Policiales
Martes 18 de Agosto de 2015

El exchofer oficial Acosta y “Los Lagartos” van a juicio en Rosario

Tras ser procesados los siete acusados, la Cámara Federal de Misiones confirmó la jurisdicción de la causa

José Amado / De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar


La situación judicial de Marcelo Alejandro Acosta se complicó la semana pasada cuando la Justicia Federal de Rosario confirmó su procesamiento por integrar una poderosa banda dedicada al narcotráfico. El paranaense cayó el 13 de mayo del año pasado con 20 kilos de cocaína en la autopista Santa Fe Rosario. Entonces el chofer oficial de la provincia de Entre Ríos  hacía un mes que había sido trasladado de la Gobernación al Ministerio de Desarrollo Social. Lo procesaron junto a otros seis integrantes que formarían parte de la banda narco rosarina Los Lagartos, y ahora todos irán a juicio oral en Rosario, luego de un año de conflicto jurisdiccional, donde la justicia federal de esta ciudad y la de Misiones se pasaban la causa.

La investigación comenzó a partir de la detención en Misiones en 2013 del polaco Slawomir Polus. Este hombre conocido como El Francés de Mado está sospechado de ser el cabecilla de una banda dedicada al narcotráfico, con diversos epicentros dentro del país y conexiones internacionales. El juez de Eldorado, José Luis Casals, dispuso la interceptación de las líneas telefónicas que aparecían en la agenda de Polus. Así se pudo detectar la conexión con la banda rosarina liderada por Víctor Hugo Lagarto Grgicevic y su hijo Víctor Fabián Grgicevic, y los roles de los demás integrantes.

Las escuchas advirtieron que aquel 13 de mayo del año pasado se iba a concretar un viaje con droga desde Misiones hasta Rosario en tres vehículos: uno con el estupefaciente, otro oficiando de campana y un tercero de custodia. Pero la operación se frustró el en peaje de la mencionada autovía a la altura de la localidad de San Lorenzo, donde fue detenido Acosta. El hombre iba en un Peugeot 307 con 20 kilos de cocaína de máxima pureza, valuada en un millón de pesos, que iba a ser estirada y multiplicada por cuatro para su comercialización.

Al mismo tiempo, se produjeron allanamientos en las ciudades santafesinas de Rosario, Funes y Roldán, donde quedaron detenidas otras personas, entre ellas los Grgicevic. Según el procesamiento del juez Casals, Grgicevic hijo era el cerebro operativo de la organización, mientras que su padre se desempeñaba como financista. Luego estaría Acosta como el transportista; Edgardo Emilio Refour y su pareja, Constanza Melisa Baldi, como los organizadores del viaje (la mujer está imputada como partícipe necesaria) quienes iban custodiando el auto de Acosta, con una niña de tres años en el VW Bora; y Martín Oliva, que manejaba un tercer vehículo y hacía de campana, quedó incriminado como proveedor de los vehículos para la organización.

Como una papa caliente

Pasó más de un año desde aquel procedimiento en dicha autopista a la altura de la localidad de San Lorenzo, y durante este tiempo el avance de la causa se dilató debido a una disputa de competencia entre el Juzgado Federal de Rosario y su par de Eldorado, donde se había iniciado la investigación. Cada juez consideraba que el otro debía entender en la instrucción. Finalmente, el 3 de agosto pasado la Cámara Federal de Posadas, resolvió la competencia del Juzgado rosarino, debido a que “los hechos objeto de investigación se materializaron en jurisdicción de la provincia de Santa Fe, sin perjuicio de que originariamente habrían existido sospechas en orden a la vinculación con un imputado sometido a proceso en jurisdicción de Misiones y que motivara la iniciación de la pesquisa”, aseguraron los camaristas.

A su vez, fundamentaron tal decisión en que el Código Procesal Penal de la Nación establece que “será competente el tribunal de la circunscripción judicial donde se ha cometido el delito”. Ahora, Acosta y los otros seis integrantes de la banda esperan el juicio en el Tribunal Oral Federal de la Cuna de la Bandera.

El vínculo de Acosta con Caudana



No fue casual la designación de Marcelo Acosta como transportador de la droga de semejante organización narco. Según la investigación del periodista Daniel Enz en el capítulo sobre este caso del libro Los Hijos del Narco,  el exchofer oficial de la provincia de Entre Ríos, cuando cayó detenido, “iba solo en un Peugeot 307 color gris, patente EEG 741, radicado en la localidad de Rosario del Tala, a nombre de una mujer de calle Sáenz Peña y de su hijo, que había sido vendido ‘a alguien de Paraná’ a principios de año (2014)”.

Este  mismo vehículo, revela Enz, “había sido utilizado en Paraná, una semana antes, por uno de los jefes del narcotráfico de esa capital: Elbio Gonzalo Caudana. El lunes 5 de mayo, en horas de la noche, el condenado narcotraficante violó el arresto domiciliario dispuesto por la Justicia Federal y se trasladó junto a su mujer, María Laura Spoturno, hasta el domicilio de una persona que permanecía con custodia policial por cuestiones de seguridad”. Evidentemente se trataba de mucho más que un “mulita” utilizado por los narcos para el trabajo más riesgoso.

Detalles de la noticia

* Gonzalo Caudana, condenado por narcotráfico en Paraná, había violado el arresto domiciliario con el mismo auto Peugeot 307 con que cayó Acota con los 20 kilos de cocaína, una semana después.



* 20 Kilos de cocaína de máxima pureza llevaba Marcelo Acosta cuando fue detenido, valuada en un millón de pesos y que iba a ser estirada para cuadruplicar su cantidad para la comercialización.


* Slawomir Polus, polaco, está preso acusado de ser uno de los narcos más importantes del país, y liderar una banda conectada a Los Lagartos, a quien le proveería la droga, según la investigación.




 

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