Tarifazo
Domingo 08 de Enero de 2017

El año empezó con nuevos aumentos en precios y tarifas

La inflación no frena su ritmo y sigue derrumbando el poder adquisitivo de sectores con ingresos fijos. Especialistas coinciden que 2016 fue un año de gradualismo, y que en 2017 habrá crecimiento moderado, con conflictividad social

Con subas de precios y de tarifas, los primeros días del año ya vuelven a estrangular el poder adquisitivo de los sectores con ingresos fijos –asalariados, trabajadores informales, jubilados, beneficiarios de planes sociales–, y hace tambalear la perspectiva de inflación entre el 12% y el 17%, como estableció el gobierno nacional como meta, en su Presupuesto 2017.
Luego de un 2016 en el que la inflación (del orden del 44%) le ganó por varios puntos a los sueldos (tuvieron mejoras del 33% o menos), los nuevos valores ya vigentes en distintos rubros tienen un fuerte impacto en la economía familiar.
Con el inicio de 2017 entró en vigencia una suba del 15% de la tarifa eléctrica en Entre Ríos. No será la única: durante el año, el nuevo esquema tarifario trepará al menos un 32% –otro 8% en marzo y 9% en mayo–, ya que mediante la aplicación de una fórmula polinómica, habrá más ajustes trimestrales.
En materia de servicios públicos, las tasas municipales –Inmobiliaria y por Servicios Sanitarios– tendrán un 40% de suba promedio en Paraná.
Las boletas del servicio de televisión por cable, de las dos operadoras, registró ajustes entre el 9% y el 15%.
Los precios de la canasta de alimentos, como sucedió durante 2016, no se frenan: el gobierno nacional autorizó la aplicación desde ayer de una suba en los productos del programa Precios Cuidados, que van del 3% al 22%: el azúcar se incrementó un 21,9%, la yerba un 15,8%, la leche un 9%, y el arroz un 5,9%, por citar algunos casos.
Por otro lado, si bien no es un producto de la canasta básica, es un insumo que afecta y trasladó suba en los costos de toda la economía: desde hoy aumentarán un 8% las naftas. Lejos de estar desfasado o retrasado como se aduce en otros rubros, los aumentos progresivos desde 2016 han llevado a que los combustibles en Argentina estén entre los más caros del mundo, pese a que el costo del barril venía cayendo estrepitosamente. No será, está claro, el único aumento del año.
Y en unos días más, en el inicio de febrero, ya se anunciaron y autorizaron incrementos entre el 8% y el 12% en la telefonía celular, y del 6% en la medicina prepaga.
La realidad marca un escenario de ajuste, de achicamiento del poder adquisitivo de los salarios, de una caída sin freno de las ventas minoristas desde hace 12 meses, de pérdida de empleos, y por consiguiente, de agravamiento de la realidad social.
En este contexto particular en que la economía volvió a estar en el centro de la escena pública por las dificultades y por la incertidumbre sobre el futuro, UNO consultó al extitular de las carteras de Hacienda provincial y municipal, el contador Eduardo Macri, para que la mirada económica no esté exenta de la perspectiva política; y al economista y asesor del ámbito privado Daniel Herrera, con el propósito de poder evaluar algunos indicios de la economía y trazar posibles perspectivas, rumbos o escenarios en el país.
Ambos coinciden en algunos diagnósticos, como una inflación que podría estar en el orden del 20%, un dólar de 17,50 pesos, un crecimiento moderado, y algunas actividades o rubros de la economía que mostraron mejoras.
"El gran interrogante de todos es hacia dónde vamos", planteó el exfuncionario de los gobiernos de Jorge Busti en la provincia, y de José Carlos Halle en la Municipalidad de Paraná. Al respecto, consideró que 2017 "será un año de definiciones del rumbo económico y político" por las elecciones legislativas.
