Ovacion
Lunes 16 de Noviembre de 2015

“El arbitraje transita un momento de recambio”

Lo dijo Adrián Fonzo. “Un árbitro interactúa en una sociedad absoluta y totalmente exitista, no tolera el error”, agregó.

Edgardo Comar / Ovación
ecomar@uno.com.ar


En 1992 fichó para jugar en el equipo que no tiene hinchas, aquel al que no se le reconocen virtudes, pero se los fustiga por sus errores. Sus primeros pasos en una carrera emparentada con la justicia los dio en las canchas del Complejo Oscar Chapino, también dejó su sello en los escenarios de la Liga Paranaense de Fútbol y en la Liga de Fútbol de Paraná Campaña. En 1999 alcanza el sueño de formar parte del plantel del árbitros de la Asociación del Fútbol Argentino lo que le valió estar en los coliseos futboleros más importantes del país. El arbitraje en el más popular de los deportes en la Argentina transita una etapa que no es de las mejores: “Es un momento de recambio que lleva su tiempo que es superior a un torneo o una temporada”, aseguró Adrián Fonzo a Ovación. “Dentro del presente que se vive hay que rescatar un hecho histórico para el interior como fue la designación de Néstor Pitana para el Mundial de Brasil 2014”, agregó.

Más allá de que esté cerca del retiro, su capacidad arbitral sigue intacta y lo convierten en la principal figura del referato de la región. Al ser interrogado sobre si se apresuraron las promociones de algunos jueces con poca carrera, expresó: “El referato es como aprender a andar en bici; si no te largás no sabés verdaderamente para qué estás, por dónde circular. El ejemplo de la bicicleta se refiere a que se necesita equilibrio para marchar, equilibrio psicomotriz, convencimiento y gusto. Por ejemplo; en Paraná no me animo a andar en bicicleta pero haber jugado en los estadios de Racing, River, Boca, los de Rosario ha sido mi mayor placer, disfrute y hábitat natural, por haber tomado las pautas como enseñanzas, reflexión, autocrítica, confianza. Es ahí donde pude lograr ese equilibrio emocional, de influencia del medio, que condiciona al árbitro argentino”. Luego prosiguió: “El árbitro argentino debe munirse de aspectos variados: técnicos, físicos, psicológicos. Es tan dinámico todo el entorno que no es esperar el momento. Tenés la posibilidad y hay que demostrar que sos capaz fecha tras fecha”, aseguró.

Fonzo descartó que la división entre la Asociación Argentina de Árbitros y el Sadra tenga su influencia en la carrera o en el momento de las designaciones: “La división de los árbitros entre Sadra y Triple A, es solo una cuestión gremial. De hecho se comparten ternas y o cuaternas mixtas. Tenemos una excelente relación entre ambos gremios, solo que uno representa al interior y el otro a Capital Federal u originarios de inferiores de AFA, por eso “la cuestión que reconozcan o no al Sadra en las ligas” es solo un capricho y de épocas pasadas o los que se quedaron en el tiempo. Hay un convenio colectivo de trabajo firmado con el Consejo Federal y la AFA a tal efecto y ante el Ministerio de Trabajo”, sostuvo.

Más allá de que se disfruta de la profesión por el hecho de elegirla, el árbitro vive inmerso en un ambiente en el que la intolerancia es moneda corriente:  “Haber experimentado y desarrollado el proceso de aprendizaje a conciencia de lo que la investidura exige para la alta competencia hacen del árbitro es un ser integral, una entidad biopsicosocial, que interactúa en una sociedad absoluta y totalmente exitista, no tolera el error. El juego es una guerra. El jugador, el hincha, el  dirigente no quiere que el árbitro sea justo, quiere que se equivoque a favor de.  La sociedad futbolera no está preparada para que un árbitro diga con qué club simpatiza o hasta en qué partido político militás o doctrina pertenecés. En medio de este fenómeno social, donde el fútbol dejó de ser un juego hace tiempo y es un negocio, está el árbitro que existe solo por la particularidad de que quienes jugamos este deporte tenemos la imposibilidad de reglarnos a nosotros mismos, respetarnos. Más allá de la reglamentación institucionalizada para la competencia. Pero el devenir del deporte , el profesionalismo hizo que el árbitro se profesionalice en todos sus aspectos”.

El entrevistado prefiere no hacer hincapié en nombres particulares y al ser consultado por algunos errores groseros, manifestó: “En el desarrollo del juego desde el campo, el árbitro y el asistente tienen un ángulo de visión absolutamente distinto al del espectador en las gradas, al virtual (TV), tan distinto que si no estuviste en esa experiencia no lográs comprender. Todo está en movimiento, por eso y con acierto, Dante Panzeri lo definió como: “la dinámica de lo impensado”.

De la implementación de la tecnología en el fútbol para corregir errores, opinó: “La tecnología haría su aporte tal vez, pero es el más popular del mundo y lo juegan todos, no hay distinción de clase social. La tecnología sería para la elite;  no es justo cuando lo que buscamos es justicia. Prefiero convivir con toda esa dinámica, la complejidad, entrenar y capacitarse. El error es parte del juego”.

Opinólogos

La actitud ante las críticas. El referí en cuestión sabe escuchar, pero deja en claro: “Me alarman las críticas infundadas o las opiniones desde el desconocimiento, tanto desde el juego o de las reglas. Si no nos manejamos en un ámbito de educación, respeto, tolerancia, dejamos de ver, apreciar, disfrutar la magia del fútbol. Como juego , deporte de masas, de sonrisas y lágrimas. A mí el fútbol me emociona, no me violenta”.

Los elogios de Baliño

Jorge Baliño pasó por Paraná. El árbitro en cuestión cumplió un buen papel controlando el partido de la 42ª fecha del Torneo de la Primera B Nacional entre Patronato-Atlético Paraná jugado el sábado en el Presbítero Bartolomé Grella.  

En la previa del cruce de la ciudad, el referí dialogó con La Red Paraná y al analizar el momento que atraviesa el referato nacional, manifestó: “Más allá de algunas cuestiones creo que el referato argentino está bien visto y pasa por un buen momento. Sucede que por la pasión con la que se vive el fútbol en el país, hace que se polemice permanentemente”.  

El hombre de negro resiste a la implementación de la tecnología en el Más popular de los deportes: “El fútbol perdería la esencia del juego. Particularmente prefiero seguir equivocándome”, admitió.
 

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