoba, se presentó ayer en Tribunales a brindar su declaración testimonial ante el fiscal Flavio D'amore, quien está subrogando al fiscal de la causa, Gustavo Stroppiana.

Por estos hechos están detenidos los curas Nicolás Corradi (que con 82 años tiene detención domiciliaria) y Horacio Corbacho; la monja Kumiko Kosaka; Jorge Bordón; José Luis Ojeda; y Armando Gómez. En la causa judicial se investigan por lo menos 27 casos de abuso sexual y corrupción en contra de chicos hipoacúsicos.

El religioso, en declaraciones radiales efectuadas a Radio Nihuil, aseguró: "Si ha habido un abusador tiene que pagar, sea sacerdote o no", y agregó que "un delito contra un menor es aberrante y ocultarlo también es una manera de abusar de ellos".

"Los menores son el centro de atención en toda nuestra sociedad, comenzando por nuestra familia, la iglesia, la escuela. Todos somos responsables de su integridad. Por eso un delito contra un menor y el ocultarlo o dificultar llegar a la verdad es una manera de abusar de ellos", puntualizó Simón. El vicario se quejó públicamente de que no les permitieron acceder al expediente judicial y confirmó la intención de reunirse con todos los denunciantes que han movilizado la investigación por los abusos cometidos en el Instituto religioso.

La iglesia católica evalúa crear tribunales continentales para agilizar unos 2000 procesos de curas acusados de abusos sexuales, afirmó el papa Francisco, en el vuelo de regreso del santuario portugués de Fátima. El Pontífice atribuyó la demora a la falta personal para poder agilizar los procesos, de los que dijo que "hay dos mil amontonados", durante la rueda de prensa en el vuelo, reportó la agencia EFE.

Francisco planteó que está en estudio la creación de "tribunales continentales", que se instalarían en varias ciudades de cada continente para ocuparse de los correspondientes casos, y acelerar las decisiones. Ante unos 70 periodistas, Jorge Bergoglio lamentó la renuncia de Mary Collins -víctima en su infancia de abusos por parte de un sacerdote- a la Comisión para la protección de menores creada por el Vaticano. Collins abandonó la comisión por retrasos en sus gestiones, y acusó a la Congregación para la Doctrina de la Fe de crear obstáculos para las decisiones del papa, como la creación de tribunales específicos para estos casos.

La irlandesa Marie Collins, de 70 años y víctima de abuso sexual, renunció en marzo a la comisión creada por el Papa para combatir la pederastia dentro de la Iglesia. "Es devastador, en el año 2017, ver que hay hombres que aún pueden anteponer otras preocupaciones a la seguridad de los niños o de adultos vulnerables", dijo entonces Collins en su renuncia a la comisión creada por Francisco en 2013.

"Es una buena mujer y un poco tiene razón", dijo Francisco, quien evaluó que hay cerca de "dos mil casos amontonados". Francisco explicó las dificultades para realizar los protocolos que hay que enviar a cada diócesis y reconoció que "hay poca gente, se necesita más gente capaz de hacer esto y se han admitido otras dos o tres personas más".

Otras dilaciones pueden ocurrir cuando a quienes "se les retira del sacerdocio", presentan un recurso y los tiempos se alargan. Francisco dijo que, aunque los sacerdotes acusados pueden pedir una "gracia", él nunca ha firmado una. "Estamos caminando, pero hay 2.000 casos amontonados y nos queda mucho trabajo", enfatizó. Además de eventuales causas en la justicia penal, los miembros de la iglesia acusados de abuso sexual afrontan procesos eclesiásticos.



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