El primer año y un mes de gestión de Mauricio Macri, muestra –a su criterio– cosas buenas, y otras no tantas. "Las políticas que se llevaron adelante reflejan que no tienen un conocimiento de lo que es la situación nacional. Lo que pasó con las tarifas y con el impuesto a las Ganancias demuestra impericia técnica de unos, o de llevar un proyecto de ley a extraordinarias, sin siquiera consensuar. Fueron errores políticos con afectación económica y social, que mellan la confianza pública", opinó. En ese marco, relató como logros de la gestión del gobierno nacional la sanción de un presupuesto 2017 consensuado en el Congreso, y el éxito del blanqueo de capitales.
"A fines de 2016 o inicios de este año hacen anuncios inoportunos, cuando la gente quiere ir de vacaciones, o descansar, o estar en paz y con un mínimo de certezas de saber para qué te va a alcanzar la plata, y te tiran siete u ocho anuncios de aumentos, más allá de que luego retrocedan, como pasó con el subte, que a nosotros no nos interesa, pero la repercusión mediática te lleva a pensar y decir 'otra vez sopa", cuestionó sobre los modos y las formas.
De todos modos, el contador Macri recordó que las perspectivas que marcan especialistas, es de un crecimiento del orden del 3% o el 5%; un 2% la obra pública; ya está recomponiendo la industria automotriz y algunos sectores turísticos, por la afluencia extranjera. La economía se recupera, crecerá, pero el efecto derrame no se va a producir para todos los argentinos; habrá algunos más beneficiados. Pero la gente no sabe hacia dónde vamos en materia de empleo, inversión y economía".
Puntualmente, en materia de inflación trazó la perspectiva de que podría oscilar entre un 18% y un 22%. "El Gobierno mostrará como un éxito que bajó", dijo, más allá de su responsabilidad por el 44% de este año.
"El último indicador da el 1,5% mensual, y puede ser que el proyectado sea de ese tono", agregó.
¿Qué pasará con las paritarias? ¿Podrán recuperar algo de lo perdido en 2016 o seguirá en caída libre? Ante la consulta, respondió: "El consumo cayó, entonces hay menos volumen de producción y ventas. La racionalidad del sector privado primará, y habrá que ver cómo se podrán lograr unos puntos más en la paritaria sobre la inflación proyectada. En el sector público la clave es la paritaria docente, y el disparador, el no inicio de clases. Será de difícil resolución".
La paritaria docente marca el rumbo del resto de las negociaciones salariales de los sectores públicos. "La realidad es que la baja del impuesto a las Ganancias afecta a los recursos coparticipables, y tenés un récord de recaudación ficticia por el blanqueo, que no se coparticipa. Hay provincias con números muy ajustados, y si eso no se puede resolver, marca un determinado clima social. El interrogante es cómo Entre Ríos puede timonear eso, en una provincia siempre al límite, pidiendo adelanto para poder pagar".
"Por eso –amplió el contador Macri–, el Gobierno asignó más fondos a la provincia de Buenos Aires".
Consultado sobre el valor del dólar, sostuvo que la suba a fin de año "es estacional" y ocurre siempre por las vacaciones, y para el año, dijo que si se logra controlar la inflación en el orden del 20%, la administración de la cotización irá acompañando. Así, podría cerrar en 17,50 o 18 pesos, y los precios relativos de la economía responderán a ese orden.
Y sobre la reactivación económica basada en inversión o en consumo interno, consideró: "La lluvia de inversiones no existe, porque no están dadas las condiciones naturales en la economía, por conflictividad laboral y social, inseguridad jurídica, presión tributaria, cambio de reglas de juego, incertidumbre sobre la posibilidad de girar las utilidades del exterior". Hubo, en diciembre, algunas medidas que intentaron alentar el consumo o movilizar el mercado interno, como los bonos o los planes de financiación Ahora 18. Pero no se sabe si fueron medidas para sortear el siempre conflictivo diciembre, o un giro de gestión.
Y crítico, disparó: "Es un Gobierno que dijo muchas cosas, pero terminó en el medio: no fue por lo ideológico ni por lo que expresó en campaña. Llegaron para ver cómo la piloteaban, entonces ha sido un año de emergencia, no de ajuste. Este año deberá mostrar rumbos", señaló Eduardo Macri.

