Ovacion
Domingo 11 de Octubre de 2015

El Gato con el objetivo cumplido

Atlético Paraná igualó sin goles ante Independiente Rivadavia y llegó a los 51 puntos buscados en la tabla de posiciones.

Por ser un recién ascendido el objetivo prematuro que se fijó fue superar la barrera de los 50 puntos que le garantizaran la permanencia y le dieran tranquilidad de cara a temporadas venideras. Ayer Atlético Paraná logró el propósito fijado después de empatar sin goles ante Independiente Rivadavia. Fue Mendoza en el marco de la 38ª fecha del Torneo de la Primera B Nacional, en un encuentro que no superó el calificativo de discreto.  El fin de semana venidero recibirá a Gimnasia en el Mutio.   
Un trámite de ida y vuelta el que se dio en el arranque. El dueño de casa salió decidido a cargar con el protagonismo que la situación le imponía, en tanto que el Gato fue inteligente y trató de sacar provecho con la velocidad de Ekkert a espaldas de los volantes del conjunto mendocino. 
La buena presión que ejercía el mediocampo visitante, sobre Méndez y los pensantes locales le privaba de gozar de posibilidades de tres cuarto de cancha hacia adelante.
Después de 10’ con un interesante ida y vuelta, carente de profundidad, el trámite comentó a estacionarse en la mitad de la cancha, flotando la sensación de que el Decano era más práctico a la hora de avanzar sobre terreno contrario. 
El hecho de que un lado y el otro eligieran el pelotazo carente de sorpresa y precisión, hacían que tanto Gaspar Servio, como Ignacio Arce fueran espectadores de lujo y no fueran requeridos al trabajo en cancha.    
La mediocridad del trámite solamente arrancaba bostezos y muestras de disconformidad de parte de los asistentes del Juan Bautista Gargantini. 
Un cabezazo desviado de Fernando Martín Benítez, cuando el cronómetro cruzaba la barrera de los 20’ fue lo más parecido a una llegada de riesgo. A los 27’, un remate de media distancia de Lencioni volvió a marcar presencia ofensiva del Rojiblanco. 
Sobre la media hora recién llegó la primera situación propicia para la Lepra, cuando Daniel Imperiale de frente al arco remató sin precisión.   De ahí hasta el final de la etapa el único dato saliente fue que se jugó bajo una llovizna intensa. Los reclamos de reacción y mayor compromiso que llegaban de los bancos de suplentes parecían no tener recepción por parte de los protagonistas dentro del rectángulo. 
Recién cuando el tiempo reglamentario se cumplía, la figura de Arce, en complicidad con Lencioni, se interpuso en un mano a mano con Imperiale. Enseguida otra intervención de Nacho superó la ambición goleadora de José Méndez. 
El final del periodo inicial llegó con un cero grandote que fue una consecuencia casi lógica de dos equipos con pocas ideas para atacar.  
SEGUNDO TIEMPO. La reanudación mostró una mayor determinación de Independiente Rivadavia para situar el contexto en campo ajeno. La mayor movilidad de sus mediocampistas le entregó el dominio y algunas chances propicias para romper la paridad. La más clara una arremetida de Gautier que fue desvirtuada por un cierre más que oportuno de Jonathan Belforte. 
La tibia ambición cuyana chocaba generalmente con una defensa bien plantada y que no se sonrojaba cuando había que reventarla de punta y lo más lejos posible.  
Más allá de ejercer un mayor control de pelota el elenco orientado por Pablo Quinteros careció de variables para llegar repetidamente a las cercanías de Arce.  
Atlético Paraná fue un equipo largo que se refugió en su terreno dejó demasiado aislados a sus puntas e intentó sorprender con alguna salida rápida que pocas veces pudo concretar. No sufría demasiados sobresaltos pero su postura de descansar en la escasa profundidad ajena resultada un tanto peligrosa. Igualmente tuvo un clara opción de volver al triunfo con envíos de Alzugaray y Lencioni que pasaron cerca.
Los minutos finales, mostraron el Deca con más resto, encontrando espacios y situaciones que antes no había gozado. 

La igualdad resultó inquebrantable, no se movió. El empate sin goles fue un fiel reflejo entre Independiente Rivadavia que quiso pero no pudo y un Atlético Paraná que fue a buscar un punto y se lo trajo.    

Con camino por recorrer. Atlético Paraná logró alcanzar la meta de los 51 puntos cuando aun restan cuatro partidos por jugar. Una meta alcanzada con una antelación tal vez no pensada y que hace que cualquier cosa que pueda darse de aquí hasta el final sea un premio extra. Igualmente no es hora de tirar la toalla y conformarse con lo que ya se hizo. Las matemáticas le siguen dando chance de ingresar al Reducido y además dentro de los capítulos pendientes asoma Patronato en el último.    
Única meta. Atlético Paraná fue a buscar un punto para  alcanzar el objetivo de llegar a los 51 puntos y lo consiguió. El Gato no fue frontal, pero tampoco padeció sofocones en el arco propio.
SIn ideas. Independiente Rivadavia fue un canto a la impotencia. Después de un primer tiempo parejo, ejerció un dominio territorial en el complemento pero carente de profundidad que fue reprobado por su gente.
Lejos de los arcos. La escasez de llegadas fue un rasgo que emparentó a Independiente Rivadavia y Atlético Paraná. El empate sin goles fue una consecuencia lógica de lo expuesto por uno y otro.    

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