Ovacion
Sábado 06 de Febrero de 2016

El capitán que jugó todo

Sebastián Bértoli se dará el gusto de pisar todas las categorías. Ídolo y determinante en la historia del club.  


Sebastián Gálligo/Ovación
sgalligo@uno.com.ar


Sebastián Bértoli nació en Paraná el 16 de octubre de 1977 y comenzó a dar sus primeros pasos como futbolista en el Club Universitario de Paraná. Amante del deporte tuvo un breve incursión en el básquet en el Club Estudiantes, pero el arco iba a ser su lugar en el mundo.
Su porte y sus virtudes hicieron que su carrera continuara en la divisiones inferiores de Newell’s en 1993. Luego tuvo un paso por Racing, hasta que en 1996 volvió a la provincia. Con 19 años atajó en Universitario casi sin pensar que podía llegar a jugar de manera profesional. 

En 1997 Unión de Crespo lo contrató para jugar el Torneo del Interior y allí sumó sus primeros pesos de viático; cobraba por partido jugado. Al año siguiente vistió la camiseta de Don Bosco de Paraná en el mismo torneo y en 1999 se calzó el buzo de Universitario de Libertadores San Martín. Un equipo gerenciado con aspiraciones a competir a nivel nacional tras su buena presencia en el fútbol de Paraná Campaña. Ganó dos títulos y su carrera continuó en Atlético Paraná. Con 24 años defendió los colores del Decano donde ganó dos torneos locales. Allí estuvo dos años y fue a préstamo a Germinal de Rawson para jugar otra vez el torneo más bajo del ascenso. Regresó a Paraná, salió bicampeón y los pocos días se iba a dar el pase del año. 
El jueves 28 de agosto de 2003 el arquero firmó con Patronato y tal vez nunca se hubiese imaginado hasta dónde podía llegar. “Tengo necesidades económicas y el fútbol es un trabajo”, dijo Seba en la edición de Ovación del viernes 29 de agosto de ese año. Y agradeció a la gente del Decano. El arquero rápidamente se puso bajo las órdenes de Daniel Cecotti para jugar un torneo Nacional. El 30 de agosto jugó su primer amistoso ante Instituto de Paraná. El 13 de setiembre de 2003 debutó en el arco Rojinegro en el triunfo 4 a 0 ante Oro Verde por la primera fecha del Torneo Unidad. Los goles de aquella victoria fueron convertidos por Luis Calvo –en contra– Patricio Lescano en dos oportunidades y Omar Goyeneche. 

Pasaron los años de deseos y frustraciones. Reclutamientos, figuras, grandes entrenadores, pero el primer ascenso iba a tener que esperar cinco años. El 16 de junio de 2008 Patronato venció 1 a 0 a Central Córdoba con gol de Cristian La Pulga Díaz a los 78 minutos, y ascendió al Torneo Argentino A. El equipo formó con Bértoli, Graciani, Andrade, Zuvinikar, González, Díaz, Prono, Bianchini, Valverde, Gastaldi, Muller. DT: Edgardo Cervilla. 
Dos años más tarde y luego de una final perdida por penales iba a llegar otra gran alegría. Para llegar a la final del Torneo Argentino A, Patronato tuvo que superar un duro escollo: Cipolletti. Fue 3 a 1 el miércoles 12 de mayo de 2010. Cerró el partido con un penal de Diego Jara sobre la hora y Sebastián Bértoli se convirtió en la figura de la definición por penales. Luego fue más sencillo. El equipo dirigido por Marcelo Fuentes venció en la ida y la vuelta a Santamarina y subió a la segunda categoría. El equipo que ganó en la vuelta el miércoles 19 en el 2-0 con goles de Diego Jara salió con Bértoli, Graciani, Andrade, Soto, Márquez, Urresti, Ferrero, Echagüe, Espínola, Leclercq, Jara, DT: Marcelo Fuentes. 
Los días de gloria e inolvidables momentos iban a continuar. El Cabezón se consolidó rápidamente a pesar de que el Ruso Zielinski le iba a poner un competidor al lado. Desde que agarró el arco no lo soltó más y se convirtió en el jugador con más presencias. Su paso por la categoría no pasó inadvertido y su golpe de fama se produjo en el inolvidable triunfo ante River en la cancha de Colón de Santa Fe. El sábado 16 de junio de 2012 Patronato superó al equipo de Matías Almeyda 1 a 0 con gol de Leonardo Acosta. Sobre el final del partido Pablo Lunati cobró un penal dudoso. Alejandro Chori Domínguez quiso asegurarlo y el arquero adivinó la intención y le ahogó el grito de gol y complicó el regreso de River a Primera.   
No conforme con eso el arquero fue por más. Luego de un sueño frustrado en 2014 cuando ascendieron 10 equipos y Patronato se quedó en la puerta, se convirtió en el capitán de un grupo nuevo liderado por el DT Iván Delfino. Luego de perder el ascenso directo con Atlético Tucumán fue por la revancha. Se convirtió en el mejor arquero de la categoría y apareció en los momentos clave. Metió un penal sobre la hora en Córdoba en el partido de ida ante Instituto que terminó 1 a 1. Pasó la serie y llegó el día D. Final con Santamarina de Tandil. Después de un 3-1 abajo en la ida, el arquero manifestó toda la semana que lo podían dar vuelta. Y así fue. Tras el 2-0 con goles de Matías Garrido y Marcos Minetti le tocó ir a los penales. Y el Gigante no se achicó, actuó bajo presión, como le gusta, y le atajó un penal decisivo a Juan Gaspar que depositó al equipo en Primera. Hoy jugará en el máximo nivel del fútbol “subcampeón del mundo” como dijo alguna vez y así se convertirá en leyenda.       

Comentarios