Ovacion
Lunes 14 de Marzo de 2016

El mejor equipo de hoy brillará en otra cancha

Patronato le ganó a Rosario Central por 1 a 0 con gol de Telechea. El trabajo táctico anuló al equipo de Coudet.  

Edgardo Comar/Ovación
ecomar@uno.com.ar


Los anuncios hablaban de la llegada al Presbítero Bartolomé Grella del mejor de todos en el ámbito doméstico. La necesidad de hacer un partido perfecto se imponía y Patronato lo hizo. Con una idea y dibujo táctico diferente al que venía utilizando. Además tuvo la eficacia que le faltó en otras actuaciones y celebró como en los días de las grandes epopeyas. El Rojinegro le ganó a Rosario Central por 1 a 0 con gol de Fernando Telechea y lo dejó sin invicto. Fue en el marco de la 7ª fecha del Torneo de Transición de Primera A. El sábado visita a Independiente en el Libertadores de América. La gente deliró con la victoria, observando como hasta el más encumbrado se puso de rodillas en la Comarca.
¿Cómo se contrarrestan las virtudes del equipo que mejor juego despliega en el fútbol argentino? Desde el primer minuto el Negro intentó presionar con la misma intensidad de siempre, pero con sus hombres de punta, a excepción de Quiroga, retrocediendo unos metros hasta formar juntarse con los volantes.
A pesar de que los espacios no abundaban, el Auriazul los buscaba con la filosofía futbolística que lo viene distinguiendo en la era Coudet: toque corto y rotación. Con ese método marcó una clara supremacía en la tenencia, pero que no lograba cristalizar en situaciones claras. La primera llegó a los 15’, cuando Lo Celso dejó sin marcas a Ruben; el goleador sacó un remate cruzado bien conjurado por Sebastián Bértoli.

Con el retroceso de Telechea a la posición de volantes, Patrón se plantó prácticamente con un 4-4-2, no fue tan frontal como en presentaciones anteriores. Pensó mucho la idea a desplegar en base a las virtudes del calificado rival.

A los 22’, Larrondo desde una distancia de 20 metros reventó el travesaño de Seba Bértoli. En la réplica, Telechea ganó por izquierda pero nadie pudo empujar la pelota que transitó hacia el sector derecho por el área visitante.

Que el Canalla no le generara muchas chances en las cercanías de Bértoli, marcaba que Patringa cumplía con la misión de contrarrestar la proposición enemiga. Lo que le faltaba era gente que acompañara en ataque y se mostrara como opciones de descarga para el que trasladaba el útil.

El trámite se desarrollaba en base a lo que proponía el Santo lo que marcaba el acierto de su planteo.

Que Central terminara tirando pelotazos en los 10’ previos al descanso marcaba lo incómodo que se sentía ante la postura de Patronato. La igualdad en cero con la que se fueron al intervalo se adecuó al contexto.

Segundo tiempo
No cambiaron ni los nombres ni las posturas en la reanudación. La ambición se reflejaba en los hombres visitantes; mientras que lo valores del local redoblaban esfuerzos en su afán de no otorgar libertad de movimientos a los rivales y cuando se presentara la chance sorprender con una salida rápida.

Como prevalecía la postura Rojinegra, el partido se instalaba lejos de los arcos, era deslucido. No pasaba nada frente a los arcos hasta que a los 8’ después de un horror defensivo de Donatti, Telechea rompió el molde y abandonó el carril y se fue a buscar al área enemiga donde encontró un rechazo corto y de derecha la acomodó contra un palo para poner el 1 a 0.

Se sintió tocado el conjunto rosarino que más allá de tener la posibilidad de la igualdad en un pase profundo de Musto para Lo Celso que resolvió Masuero con un quite más que oportuno, se desesperó por momentos y cedió espacios que el Rojinegro pudo aprovechar de contra, pero la falta de puntería le impidió resolver un par de posibilidades favorables.

Para los 20’ finales los técnicos comenzaron a jugar su partido con los movimientos en el banco de suplentes. Mientras el Yagui Forestello mandó a De La Fuente por Carrasco para reforzar el sistema táctico pergeñado en la previa; el Chacho Coudet que había introducido a Collman por Montoya, introdujo al Chelito Delgado por Salazar para defender con tres y atacar con otros tantos.
Empujado por el Canalla y por un acto inconsciente, Patrón se metió debajo de su arco y necesitó de Bértoli para consumar el éxito memorable. San Sebastián ganó primero en el mano a mano y enseguida ante Ruben.

Llegó el pitazo final de Beligoy y el estallido de la multitud que cobijó a los gladiadores que ganaron una batalla crucial en esa guerra que persigue y apunta a mantener su lugar en la elite.
Las Claves
La determinación

De no ser un equipo tan frontal y expuesto al mismo tiempo. Más allá de introducir tres hombres con vocación de delanteros, Rubén Forestello armó un 4-4-2 que priorizó contener lo que intentara Central en ataque.
La concentración
Para bajar al puntero era necesario no brindarles ventajas en ningún aspecto. La concentración debía ser extrema y Patronato la tuvo de principio a fin, durante los 90 minutos. Fue una de las claves para salir airoso.
La efectividad
En partidos anteriores, como ante Godoy Cruz, Patronato no convirtió en proporción a lo que generó. Ayer, incluyendo el gol del Fernando Telechea, sobran los dedos de una mano para contabilizar las situaciones que el Rojinegro tuvo frente al arco defendido por el Melli García.


 

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