Ovacion
Miércoles 21 de Diciembre de 2016

El año de la explosión del kapap krav maga

La disciplina, que no es competitiva, creció notablemente. Los alumnos se volcaron por la inseguridad.

El kapap krav maga es un sistema de defensa creado por el ejército israelí que se utiliza para el combate cuerpo a cuerpo, contra un agresor con o sin armas, y que se destaca por ser sumamente efectiva cuando sus técnicas son bien ejecutadas. No es competitivo, pero la inseguridad reinante en nuestro territorio, en la vida cotidiana, han elevado el número de adeptos considerablemente haciendo notable el crecimiento de esta disciplina. Y una de las responsables en la capital entrerriana es Verónica Martínez, instructora internacional y la pionera en Paraná.


—¿Cómo les fue este año?
—La verdad que nos fue genial porque a la disciplina no la conocía nadie. Es difícil, pero yo estoy enamorada porque siento pasión por esto. El alumno está compenetrado y eso es impagable. Lo que creció el krav maga acá en Paraná es impresionante.


—¿Este es el mejor de todos?
—Este es el mejor porque yo me traje el título el año pasado y me decidí por esto. Este año explotó y la verdad que nos fue de maravillas.


—¿El título sirvió?
—En realidad el título no sirve y si sirve lo que uno brinda. Nosotros los instructores, siempre los decimos, somos un alumno más. Siempre con cinta blanca y humildad. El alumno a eso lo ve, observa que uno no se guarda nada. Nosotros buscamos que el alumno pueda implementar lo que aprenda. Lógicamente nunca queremos que pase por situaciones de esas. La gente ve que lo que uno trae no es de mentira. Lo que sirvió no es la chapa sino lo que se entrena. La disciplina, globalmente, es la mejor. Todo es bueno y los frutos se ven.


—No es competitivo.
—No es competitivo porque nosotros no tenemos reglas. Siempre hay que buscar huecos , atacar y siempre se puede salir, pero no es competitivo.


— ¿Por qué se acerca la gente?
— Básicamente, el 90% de las personas que caen a esta disciplina es por miedo hasta que uno le enseña que el miedo se transforma en seguridad. A todos nos puede pasar, pero también tenemos que estar tranquilos porque hay formas de salir. Una es hablando y la otra resolviendo y saliendo.


—La inseguridad en la calle es clave.
— Sí, ni hablar. Hay muchas artes marciales y mucha gente que entrena. Yo amo todas las artes marciales y practiqué la mayoría, pero se ve mucho cuchillo, mucha violencia con armas y muchos asaltos. A eso la gente le teme. El entrenamiento es militar, súper completo. Uno les enseña una base de artes marciales y ahí se aprende jiu jitsu, muay thai, kick boxing y boxeo más lo que se aprende de desarme en cuchillos y armas.


—¿Edades para empezar?
—A mí me gustaría hacer un mini, pero no me da el tiempo. No hay edad para esto porque es algo fundamental. Lo importante acá es que a una criatura no se le puede enseñar a desarmar, pero sí cómo seguir los pasos. Al gimnasio van de 15 años en adelante, no hay límites. Yo tengo de 15 y también de 60. Nosotros nos amoldamos al alumno y poder es querer.


—¿Metas para 2017?
—En 2017 ya tengo dos seminarios para dar y además un viaje a México. Esto es para arrancar. En marzo hay uno de seguridad para boliches y casinos y el otro es un mixto para toda la familia. Después van saliendo otros con el paso del año. Y mi meta principal es viajar a Israel porque me hablaron de allá y quieren que vaya.


—¿Cuánto tiempo?
—Israel es la madre de krav maga así que voy a estar en la casa de todos los guerreros. Son 30 días.

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