La Provincia
Viernes 06 de Noviembre de 2015

El espíritu navideño se adelanta para impulsar mayores ventas

Faltan 48 días para la Nochebuena, pero los supermercados ya exhiben en sus góndolas artículos alusivos a las Fiestas

Faltan 48 días para la llegada de la Nochebuena y adelantándose al espíritu navideño, algunos comercios de Paraná ya comenzaron a exhibir en sus góndolas los productos alusivos a las Fiestas, sobre todo lo que tiene que ver con el rubro alimenticio.
En los grandes supermercados, sobre todo, puede hallarse una gran variedad de artículos navideños, de diferentes tamaños y precios disímiles, según la marca y la calidad. Para comprar un pan dulce de primera marca, hay que pensar en un precio que ronda los 52 y los 68 pesos, aunque el packaging puede elevar un poco el monto y habrá que pagar 110 pesos en promedio por uno que se vende en caja.
Un pan dulce más económico se puede conseguir a alrededor de 40 pesos.

Los budines se venden a unos 30 pesos, las garrapiñadas tienen un valor cercano a los 10 pesos el paquete de 100 gramos y las almendras bañadas con chocolate superan los 40 pesos.
Según expresan referentes del sector, la mayoría vino con un incremento de precios que ronda el 25 y el 30%. Pablo Romero, comerciante de Paraná, expresó que las subas no se dan en la misma medida en todos los productos. En este sentido, expresó que se estima que las variaciones en los valores son en general acordes a las fluctuaciones que provoca la inflación con la canasta alimenticia en general. “Hay cosas que aumentan más, y otras donde no se nota tanto”, aseguró.
En este sentido, recordó que en diciembre generalmente se da un incremento en los precios de todos los sectores. “En el caso de los productos navideños y en los comestibles en general, lamentablemente hay un fenómeno cíclico”, sostuvo el comerciante.
Mientras tanto, en el penúltimo mes del año, la pugna por ganarle a la posibilidad de un estancamiento en las ventas, tal como ocurrió en la mayoría de los meses del 2014, habilita a crear estrategias que impulsen un mayor movimiento.
A lo largo de 2015, las fechas especiales fueron un aliciente para incentivar la comercialización de productos en determinados rubros. Como noviembre es uno de los meses en que está posibilidad está ausente, recurrir a las ventas anticipadas por Navidad y Año nuevo significan una oportunidad para sostener el consumo.
“Esta posibilidad de exhibir los productos navideños a esta altura del mes de noviembre es una forma de apelar a la compra de parte de los clientes y poder mejorar la performance en las ventas”, había explicado en referencia a este tema Jorge López, presidente de la Federación Económica de Entre Ríos (Feder), quien por otra parte analizó: “Esta es una opción que tienen los dueños de los negocios para poder vender más. Es una estrategia para generar un movimiento de productos que si bien están presentes todo el año, en esta época comienza a haber más demanda”.
De todos modos, el mayor volumen en las ventas se registra habitualmente cerca de la Navidad –en la mayoría de los rubros–, con la percepción del medio aguinaldo, que se vuelca a este tipo de consumos.

Sostener las ventas
Alimentos y bebidas fue uno de los rubros que registró en octubre un incremento en unidades vendidas con respecto a igual mes del año pasado. Esta vez la suba alcanzó el 3,6%, según un informe emitido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que realiza un sondeo en comercios de todo el país.
Contando estos resultados de octubre, las ventas en todos los rubros cumplieron 11 meses consecutivos en alza.
En los comercios más chicos van a esperar
Pablo Romero, propietario de un autoservicio de la capital provincial, comentó a UNO que en los mercados más chicos, tanto de Paraná como en las localidades del interior de la provincia, la demanda de productos navideños suele comenzar a principios de diciembre. Por eso, recién a fines de este mes los almaceneros empiezan a exhibir estos articulos en sus góndolas.
Sin embargo, señaló que ya están adquiriendo stock de algún tipo de mercadería, como sidras, budines y pan dulces, preparándose para el mes que viene.

“La clientela de los comercios más chicos todavía no compra este tipo de artículos, por eso ni siquiera los ponemos en las góndolas”, explicó.
Por otra parte, expresó que en los convenios que celebran en los negocios de comestibles con el sector público, a través de los cuales se comprometen a mantener un determinado precio para ciertos productos, a veces no resultan convenientes. En este contexto, manifestó: “A veces nos comprometemos a vender las cosas con un precio, pero no sabemos cómo va a cambiar el escenario con el correr de los días. Por ahí la mercadería aumenta y nosotros perdemos rentabilidad”.
Asimismo, comentó que la gente de mayor poder adquisitivo busca preponderantemente las marcas, aunque los costos sean más elevados. “La que nota más resentida sus ingresos cuida más su economía hogareña, prefiere comprar los productos de su canasta básica en base a los precios que se ofrecen”, dijo.
“Tratamos de tener todas las alternativas, aunque sabemos que los precios de las principales marcas son considerablemente más caros si se los compara con las demás opciones”, dijo por último Pablo Romero.

Todavía no se ofertan las canastas
Por el momento en los comercios que ya exhiben productos relacionados a la Fiestas no tienen a la venta las tradicionales cajas navideñas, que habitualmente son convenientes en cuanto a los precios.
Desde los organismos oficiales, como por ejemplo Defensa al Consumidor provincial, tampoco se hicieron anuncios al respecto, aunque las canastas navideñas se lanzan generalmente más cerca de la fecha, sobre todo cuando ya comienza diciembre.

En este marco, el año pasado se logró un acuerdo con firmas en cuatro ciudades –Paraná, Victoria, Concepción del Uruguay y Concordia– y el precio de una canasta que incluía un pan dulce, una sidra, un budín, dos garrapiñadas y dos turrones se vendía a 50 pesos.  

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