El Mundo
Viernes 06 de Octubre de 2017

¿Cómo hicieron los catalanes para sacar adelante el referendo?

Secesión. Un grupo de militantes reveló lo que hicieron para burlar la represión y llevar a cabo el operativo electoral que puso a la región al borde de la independencia de España. "Fue un juego del gato y el ratón", afirmó uno de los dirigentes

Barcelona— Las urnas llegaron por la noche desde Francia, fueron ocultadas en viviendas y escondrijos improvisados y luego llevadas en secreto a los centros de votación, bajo las mismas narices de la policía nacional encargada de impedir la consulta. Los activistas que lograron realizar el referendo sobre la independencia de Cataluña describieron a la Associated Press cómo burlaron una represión que dejó cientos de lesionados. "Fue un juego del gato y el ratón", dijo uno que estuvo a cargo de organizar la votación en una localidad de unos 2.000 residentes al sur de Barcelona. "Para no comprometer la operación, se nos dijo que tal día, a tal hora, llegarían las urnas, y que unos pocos días después, las papeletas. Las camionetas llegaron durante la noche", expresó.

Tres militantes de la causa independentista y una fuente cercana al gobierno regional catalán hablaron del plan a condición de no ser identificados, por temor a ser juzgados por las autoridades españolas, que declararon ilegal la consulta. Usando palabras en código y reuniéndose a escondidas, compartiendo apenas la mínima información necesaria, cientos de separatistas desafiaron las leyes,y la ley de las probabilidades, escondiendo por semanas 10.000 urnas que no fueron detectadas por las autoridades. Una fuente allegada al gobierno nacional que estaba al tanto de la operación dijo que las urnas, que parecen un contenedor de cocina con el sello del gobierno catalán, fueron ordenadas online a una compañía china. Fueron enviadas inicialmente a una localidad en el sur de Francia, cerca de los Pirineos, del otro lado de la frontera con Cataluña, en la que hay una numerosa comunidad catalana. De allí fueron ingresadas de contrabando a España de a pequeñas cantidades, de acuerdo con un militante al tanto de la operación. Pasaron de un activista a otro, sin que nadie supiese quiénes estaban involucrados en el plan, con excepción del contacto directo, para evitar que la policía desbaratase la operación de un zarpazo. "Todo se hizo de a poco", dijo el activista. "Recibías un mensaje de alguien que tenía que distribuir 100 urnas entre gente en la que uno confiaba.

No hubo una gran planificación centralizada". El mismo informante dijo que las conversaciones telefónicas se hacían con un lenguaje en código. Se decían cosas como "mañana recibirá diez tortas para tu madre" o "tienes que entregarle cinco tortas a tu madre y cinco a tu padre". Una persona que escondió urnas en su casa y organizó la votación en la localidad de Osona, al norte de Barcelona, dijo que aludían a "cajas de zapatos" y "regalos" hablar de las urnas. De todos modos, las perspectivas de que pudiesen llevar a cabo la consulta parecían bastante escasas el día previo. La policía había confiscado millones de papeletas en las dos semanas previas, había inutilizado el sistema de computadoras que se pensaba usar y arrestado a decenas de funcionarios del gobierno que se creía participaban en la organización de la consulta.

El presidente del gobierno español Mariano Rajoy llegó a decir que se había desmantelado la infraestructura para la votación. Por las dudas, no obstante, fueron enviados miles de policías adicionales a la región. Los líderes catalanes, sin embargo, exhortaron a la población a que acudiese a las urnas el domingo, asegurando que podrían votar. Un periodista de AP presenció la llegada de unas urnas a un centro de votación temprano el domingo, bajo la lluvia, en la escuela secunda ria Jaume Fuster, en Barcelona. Una pequeña camioneta roja se acercó y de ella salieron un hombre y una mujer, tomaron una bolsa de plástico con las urnas adentro y las llevaron adentro de la escuela en medio de una muchedumbre. Unas pocas horas después, las urnas serían llevadas por agentes de la policía nacional, luego de que efectivos avanzasen entre la gente y rompiesen la puerta principal.

Cuando comenzaron a circular videos de redadas policiales en la escuela y otros centros de votación, se pusieron en marcha planes alternativos. "Ubiqué a algunas niñas en la calle para que nos alertasen si venía la policía. Decidimos esconder las urnas en el río", comentó el individuo que organizó la votación en la localidad al sur de Barcelona. Su compañero de Osona dijo que decidieron suspender la votación temprano para asegurarse de que la policía no llegaba a tiempo. El recuento lo hicieron en una vivienda en un sector aislado. El ministerio del Interior no respondió de inmediato a una llamada y un correo electrónico para hablar sobre el tema. Las autoridades catalanas dijeron que la policía había cerrado o intervenido 400 de los más de 2.000 centros de votación antes o durante la consulta. De todos modos, se emitieron 2,2 millones de votos, el 90% a favor de la independencia.

El resultado no sorprendió ya que los muchos catalanes que se oponen a la independencia dijeron que no votarían. Las últimas consultas y encuestas regionales indican que los catalanes están divididos y la mitad apoya la independencia, mientras que la otra mitad se opone.

La mentada fuga de capitales

La inminencia de una declaración de independencia unilateral comenzó a provocar la huida de grandes empresas de Cataluña, una decisión que en términos empresariales responde a la necesidad de resguardarse de riesgos, pero también funciona como un arma de presión. De hecho, el gobierno español aprobó ayer un decreto para facilitar esa fuga, apenas unas horas antes de que el FMI advirtiera que una crisis prolongada en Cataluña puede tener efectos sobre la economía española. El Banco Sabadell fue uno de los primeros en adoptar la decisión, y hoy se sumaron CaixaBank, el banco más grande de Cataluña, y la empresa Gas Natural.

