La Provincia
Domingo 13 de Marzo de 2016

El CGE tomó intervención en un caso donde se denuncia bullying

El padre de dos alumnos acusa a una docente por maltrato y acoso psicológico en Victoria. La maestra se defendió de las acusaciones.

El caso de una maestra denunciada por el padre de dos alumnos que concurren a una escuela rural cobró notoriedad a partir de una publicación de UNO en abril de 2015. Por un lado, el hombre daba por cierto que la docente realizaba supuestos actos de magia negra frente a los alumnos, y a su vez la educadora se defendía de las acusaciones cargando contra el denunciante, a quien le atribuía falta de acompañamiento en el proceso educativo de sus hijos y lo hacía responsable de una persecución que llegó a causarle un daño moral e intelectual, según se pudo conocer. 

En un principio el conflicto se limitó a un entredicho entre la maestra y directora de la escuela N°17 Concepción del Uruguay, ubicada en el distrito Chilcas, Departamento Victoria, Marta Suárez, y el papá de los chicos, Carlos Paum, pero el problema se fue agravando a partir de la decisión de Paum de contratar a un estudio jurídico y a una psicóloga para que tomen intervención en el caso. Es que en su denuncia policial el hombre aseguró que sus hijos son víctimas de bullying, una forma de acoso escolar y psicológico, que es concretado generalmente por otros alumnos en el ámbito escolar. En su momento este medio recabó la versión de Paum, quien cuestionaba el desempeño de la maestra en el aula y en ese contexto la acusaba por una supuesta predilección por rituales de magia negra frente a sus alumnos. El reclamo del vecino de Chilcas llegó hasta la Supervisión de Educación Primera Zonal Victoria, a cargo de Carmen Pesoa, a través de un escrito donde se brindaron detalles de la denuncia, el estado actual del proceso administrativo que llevan adelante el Departamento Legal del Consejo General de Educación (CGE) y el informe psicológico que advierte los trastornos de uno de los menores.

El CGE no sancionará a la docente

En un informe dirigido a la Directora Departamental de Escuelas de Victoria, Marita Pesoa, el abogado del denunciante, Ricardo Monzón, pidió explícitamente que se reabra la investigación administrativa contra la docente Suárez, así como también  reclamó la inmediata intervención del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) “para que en forma inmediata atienda la presente situación de agravios contra el menor y demuestre la veracidad de las manifestaciones de ésta parte”.

De este documento también surge una resolución de peso: el jefe de la División de Dictámenes  del Departamento de Asuntos Legales y el asesor legal del Consejo General de Educación (CGE), Hugo Correa Campo y Roberto Zárate Recalde, evaluaron que no existen “en el expediente elementos suficientes que ameriten solicitar medidas sancionatorias alguna contra la citada, no obstante ello, requiérase del denunciante señor Paum que especifique modo, tiempo y lugar de los hechos que se denuncian…”.

Para conocer más detalles de los pormenores de la investigación administrativa, atento a que la denuncia policial abrió la instancia judicial, UNO recurrió al testimonio del abogado Monzón. El letrado consideró fundamental el informe del tratamiento psicológico realizado a uno de los hijos de Paum, el cual determinó que el niño manifestó una crisis de fobia a las actividades escolares, expresada en una crisis de llanto, “temor constante a la escuela, a la exposición ante sus compañeros y ante la falta de una figura de seguridad para él mismo”.

Según el razonamiento de la profesional encargada del diagnóstico , con el tiempo el chico expresó “sus miedos para con la maestra que de acuerdo a lo expresado por él mismo, no lo escuchaba cada vez que él quería preguntar algo, o no le daba respuesta a sus preguntas cuando no entendía algo, de modo que el menor fue creando una postura negativa para él”. De esta evaluación surgió también que el alumno  vivió episodios de maltratos verbales de parte de la maestra y frente a sus compañeros.

La especialista consignó que el chico continúa con el tratamiento “con frecuencia semanal”, aunque en el tramo final de su diagnóstico advirtió que si bien el menor “ha elaborado de manera coherente la motivación para reinsertarse en el año lectivo 2016”, consideró como inconveniente que al finalizar el año 2015 “no se le entregó el boletín de calificaciones , por lo que desconoce las notas con las que finalizó y hace algunos días los progenitores del menor recibieron notificación que el menor debía presentarse a recuperar”.

Aportarán más pruebas

Al analizar el dictamen del CGE, que  mantendrá abierto el expediente hasta tanto se aporten más pruebas, Monzón entendió que “se encontraron indicios suficientes para mantener la instancia abierta”.

“Pedimos la intervención del Copnaf para que a través de sus asistentes sociales y sus psicólogos corroboren las pruebas particulares que hemos presentado. Solicitamos que en forma temporal y hasta tanto se resuelva la situación, la maestra de grado sea apartada”, enfatizó. Ante la indefinición respecto a si el niño pasó o no de grado, el denunciante pedirá que se tome examen con la presencia de la supervisora de Educación Primaria Zonal Victoria, Carmen Pesoa. “Estoy trabajando con cuestiones concretas y las acusaciones que he hecho han sido con un respaldo científico. Sé que hay chicos que están sufriendo esta situación, como también hay chicos que no la sufren y la maestra tiene el apoyo de esos padres”, expresó.

Respecto de la situación del niño  involucrado en esta denuncia, el abogado resaltó que por  una decisión tomada en conjunto con la psicóloga sigue yendo a la escuela, aunque recordó que el año pasado mientras  cumplía con el tratamiento se le asignó una docente particular para que le diera clases en su casa. “Luego le dieron el alta y tuvo que ir a la escuela. El chico quiere ir a la escuela y estar con sus compañeros”, precisó y añadió que hoy en día sigue cursando con la maestra denunciada.

La maestra se defendió de las acusaciones

La maestra denunciada, Marta Suárez, rechazó las acusaciones en su contra y cargó contra Carlos Paum, a quien responsabilizó por toda esta situación. “Hace 25 años que trabajo en la escuela y nunca tuve un problema. Pero esto es violencia de género hacia mi persona, por eso hice una denuncia ante el Inadi”, dijo la educadora ante la consulta de UNO.

La maestra admitió estar en conocimiento de la denuncia en su contra y de que se tramita en el CGE una investigación administrativa para determinar las circunstancias del caso. En cuanto al informe psicológico que consta en el expediente del CGE y respecto a la actuación de la psicóloga señaló: “La convocamos pero no vino, así no se puede solucionar el problema. No asistieron a la reunión con la supervisora”.

La docente aseguró que en torno a su persona se está construyendo una mentira y reiteró que en todo su recorrido educativo nunca maltrató a un alumno. En cuanto a la situación del alumno afirmó que pasó a quinto grado. “A fines de marzo se lo va a evaluar en matemática y lengua”, y recordó que el chico siguiendo consejo de  los padres “no fue al acto de fin de año, ya que el padre le prohibió ir a la fiesta”. 

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