La Provincia
Lunes 20 de Abril de 2015

El cura Ilarraz deberá presentarse este martes a indagatoria

La jueza de Transición Número 2, Susana María Paola Firpo aseguró que el sacerdote puede declarar o abstenerse, pero debe presentarse. 

El cura Justo José Ilarraz deberá presentarse este martes ante la jueza de Transición Número 2, Susana María Paola Firpo, para declarar por los abusos sexuales de los que está acusado, ocurridos entre los años 1985 y 1993, en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo.

Ilarraz deberá escuchar la acusación en su contra formulada por el Ministerio Público Fiscal y la querella, y tendrá la oportunidad de declarar o abstenerse.

Este lunes
Este lunes a las 9 es la audiencia convocada por la Sala Penal del STJ –que integran Claudia Mizawak, Carlos Chiara Díaz y Daniel Carubia– donde se aborda el recurso de nulidad planteado por la defensa del cura Justo José Ilarraz contra el fallo de la Cámara de Casación Penal que en noviembre pasado resolvió rechazar el planteo de prescripción de los delitos que se le imputan al sacerdote.

Las partes exponen sus argumentos a favor o en contra de la prescripción, y luego el tribunal resolverá sobre el planteo hecho por el defensor del cura, el abogado Juan Ángel Fornerón.

Pericia
El cura logró posponer la pericia a la que había sido convocado por la Justicia para los días 6,7 y 8 de abril. Según informaron a UNO, el 6 de abril el cura se presentó en Tribunales y pidió que el estudio fuera aplazado hasta después de la indagatoria.

El expediente
En el expediente de la causa penal “Ilarraz Justo José s/Promoción a la corrupción agravada”, siete víctimas relataron de qué modo ocurrieron esos abusos en el Seminario y qué rol jugó el cura Ilarraz.

Antecedentes
Justo José Ilarraz se desempeñó como prefecto de disciplina del Seminario Arquidiocesano, a cargo de los adolescentes que cursaban el ciclo básico de la secundaria como pupilos, entre marzo de 1995 y marzo de 1993.

El 5 de julio de 1995, Karlic firmó un decreto por el que dispuso “la realización de una investigación cautelosa” sobre Ilarraz a partir de las sospechas de que hubiese cometido “delitos graves” mientras integró el equipo de superiores del Seminario.

Antes, en 1993, el mismo Karlic había firmado otro decreto por el que autorizó a Ilarraz a viajar a Roma a cursar la licenciatura en Misionología en la Pontificia Universidad Urbaniana.

El permiso se extendió hasta 1996. Al año siguiente, Ilarraz volvió al país sin haber obtenido la licenciatura. Se radicó en Buenos Aires, dejó el sacerdocio, y después buscó cobijo en la Iglesia de Tucumán.

El 18 de diciembre de 1996 Karlic firmó un decreto sin numerar por el que dispuso prohibir a Ilarraz “venir y permanecer en el territorio de la Arquidiócesis de Paraná, así como tener comunicación de cualquier tipo con los seminaristas”.

En 2004, Maulión firmó su excardinación, lo que permitió a Ilarraz quedar bajo la jurisdicción de la diócesis de Concepción, Tucumán.

Allí ejerció el sacerdocio en la pequeña localidad de Monteros, hasta que en septiembre de 2012 fue suspendido como cura. Ese año se inició la causa judicial por abusos en su contra que hoy se tramita en la Justicia entrerriana.
 

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