La Provincia
Sábado 25 de Julio de 2015

El comercio justo está entre las prioridades de varios organismos

Fue una de las conclusiones en las Jornadas de Agricultura Familiar y Alimentos artesanales.

“El comercio justo (también denominado comercio equitable o comercio equitativo) es una forma alternativa de comercio promovida por varias organizaciones no gubernamentales, por la Organización de las Naciones Unidas y por movimientos sociales y políticos que promueven una relación comercial voluntaria y justa entre productores y consumidores”, dice la definición  que aparece en www.wikipedia.org. 
Sobre esta manera de comercializar se habló ayer en La Vieja Usina de Paraná. Por la mañana se desarrolló el segundo día de presentaciones y debates dentro de las Jornadas Interinstitucionales de Agricultura Familiar y Alimentos Artesanales. Al final, y después de escuchar un montón de definiciones técnicas, aparecieron las opiniones del público que soportó la baja temperatura dentro del teatro del salón cultural. 
“La gente” pidió que se rotulen los productos agroecológicos que se producen en la provincia para que se vean beneficiados los que compran y también los que venden. 
En la cuestión comercial se habló de la posibilidad de que el Estado provincial, en conjunto con el Nacional, fomente las ferias con “precios cuidados” en donde se puedan comprar productos frescos que se preparan en la región. 
También aconsejaron que, para que este tipo de comercio funcione, el cliente tiene que cambiar los hábitos de consumo. En Paraná, esta modalidad se lleva adelante en la Feria de Salta y Nogoyá: el que quiere comprar aceite de girasol prensado  en frío sabe que tiene que ir el domingo al puesto de La Semillera. 
El neoliberalismo de la década de 1990 impuso que los alimentos se compren en los supermercados en donde “se encuentra de todo” y así se fueron destruyendo las economías regionales. 
Hoy hay una esperanza que renace teniendo en cuenta que desde diferentes organismos estatales se está pensando en los emprendedores que se animaron a comercializar sus habilidades.
Cuidados 
En el primer panel que se realizó ayer por la mañana Karina Meier y Rubén Vince del Instituto de Control de la Alimentación y Bromatología (ICAB), expusieron sobre “la propuesta de actualización de la Resolución 026/2010” que fue creada teniendo en cuenta la “necesidad de regular la actuación de emprendimientos productivos alimenticios de baja escala en Entre Ríos, fijando condiciones mínimas de actuación de aquellos, como sistema de inclusión social, reconociendo iniciativas económicas y culturales que se dan a nivel local y regional, generadores de empleo y autoempleo en la provincia”. 
Luego de la presentación de los integrantes del ICAB surgieron las preguntas y muchas tuvieron que ver con los controles que se realizan en las cocinas de los productos artesanales como es el caso de Nogoyá  que tiene funcionando cinco fábricas de pastas. 
Con tanta producción de emprendedores, las cocinas hogareñas, empiezan a estar en el centro de la escena. 
El director general del ICAB, Pablo Basso, que estaba sentado entre el público, fue claro: “Hay que tener en cuenta que el que consume el producto, aprovechando que el precio es más bajo que en el mercado, puede estar en una situación de vulnerabilidad por lo que hay que garantizarle la salubridad”. Luego, en diálogo con UNO resaltó que lo más importante del encuentro fue que todos estuvieron de acuerdo con  que la seguridad alimentaria “no se negocie”, entendiendo las limitaciones del emprendedor pero haciendo respetar el Código Alimentario Argentino (Ley 18.284). 
Ahora la idea de la mesa interinstitucional, que está compuesta por el ICAB, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el INTA, el INTI, la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación (Delegación Entre Ríos), la Dirección de Soberanía Alimentaria e Infraestructura Socio-Productiva, la Dirección General de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, la Dirección General de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de Entre Ríos, la Dirección de Economía Social del Municipio de Paraná, la Mesa de Gestión para la Economía Social y Solidaria de Concordia (Megless), el Instituto de Cooperativismo y Mutualismo de la Provincia y las direcciones de Bromatología repartidas en la provincia, es volver a reunirse para seguir tratando los principales  reclamos de los emprendedores. 
Una de las falencias más grandes que encontraron fue la comercialización de los productos porque carecen de mercados y de competencia. 
Sobre este tema en particular, Fernando Poidomani, de la Dirección Provincial de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, detalló los mecanismos que utilizan los grandes supermercados para la formación de precios y lo difícil que es para los productores locales poder competir. 
En este contexto, desde el público, se anunció la necesidad de cambiar los hábitos de consumo. 
Poidomani reconoció también que por las características de la provincia es muy fácil conseguir huevo, pollo, cerdo o carne vacuna sin tener que pasar por los grandes supermercados que tienen una estrategia armada para generar otras necesidades. 
Si bien su charla se presentó en el contexto de la “Lealtad Comercial y  el Consenso para las pautas de rotulación de la producción a baja escala” , el funcionario de Defensa del Consumidor resaltó la importancia de la política del programa Precios Cuidados que funciona como una barrera para que los consumidores comparen los valores reales. 
Los oyentes insistieron con la necesidad de volver a pensar la forma de alimentación para evitar la compra compulsiva y sin sentido en las grandes cadenas. 
Algunos propusieron la necesidad de que los productos que se producen en la región ganen lugares en las góndolas de las grandes cadenas. 
La propuesta de creación de ferias barriales que vendan productos de estación y los alimentos con valor agregado es el gran objetivo de todos los que participaron de las jornadas que finalizaron ayer. 
La evaluación que hicieron los organizadores, en caliente, fue muy positiva.  
Una ley para reparar la historia 
El jueves, en el marco de la Jornada Interinstitucional de debate sobre la Agricultura Familiar, se presentó y analizó la ley de Reparación Histórica a la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI). El gobernador Sergio Urribarri y la intendenta de Paraná, Blanca Osuna, participaron de las charlas y visitaron la Feria de Alimentos para Todos. En ese marco, el gobernador manifestó que la adhesión provincial a la Ley Nº 27.118, se encuentra con media sanción en la Cámara de Diputados y que en poco tiempo pasaría a Senadores para convertirse en ley.
La norma, sancionada en diciembre de 2014, busca la construcción de una nueva ruralidad en la Argentina. Santiago Boy, Diego Virzi y Andrés Tzeiman, del Frente Agrario Evita y Vía Campesina, comentaron algunos de los aspectos más sobresalientes de la iniciativa, donde las organizaciones trabajaron durante mucho tiempo.
Destacaron la función social de la tierra, la creación del banco de tierras a disposición de la AFCI, y la suspensión de desalojos por tres años. Se visualizan allí dos claros conflictos: Por un lado, desalojos ante el avance del modelo de monocultivo y por otro, los intereses inmobiliarios. “La pregunta es quién tiene la tierra y para qué”, subrayaron e introdujeron la importancia de fomentar el arraigo y que los jóvenes se queden o vuelvan al campo. También destacaron la importancia de la regulación dominial de la tierra. “Nos han hecho creer que el dueño de la tierra era el que tenía el papel y eso está cambiando. Hoy tenemos en cuenta la posesión. Ni un productor menos”, exclamaron. 

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