En tanto, la oposición en el parlamento catalán, desde liberales, conservadores hasta la izquierda abogaron a favor de unas elecciones anticipadas en Cataluña para salir de la situación de bloqueo. "El pleno del martes es una gran oportunidad para consolidar la vía del diálogo y la solución pactada", afirmó Joan Coscubiela, vocero de la izquierda, para quien "de ninguna manera un referéndum es vinculante". La apuesta unilateral de ruptura emprendida por el gobierno catalán estuvo avalada en los últimos días por movilizaciones multitudinarias, a las que también se unieron personas en rechazo a la violencia que sufrieron los votantes que participaron del referéndum En contraposición, para mañana una iniciativa surgida en las redes sociales convoca a los ciudadanos a acudir de blanco frente a los ayuntamientos para abogar por el diálogo bajo el lema ¿Hablamos?, mientras ma- ñana celebrarán en Barcelona una manifestación contra la secesión.

Militantes

Muchos de los militantes que participaron en la organización de la consulta responden a la Assamblea Nacional Catalana, la principal agrupación de base secesionista, con unos 40.000 miembros y otros 40.000 simpatizantes. Analistas dicen que la Asamblea fue la principal fuerza impulsora del referendo.

La independencia tan buscada

De acuerdo con los datos ofrecidos, de la consulta participaron 2,28 millones de personas, un 43% del censo electoral, y el 90,18% votaron a favor del Sí a la independencia. "El pleno del próximo martes es el momento adecuado para ratificar el referéndum, la ley de independencia y para que se inicie el proceso constituyente", aseguró Carles Riera, de la CUP, antes de remarcar que su partido "confía" en Puigdemont, con cuya coalición, Junts pel Sí, dijo estar negociando los términos del texto de la declaración.

Los anticapitalistas insistieron en que solo aceptarán una eventual mediación después de que el parlamento catalán haga la declaración y permita, por tanto, una relación de dos sujetos políticos soberanos. "Estamos convencidos de que la declaración de independencia no sería en ningún caso un portazo al diálogo con el gobierno espa- ñol", sostuvo por su parte Jordi Cuixart, el presidente de Òmnium Cultural, una de las dos organizaciones civiles independentistas que están detrás de las grandes movilizaciones a favor de la secesión.

En su solicitud al Parlamento, formalizada por escrito, el líder separatista afirmó que el objetivo de su comparecencia es "informar sobre la situación política actual", sin dar más detalles ni hacer ninguna mención al referéndum de secesión celebrado el domingo.

Puigdemont comparecerá en el parlamento el martes

El presidente regional de Catalu- ña, Carles Puigdemont, pidió ayer comparecer en el parlamento catalán el martes sin develar si declarará la independencia de forma unilateral, en un intento por sortear un veto de la Justicia española y en medio de fuertes presiones políticas y económicas para que dé marcha atrás a su aventura secesionista. No obstante, desde el partido anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP), el socio del gobierno catalán en el proceso de secesión, el diputado Carles Riera, dijo que no hay "ningún elemento" que haga pensar que el presidente no cumplirá con su compromiso.

El Ejecutivo central de Mariano Rajoy, por su parte, se mantiene en la misma posición de firmeza, y exige a Puigdemont que "vuelva al orden constitucional para dialogar", sin dar todavía ningún paso drástico para abortar el proceso de secesión. "Este gobierno sabe cuándo tiene que actuar", remarcó el vocero del Ejecutivo español, Íñigo Méndez de Vigo, en un momento en el que la presión también es máxima sobre el presidente Mariano Rajoy, acorralado entre los sectores que reclaman una intervención inmediata sobre el autogobierno de Cataluña, y los que piden "diálogo" para evitar una catástrofe de consecuencias impredecibles. El líder del partido liberal Ciudadanos, Albert Rivera, aliado parlamentario que da estabilidad al Partido Popular (PP) de Rajoy, acudió ayer a La Moncloa para reclamarle al presidente del gobierno que aplique el polémico artículo 155 de la Constitución, con el objetivo de intervenir parcialmente en Cataluña para convocar elecciones regionales. Por el momento, el líder conservador mantiene su negativa, según fuentes de los liberales.

Rivera pide un mayor liderazgo a Rajoy porque considera que ya casi no queda tiempo para impedir la declaración de independencia, pero el presidente no accede a la vía del 155 porque considera que no existe suficiente base jurídica, ya que no existe una ley que regule la aplicación de este precepto que nunca antes se aplicó en democracia. Por lo tanto, parece estar ganando cada vez más fuerza la opción de recurrir a la Ley de Seguridad Nacional, declarando "estado de emergencia" por decreto para actuar en Cataluña, aunque sobre esta vía también persisten las dudas respecto de cómo llevarlo a cabo, ya que implicaría, además de tomar el mando de la policía, asumir administrativamente el control de todo el territorio catalán, según expertos.

La amenaza de una declaración unilateral de secesión sigue sobre la mesa, de ahí que el escenario de cara a la próxima semana es todavía muy incierto. La Mesa del Parlamento regional -órgano de gobierno de la cámara- fijó la sesión plenaria en la que hablará el presidente catalán para el martes a las 18 hora local (13 de Argentina). Coincidiendo con este paso, el gobierno catalán publicó los resultados definitivos del referéndum del domingo pasado, que pese a haberse celebrado bajo la prohibición del Tribunal Constitucional era indispensable para avanzar hacia la ruptura con España.

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