Mundo
Sábado 14 de Noviembre de 2015

El Estado Islámico reivindica los ataques de París

Hay conmoción en Francia y en el mundo por otra letal ola de atentados en la capital francesa.

El grupo extremista Estado Islámico reivindicó hoy la autoría de los ataques perpetrados ayer en París en los que 126 personas murieron y más de 200 resultaron heridas.
"Ocho hermanos ataviados con cinturones explosivos y ametralladoras atacaron objetivos seleccionados con precisión en el corazón de la capital francesa", informó el grupo en un comunicado difundido en Internet.
Los atentados fueron en París y sus alrededores. Muchas de las víctimas fallecieron en un teatro donde los presuntos islamistas radicales tomaron a unos 100 rehenes, en los ataques más letales en la capital de Francia desde la Segunda Guerra Mundial.
El presidente francés, Francois Hollande, en un dramático mensaje, anunció por TV que ordenó decretar el estado de emergencia en todo el país así como un cierre total de las fronteras tras los "ataques terroristas sin precedentes", que, según dijo dejaron "decenas de muertos".
Poco después, el fiscal general Francois Molins informó que de la serie de seis ataques las fuerzas de seguridad francesa "neutralizaron a ocho terroristas" y elevó la cifra de victimas mortales a 126, 83 heridos en estado critico y 132 heridos graves.
Horas después del inicio de los ataques nocturnos, varias ráfagas de disparos y detonaciones se oyeron dentro de la sala de conciertos Bataclan, en el centro de París, escenario de la toma de rehenes, informaron medios franceses desde el lugar.
Una media hora más tarde, el canal BFMTV informó que la toma de rehenes había terminado con un asalto policial y agregó que en el interior de la sala se había cometido una auténtica "carnicería".
Con un cordón policial montado a unos 500 metros del teatro, unos 40 rehenes -muchos avisaron a la policía lo que sucedía en el recinto vía las redes sociales- consiguieron salir de la sala un rato antes y fueron llevados a café cercano donde esperaban prestar declaración ante la policía, informó la agencia de noticias EFE.
Los atentados, ocurridos poco después de las 21, sumieron a París en el caos, el espanto y el terror y evocaron inmediatamente el recuerdo de los sangrientos ataques a las oficinas de la revista satírica Charlie Hebdo, hace apenas 10 meses.
La Alcaldía de París pidió a todos los ciudadanos de la capital que permanecieran en sus casas "a la espera de las instrucciones de las autoridades".
Alrededor de una decena de personas murió en un ataque a tiros en un restaurante del distrito 10 de París. Otros tiroteos tuvieron lugar en bares cercano, en el mismo distrito y en lindante, el 11, ambos en el noreste de la capital francesa.
Grupos de atacantes dejaron un tendal de muertos y centenares de heridos al disparar con fusiles automáticos desde sus autos, algunos descendieron a cara descubierta, con jeans y camisas, "blancos, con rasgos europeos", según testigos citados por el diario Le Figaro.
Decenas más murieron en los otros ataques, pero sobre todo en el teatro Bataclan, donde alrededor de 100 personas fueron tomadas de rehenes y los atacantes se inmolaron haciendo estallar sus cuerpos, según el diario Le Figaro.
La policía montó un rápido operativo en torno al lugar, acordonando una extensa zona alrededor del teatro, agregaron los medios, que estaban apostados a medio kilómetro del lugar. Casi en simultáneo con los ataques, dos o tres explosiones, según distintas fuentes, se escucharon cerca del estadio Stade de France, al norte de París, justo cuando los seleccionados de fútbol de Francia y Alemania jugaban un partido amistoso.
Uno de los estallidos, aparentemente de un atacante kamikaze, fue tan fuerte que hizo que los asistentes al encuentro interrumpieran sus cánticos y que algunos jugadores se miraran entre sí como sorprendidos.
Entre ellos, el presidente Francois Hollande, cuya cara de asombro fue captada por los fotógrafos antes de ser retirado por su personal de seguridad. Las sirenas comenzaron a sonar de inmediato, y un helicóptero apareció sobrevolando el estadio.
Las fuerzas de seguridad cerraron todas las salidas y entradas al estadio, con capacidad para 80.000 espectadores, y en medio del pánico general evacuaron de emergencia el estadio. Más tarde, tras celebrar una reunión de emergencia con sus ministros y jefes de fuerzas de seguridad, el mandatario apareció por TV visiblemente desencajado, para anunciar el cierre de fronteras y el estado de emergencia.
"Es un horror. Se trata de unos ataques terroristas sin precedentes que están en curso", ha señalado Hollande, al borde de las lágrimas y profundamente emocionado, mientras los medios aseguraban que fueron seis los ataques simultáneos.
En Washington, el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó los ataques en París de "intento atroz de aterrorizar a civiles inocentes" y prometió hacer lo que sea necesario para ayudar a que los responsables sean llevados ante la Justicia.
 

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