Narcotráfico
Domingo 20 de Noviembre de 2016

El goleador que cayó como mula en la ruta 14 y sueña con volver

Al pibe correntino lo quería Racing, pero la pobreza lo hizo tomar una decisión que le costó la libertad

En el Club Boca Unidos de Corrientes, M.M. era una promesa del fútbol local, y varios grandes le pusieron el ojo. El año pasado los buscadores de talentos de Racing cantaron primero: la rompía en la Cuarta de AFA y querían llevar sus goles más lejos, más alto. Pero el día a día era muy difícil: con 18 años, en pareja y con una beba, los pocos pesos que le pagaban por cosechar frutas en una quinta, en negro, no alcanzaban. La necesidad se hacía sentir en la casilla con paredes de madera, techo de zinc y piso de tierra en el barrio Llamarada de Colonia Santa Rosa, un pequeño pueblo rodeado de esteros a 165 kilómetros de la capital correntina. Apareció la propuesta, donde decir sí o no a veces es más complicado de lo que parece: había que subirse a un colectivo y llevar un bolso a Buenos Aires. Unos pocos pesos más que iban a ayudar. Pero en Entre Ríos, por la ruta 14, se le terminó el viaje y también el sueño de jugar en Primera. Al menos por un tiempo.

El 22 de noviembre de 2015 el país estaba en otra cosa: era el balotaje presidencial entre Macri y Scioli. Parecía un momento apropiado para una operación narco, pero por el contrario los controles en las rutas se reforzaron. El pibe que no comparte más que las iniciales de su nombre y su apellido con quien resultó presidente, se subió al micro de la empresa Crucero del Norte, que venía de Clorinda (Formosa), en la Terminal de la ciudad de Corrientes. En un control de la Gendarmería Nacional en la autovía nacional 14, en Entre Ríos, detuvieron la marcha del colectivo. Los uniformados revisaron la bodega con un perro detector de narcóticos que no dudó en marcar la presencia de droga en dos bolsos. Eran 38 kilos de marihuana en total. Asimismo, se constató que ese equipaje había sido cargado en Corrientes, y los choferes dijeron que el único pasajero que había subido en esa ciudad era el joven que iba sentado en una butaca, resignado. El dato fue chequeado con la documentación de los pasajes.

Aquella noche, mientras algunos festejaban al ritmo de Gilda, el pibe del barrio Llamarada, Santa Rosa, Corrientes, iba a parar a la oscuridad de un calabozo.


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La pobreza a flor de piel


Se llama mulas a aquellas personas utilizadas por las organizaciones de narcotraficantes para cumplir con la tarea que más riesgos conlleva de caer detenido: el transporte de la sustancia. Aunque no todos los que transportan la droga son mulas, muchísimos de los que caen presos en las rutas del país son personas socialmente muy vulnerables. Hoy por hoy, como los arrestados caen con las manos en la masa, la mayoría de los casos se resuelven en un juicio abreviado.

Tal fue el procedimiento que eligió M.M. Hace un año que está preso en la cárcel de Concordia y aceptó cumplir cuatro años y cuatro meses de prisión, en un acuerdo con el fiscal general José Ignacio Candioti, y asistido por la defensa oficial.

El mismo se formalizó el viernes en una audiencia en el Tribunal Oral Federal de Paraná, presidido por Noemí Berros. El imputado contó ser hijo de una ama de casa (su padre murió) y cosechero de fruta en una quinta de Colonia Santa Rosa, y que los 250 o 300 pesos que podía ganar por día alcanzaban para muy poco.


La jueza le preguntó a M.M. por el cargamento de droga:

—¿Era suyo?
(Silencio)

—¿La compró?
(Silencio)

—Sale mucha plata, ¿a usted se la dieron?
—Sí- dijo el joven, casi en un susurro.

Luego Berros pidió a las partes que le fundamentaran la pena acordada. Entre otros argumentos, el fiscal explicó que se trata de una mula, uno de los eslabones más débiles del narcotráfico. La defensora coincidió y dijo que "si el tribunal lo considera podría ser una pena menor".

La jueza no se conformó y anunció que homologará el acuerdo, pero adelantó que dictará una sanción menor (Ver recuadro).

La audiencia terminó y los pocos que había presentes además de las partes (dos secretarias, un penitenciario, un periodista) que escucharon la historia del pibe, terminaron con un nudo en la garganta.

Luego de la audiencia, el agente penitenciario que custodiaba a M.M. le contó a UNO que el pibe es un jugadorazo.

—¿Así que vos sos el crack correntino?
—Me iba a ir a buscar Racing. Elegí el camino equivocado.

M.M. se arrepiente. Igual, la palabra elegir, cuando las opciones son tan pocas y tan amargas, es muy relativa.

—Ahí en Santa Rosa hay mucha necesidad. Lo máximo que podés sacar en un día son 400 pesos, y te tenés que matar trabajando- contó.

Mientras se espera el fallo de Berros, tal vez le quede un año más preso y empiece a lograr algunas salidas, pueda viajar a Corrientes y, quién dice, patear un rato, además de estar con su familia. En la cárcel de Concordia tacha los días del almanaque con dos cosas en la cabeza:

—Cuando vuelva, lo primero que hago es ir a jugar al fútbol y estudiar, porque estaba en 1º año.



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"De causalidad no era un niño y no estamos acá"


En la valoración que hizo la jueza que presidió el Tribunal Oral Federal de Paraná, Noemí Berros, de lo que se pudo conocer en la audiencia de juicio abreviado, advirtió que se daban muchos atenuantes para que la pena fuera menor a la acordada previamente entre la partes. Por eso informó: "Anticipo que los elementos de la causa son suficientes para tener acreditado el transporte de estupefacientes. El acuerdo va a ser homologado mediante el dictado de la sentencia, sin perjuicio que, anticipo, la pena va a ser inferior a la pena pactada".

Al respecto, la magistrada consideró: "Creo que no se compadece con los antecedentes del tribunal, acá se trata de una persona que tenía 18 años al momento del hecho, de causalidad no era un niño y por lo tanto no estamos acá. De una condición absolutamente humilde, en un pueblito perdido que no sabe ni dónde está, Colonia Santa Rosa. De modo que me parece que en función de estos antecedentes la pena va a ser menor, sobre todo por su extrema juventud, su situación económica, su situación existencial, de vida, y lo que hemos podido observar en esta audiencia".

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