La Provincia
Viernes 15 de Enero de 2016

El grueso de la deuda provincial vence en los próximos dos años

El ministro de Economía sinceró el incómodo cronograma de vencimientos de deuda. El panorama se complicó más con la derogación de la devolución del 15% de coparticipación. Los gremios estatales ya quieren iniciar la discusión salarial  

Carlos Matteoda/De la Redacción de UNO
cmatteoda@uno.com.ar


El ministro de Economía, Hugo Ballay, parece haber iniciado ayer un camino de sinceramiento de las cuentas públicas ante un escenario adverso para las provincias en general, incluida Entre Ríos.

Tal vez el dato fuerte no sea que haya reconocido en sus declaraciones que la deuda provincial es de 13.000 millones de pesos, sino que haya dicho que el grueso de los vencimientos son a corto plazo, en los próximos dos años, según contó en una entrevista con Radio Máxima de Gualeguaychú.

Desde el oficialismo se dijo varias veces en campaña que la Provincia ha tenido niveles de endeudamiento más importantes que ahora, que representaban hasta dos presupuestos; y que actualmente la deuda consolidada es un porcentaje menor. Ese dato demostraría que la situación tiene más que ver con la programación de los vencimientos que con el volumen del endeudamiento. Claro que en campaña no se hubiera dicho nunca que la “herencia” era una gran parte de deuda que hay que cancelar en los primeros dos años de mandato.

Y tal vez -ya en el terreno de las especulación- tampoco se dijo mucho en el período de transición entre la elección de octubre y la asunción del mando por parte de Gustavo Bordet por dos razones. La primera, obviamente, es que hasta el 22 de noviembre el oficialismo entrerriano confiaba en una victoria de Daniel Scioli y había elementos para pensar que las situación financiera provincial podría abordarse de otra forma.

La segunda razón parece haber sido la expectativa que generó el fallo de la Corte Suprema de Justicia de fines de noviembre reconociendo el reclamo por el 15% de coparticipación que la Nación retiene a las provincias desde hace varios años. Si bien el fallo de devolver lo retenido era para Santa Fe, San Luis y Córdoba; la Corte le impuso en su momento al gobierno nacional la obligación de dejar de realizar esa detracción para todas las provincias. (Hay quienes dicen incluso que la denuncia de Elisa Carrió a Ricardo Lorenzetti tiene algo de venganza por esa sentencia. (Ver página 4).

Rápidamente el gobierno de Cristina Fernández dispuso -mientras transitaba su última semana de gobierno- que se dejara de retener ese 15% a todas las provincias. En ese momento, con los datos de 2015, se estimaba que la coparticipación que recibiría Entre Ríos sería en 2016, por lo menos 3.400 millones de pesos más que en 2015.

También Cristina Fernández, antes de irse, congeló hasta 2017 las deudas que las provincias mantienen con el Estado nacional.

Pero pronto los gobernadores tuvieron la certeza de que tanta felicidad no iba a durar mucho. El mismo 12 de diciembre cuando Macri los invitó a un asado en Olivos, les informó que esa sentencia era de cumplimiento imposible, desde el punto de vista político. Anteayer, Macri dejó sin efecto el decreto firmado la expresidenta Cristina, que determinaba la devolución del 15% de la coparticipación a las provincias, argumentando que eso pondría en riesgo los números del gobierno nacional durante este año.

La decisión de Macri no sorprendió a nadie. Se sabía, a partir de aquel asado, cuál sería el destino de esa cuestión.

Incluso a partir de aquel momento comenzó a hablarse de rediscutir los términos del reparto de fondos entre Nación y provincias. En el caso del gobernador entrerriano, Gustavo Bordet, se lo escuchó decir que podría existir un acuerdo intermedio, que mejore el reparto actual sin llegarse a la sanción de una nueva ley de coparticipación, lo que parece casi imposible porque requiere del acuerdo de todas las provincias.

Si bien hubo varios anuncios, y en particular varias menciones públicas al tema por parte del ministro del Interior Rogelio Frigerio, hasta el momento no se conoce que se haya avanzado en cuestiones concretas.

Sí los gobernadores están convocados el miércoles por el ministro Frigerio para avanzar en la discusión de la reforma electoral sobre tres ejes principales: el impulso a la Boleta Única Electrónica para usarla en 2017, la composición de un organismo oficial no gubernamental que reemplace a la Dirección Nacional Electoral, y la unificación (o al menos el acortamiento) del calendario de votación.

Algunos recelan que el macrismo tratará primero los temas políticos de su interés, antes de hablar de los recursos.

La reforma electoral es un tema importante, pero claramente no es hoy la prioridad para los gobernadores que deben empezar a discutir salarios con los trabajadores estatales.

Los anuncios hechos por el ministro de Economía nacional, Alfonso-Prat Gay el miércoles, tampoco aportaron para mejorar el clima con los estatales. Como se sabe, Prat-Gay intenta fijar el techo de las paritarias en las metas de inflación de 2016, que van del 20% al 25%; mientras que la depreciación real de los salarios desde marzo de 2015 supera esos porcentajes, y mucho más todavía si se considera la aceleración inflacionaria que produjo la devaluación del peso.

Ante este escenario, los gremios estatales entrerrianos han comenzado a reclamar la convocatoria a discutir la suba salarial durante enero y han dejado trascender porcentajes para ese reclamo que duplican las metas inflacionarias del exlilito Prat-Gay.

Por su parte, el gobierno provincial parece dispuesto a blanquear toda la situación, tanto la dependencia de recursos del gobierno nacional como el condicionante de la deuda heredada.

La alegría de los fallos sobre la coparticipación y la recuperación del 15% duraron poco, y la realidad es igual o peor a la que era antes del cambio de administración nacional.

Lo que dijo Hugo Ballay
Ballay contó: “El Banco de la Nación nos autorizó la disposición de 450 millones de pesos, lo cual se hizo efectivo la semana pasada para hacer frente al cronograma de sueldos, y deseo aclarar que todos los meses el gobierno de Entre Ríos necesita 1.750 millones de pesos aproximadamente para afrontar los salarios de bolsillo de los trabajadores del Estado, a lo que hay que sumarle las cargas sociales y las retenciones”.

Según el ministro: “El tema de fondo no es que tengamos que recurrir a algún auxilio, sino que lo importante es cómo la Nación nos va a devolver los 26 .000 millones que nos tiene retenidos en concepto de coparticipación federal. Acá se debe reconocer lo que nos deben y de alguna forma comenzar a devolverlo a la provincia”. El monto es el 15% retenido desde 2006 más intereses, ya que solo se puede reclamar lo de los últimos 10 años.

El ministro agregó: “Entre Ríos no se ha endeudado más que otras provincias, hubo épocas que llegamos a tener comprometidos uno o dos presupuestos, sin embargo ahora, a diciembre de 2015, el stock de deuda de la Provincia representa entre el 53% y el 54% de los recursos de un ejercicio y por eso somos sujeto de crédito”.

Luego Ballay precisó: “Al 31 de diciembre de 2015, el total de la deuda consolidada es de 13.000 millones de pesos y que la mayor parte de la misma tiene un vencimiento inmediato, ahora bien, tengamos en cuenta que el Presupuesto provincial es de 58.000 millones de pesos. Sin embargo, la realidad es que la mayor carga de vencimientos la tenemos en los próximos 24 meses y, en este 2016 tenemos vencimientos por unos 3600 millones de capital más intereses”, explicó el ministro.





 

Comentarios