La Provincia
Lunes 29 de Junio de 2015

El Atelier de los Gurises es una experiencia alentadora y exitosa

Celia García coordina el taller de pintura que se arma en la plaza Sáenz Peña de Paraná. En las vacaciones de julio estarán todos los días 

El Atelier de los Gurises es una experiencia que resulta positiva desde donde se la mire. Ayer estaban disponibles 10 atriles con sus paletas de colores y los delantales. Todos ocupados por niños y niñas que ensayaron un dibujo con témpera. Una vez que decidían terminar la obra se la entregaban a Celia García, la coordinadora del taller, que las colgaba en  una soga atada entre los árboles. Cuando se seca se llevan el trabajo a casa que, muchas veces, fue con la colaboración de mamá, papá un hermano, los tíos o los abuelos. 

Todo el tiempo llegan familias con niños y niñas, preguntan el precio (15 pesos para realizar una obra) y acompañan a los pequeños artistas. 

Celia paró dos minutos para hablar con UNO y siguió trabajando porque la demanda es constante.  Los chicos quieren más colores para seguir pintando y los padres se aseguran una hoja para que sigan entretenidos. La propuesta comenzó en setiembre de 2014 cuando se  instalaban, en la plaza Saénz Peña sobre calle Villaguay, cerca de las hamacas.  En ese momento tenían cinco atriles que demarcaban entre banderines de colores. Nueve meses después duplicaron la cantidad y cada uno con sus banquitos que ellos mismos fabricaron. 

Las pinturas están apoyadas sobre una máquina de tejer  reciclada y luego se guardan en un cajón de frutas reconvertido con papeles pintados. 

Experiencia  

Los niños y las niñas siempre quieren pinturas porque en definitiva están jugando. “Les marcamos los límites, pero cuando veo que necesitan más colores para seguir  creando  se los doy porque tiene que ver con la idea”, explicó Celia sobre los materiales que aumentan como muchos de los precios en la economía hogareña. En las vacaciones de verano tuvieron que subir 5 pesos el precio que ahora  están manteniendo  para seguir  convocando  a los pequeños artistas. La intención de fondo es conquistar los espacio públicos. 

En la cuenta de Facebook subieron una explicación clara de lo que significa el taller: “Es una propuesta cultural educativa de Teatro Bufo para que los niños de todas las edades tengan acceso a la libre expresión en la pintura”. El proyecto se puede replicar en fiestas infantiles y cumpleaños o en escuelas. 

Ahora están terminando de armar la idea que desarrollarán durante las vacaciones de invierno. Lo que ya decidieron es que estarán de lunes a lunes para brindar una opción más, tanto para los vecinos como para los turistas. 

“Brindamos un espacio para la creación para los niños, y los padres muchas veces se involucran”, contó Celia sobre el  proceso que se genera al aire libre sin estar sujetos a un horario. Los  protagonistas están más que agradecidos: tienen un juego del arte.      

Detalles de la noticia

* Una de las nenas llegó para pedir más marrón y se llevó una enseñanza: “Con amarillo y rojo se hace  el naranja y si le agregás azul se forma el marrón. Podés hacerlo vos”, le aconsejó Celia. 

* El proyecto surgió como una idea del  grupo de teatro Bufo que fomenta las actuaciones  callejeras. Una parte de lo que recaudan es para apuntalar el proyecto de la murga La Pilunga. 

Número

* 50 - Entre niños y niñas fue el máximo de participantes durante las vacaciones de verano. En promedio,  los fines de semana hay unos 15 niños. 

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