Gradualismo y búsqueda de equilibrio
A criterio del contador, economista y asesor privado Daniel Herrera, los combustibles, las tarifas y el resto de los precios continúan subiendo porque todavía no lograron "equilibrio". "Era tal el desarreglo de los precios –dijo– que hoy nos toca pagar los desequilibrios que estaban, ocultos pero estaban, y entiendo que, o lo pagamos todo junto o lo vamos pagando en cuotas. Pareciera ser que este gobierno decidió gradualmente ir liberando los precios de toda la economía, hasta que encuentren su equilibro, tanto salarios, precios de bienes y servicios, tasas de interés, tipo de cambio".
En cuanto a las perspectivas para la economía, planteó que el mundo crece moderadamente y el comercio mundial tiene fuertes tendencias políticas hacia un mayor proteccionismo. "Por ahora, no hay que buscar que la demanda tire a la actividad económica, sino que la reactivación va a venir por el mercado interno, pero bajo otras reglas de juego; vamos a tener que ser eficientes y competitivos para que el consumo del mercado interno empuje la actividad económica y no se pierda en aumento de precios".
En ese sentido, indicó que las medidas del gobierno nacional para lograr ese objetivo es el desafío de estudiar los costos laborales "Esto es bueno si queremos conservar y generar trabajo verdadero. Pero además va a tener que revisar la presión fiscal; a la actividad privada no se la puede asfixiar, si no es imposible una reactivación".
Ante la consulta acerca de las posibilidades de recuperación del poder adquisitivo, sostuvo. "Hay que ver quién paga esto; si hay más producción, mayor productividad, habrá entonces un incremento del poder adquisitivo, porque es una respuesta al aumento del consumo real. Si no es así, el mayor consumo terminará en aumento de precios. Por eso, no solo los empresarios y el Estado deben hacer mejor las cosas, todos debemos hacerlo. Debemos ordenarnos y ser mejores: es hora de que en este país empecemos a discutir en paritarias no solamente aumentos de salarios, sino aumentos de productividad. Yo pienso, si no tenemos una demanda externa fenomenal como sucedió en la época de la soja, y queremos que el consumo interno se reactive, para esto necesitás mayor poder adquisitivo del salario. Bueno, es hora de que cuando se reacomoden y negocien salarios en las paritarias, también se vea cómo se van pagar".
Y desde su visión, acotó: "Está claro que en todo aumento de sueldos, las empresas lo pagan o con mayores precios, o con más volumen más cantidad; para que esto no genere inflación tenemos que empezar a ser competitivos, ser competitivos implica más productividad.
En cuanto a los sectores que podrían beneficiarse en los próximos meses, en caso de concretarse una reactivación, sostuvo que si la obra publica se reactiva –"debería así hacerlo porque es un año de elecciones y lo están anunciando", dijo–, impactará en todo lo que está relacionado con ella, como fábricas de aberturas, muebles, pisos, maderas, cemento, hierro, maquinarias. "El blanqueo también traerá aparejado un mayor movimiento en la industria de la construcción, y si así sucede, luego el derrame llega al resto. El campo es distinto, acá hay mucha presión tributaria, no hay muy buenos precios internacionales y el tipo de cambio entiendo que no va acompañar".
Finalmente, sobre el año, planteó que las claves para el Gobierno serán bajar el déficit fiscal y alentar un proceso de genuinas inversiones productivas. "Estos son los dos mayores desafíos que hay este año y que tenemos todos, porque si pensamos que esto es un problema del Gobierno nos equivocamos, es un problema de todos". Y justamente, sobre el endeudamiento que hubo este año, planteó: "El interrogantes continúa siendo el abultado déficit fiscal, que es incompatible con el programa antiinflacionario e insostenible ante un esquema de financiamiento basado en la emisión de deuda pública.

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