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Miércoles 05 de Agosto de 2015

El ancho mundo de la historieta despide con dolor a Diego Cortés

Tenía 39 años. Impulsó el género de la historieta desde su sello Llanto de Mudo. Fue escritor, poeta, editor y guionista. Padecía problemas cardíacos crónicos desde su época adolescente y no logró superar una última indisposición

El editor de cómics y narrativa y poeta Diego Cortés, creador del emblemático sello independiente cordobés Llanto de Mudo e impulsor de la consolidación de la historieta en esa provincia, murió ayer a los 39 años en la capital cordobesa y el universo de la historieta local y la cultura lo despide con dolor en las redes sociales.
“Se nos fue el Diego. Aunque suene increíble, aunque esperamos aún ahora que nos mande un mensaje porque tenemos que terminar tal libro, se nos fue”, señalaron en la página de Facebook de la editorial, una noticia que conmovió a colegas de todo el país y a la comunidad artística local.
En 1995 y a los 19 años, Cortés fundó junto a sus amigos Pablo Peisino y Federico Rubenacker la editorial Llanto de Mudo en la galerí­a Cinerama en la capital cordobesa, un espacio que con el paso del tiempo se convirtió en un faro de promoción del cómic y la narrativa y en un ícono de la cultura emergente. “Ser una buena editorial, dar cabida a autores que nos gusten, editar nuestro trabajo y no fundirnos”, explicaba Cortés sobre sus pilares a la hora de conformar un catálogo de estéticas amplias, con prioridad a autores de su generación e incluso más jóvenes.
“No tratar de hacer cosas solamente con la idea de vender, sino ser caprichosos, editar cosas raras y experimentar”, contaba sobre su premisa en una entrevista en el sitio Cuadritos. Nacido en 1975 en Buenos Aires, estudió Filosofía y se formó como escritor y guionista, y colaboraba con medios nacionales e internacionales.
“Diego, un remero de barcos de papel, que empuja libros y lectores de orilla a orilla”, así fue definido por el periodista José Playo en el suplemento cultural cordobés Ciudad X. Por Llanto de Mudo pasaron autores de historieta argentinos y de diferentes paí­ses, conformando un espacio de referencia en la edición independiente y un voluminoso catálogo de cómics, narrativa y poesía. Además integraba el colectivo de la revista de géneros Palp desde donde escribieron: “Diego era esa clase de persona que siendo grande, era afable. Nos deja su trabajo como escritor y editor. Pero eso no nos consuela. Chau Diego, te vamos a extrañar”.
“Aplanadora de la edición vernácula”; “una pérdida lamentable”; “deja una enorme obra propia y ajena. Deja una estela imborrable en el cielo de lo posible”; “hizo de Llanto de mudo un lugar en el mundo y de su generosidad un estilo, con la elegancia de los que no hacen gala de ser generosos”; “hay cientos de libros que existen gracias a su imparable espíritu”, así se fue despidiendo gente como Horacio Lalia, el periodista cordobés Emanuel Rodríguez y muchos otros, seguidores, amigos y autores, sorprendidos por la triste noticia.
Escritor, guionista, poeta y editor, Cortés -que padecía problemas cardíacos crónicos- era muy querido y admirado por su voluntad y empuje, sus ganas de crear, su mirada estética y su humor, así coinciden dibujantes, humoristas gráficos e historietistas.
“Era nuestro editor, pero como cuando en Lord Jim dicen ‘era uno de los nuestros’. Viví­amos lejos, y no llegamos a ser amigos. Y ahora no está más. Deja un hijito, muchí­sima gente que lo quiso, algunas historietas buení­simas que escribió, una editorial que fue una casa para muchos. Es un legado maravilloso, que por supuesto no hace nada para que la tristeza sea menos”, apuntó el guionista platense Federico Reggiani.
Desde la editorial porteña Loco Rabia, Alejandro Farías sostuvo: “Fue la fuerza de empuje de Diego, su fanatismo por editar, su energí­a inagotable lo que hizo de esta editorial del interior una de las más importantes de ‘nuestra camada’. Deja un hueco insondable en la edición de historietas local. Hay personas eternas. Tienen una energí­a y un poder de ‘hacer’ que no parecen de este mundo. Diego Cortés es de esas personas”. “Hace un par de semanas hablábamos sobre libros y paternidad. Estaba lleno de proyectos. Y anoche se nos fue un tipo joven, que deja a un hijo chiquito. También el único editor que creyó en nosotros y nos editó. Gracias para siempre, Diegote. Qué culiao”, se despidió Ángel Mosquito. Sus restos serán velados hasta hoy en 27 de Abril 1024, en Córdoba.

 

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