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Domingo 15 de Noviembre de 2015

El director más joven que tuvo la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos

El viernes, la OSER se presentó en La Vieja Usina bajo la batuta de Ulises Maino, un novel director porteño de tan solo 23 años, discípulo del maestro Luis Gorelik

Ulises Maino tiene 23 años y es de Buenos Aires, ciudad en la que también reside. El viernes estuvo en la capital entrerriana para desempeñar una tarea poco común para un músico de su edad: dirigir la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos (OSER), función que cumpliría más que satisfactoriamente.
Antes de su presentación que, además, marcó su debut como director frente a una orquesta de envergadura, Escenario dialogó con él, que contó cómo llegó a esta instancia: “Fue a través del maestro Luis Gorelik, director artístico de la Sinfónica de Entre Ríos, quien es titular de la cátedra Dirección Orquestal en la Universidad Nacional de las Artes, de la cual yo soy ayudante. Este es el segundo año que trabajamos juntos, y hace dos semanas surgió la posibilidad de venir a Paraná, y por supuesto que acepté”.
Maino se mostró agradecido con Gorelik por asignarle una tarea que rara vez suele confiársele a jóvenes de su edad. “Siempre se asocia la dirección orquestal como una profesión para gente con mucha experiencia, y una determinada edad. Pero bueno, empecé a estudiar música desde muy chico y desde entonces quiero ser director de orquesta”, explicó.
Su relación con la música nació durante su primera infancia, cuando su abuelo paterno le enseñó a tocar el acordeón a piano. Sin embargo, él es el primer músico de su familia que estudia en conservatorio. El año pasado concluyó su Licenciatura en Dirección en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), defendiendo su tesina. Y este año comenzó a despuntar su carrera a nivel profesional.
Pero ayer fue su debut como director invitado de la OSER, interpretando la Obertura Coriolano, de Ludwig Van Beethoven; la Sinfonía No. 36 Linz de Wolfgang Amadeus Mozart y Romeo y Julieta, de Piotr Illich Tchaikovsky.
“Mozart, Beethoven y Tchaikovsky son tres pilares de la música académica. Al repertorio lo consensuamos con el maestro Gorelik, pero siempre fueron tres obras que quise dirigir, y de alguna manera esto marca el comienzo de mi carrera profesional, porque hasta ahora era un estudiante, y creo que uno nunca deja de serlo en cierta forma, pero quería dar este gran paso con estos tres grandes autores. Además, se trata de obras de repertorio que fueron interpretadas varias veces por la Sinfónica de Entre Ríos”.
En otro orden de temas, Maino se refirió al crítico momento que atraviesa la OSER, situación que tuvo que vivir muy de cerca: “La orquesta está viviendo un cierto desorden administrativo, hay sueldos atrasados, adicionales que no se pagan, contratos que no se cumplen. Así que el primer día que llegué a ensayar me tocó que los músicos estén en una asamblea, y perdimos la primera parte del ensayo. En la segunda parte fue muy difícil trabajar porque no era el mejor clima. Al siguiente el ensayo fue otra cosa; trabajar con semejantes músicos es un placer porque se les puede exigir y ellos responden a la exigencia. Creo que para un director no debe haber nada más gratificante”.
Actualmente dirige la compañía de ópera Sol Lírica, la cual creó el año pasado junto a algunos amigos cantantes e instrumentistas, algunos de ellos, parte del staff del Teatro Colón, como el barítono Gabriel Vacas. Paralelamente, trabaja en el mencionado coliseo porteño como pianista acompañante y director asistente del coro estable. Además, es ayudante docente en la UNA, por lo que trabaja de sol a sol.
De todas maneras, Maino señala que es complicado abrirse camino en el ambiente musical: “Me ha pasado de tomar un taxi, y que el taxista me pregunte ‘¿qué estudiás?’, cuando le respondí que música, me volvió a preguntar ‘no, pero ¿qué carrera estudiás?’, y eso demuestra un poco lo que parte de la sociedad opina. La gente no sabe de qué vas a vivir, en especial si uno no se dedica a música comercial. Y dentro del ambiente de la música académica, si uno es violinista tiene más chances de conseguir trabajo dentro de una orquesta, porque siempre hay 20 en cada una. Pero director hay uno solo, y es un puesto que se gana por concurso. Obviamente, hay que tener mucha experiencia para conseguirlo”.
 

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