La Provincia
Sábado 14 de Noviembre de 2015

El 90% de los chicos de 12 años tiene cuentas en las redes sociales

Especialista dio cuenta de la falta de control de los niños en Internet y de la necesidad de que los padres puedan “seguir” a sus hijos.

Un informe dio cuenta de que nueve de cada 10 chicos de entre 11 y 12 años son usuarios de las redes sociales y, aunque los resultados arrojaron que la mayoría de los padres estaban al tanto, solo cuatro de cada 10 se hacen “amigos” de sus hijos. Sebastián Sigal es licenciado en Psicología, trabaja en Paraná y entre otras especialidades aborda problemáticas en niños y adolescentes. Su opinión, basada en su práctica diaria, fue contundente: “Es una situación sin control y no hay manera de pararlo”. Sin embargo aportó también algunos consejos para que los adultos puedan prevenir situaciones no deseadas. 
Decir que el uso de Internet se ha masificado no es más que repetir un hecho ya concreto desde hace varios años. Los dispositivos como computadoras, celulares y tablets entre otros, están al alcance de gran parte de la población. La tecnología y su desarrollo también está apuntada, de alguna manera, a la edad temprana con los videos del Sapo Pepe, de Topa y las canciones de la granja en You Tube. Sin embargo hoy, y según el informe realizado luego de una encuesta a 600 chicos, la gran mayoría de aquellos que tienen entre 11 y 12 años poseen al menos una cuenta activa en alguna red social, sobre todo en Facebook. La investigación la desarrolló Tecnología y Ciudadanía Corporativa de Microsoft Argentina y Uruguay, y especialistas aportaron los resultados donde alertaron el escaso conocimiento de los padres sobre el uso de Internet de sus hijos. 
El 90% de los encuestados confirmó que usa las redes sociales. Si bien el estudio se hizo en Buenos Aires, en casi todas las ciudades del país, el hecho es en alguna medida repetido, porque el acceso a la red de redes está masificado. Pero según los especialistas, el dato más alarmante de la investigación fue que el 90% de los adultos responsables sepan que sus hijos tengan cuentas activas y no hayan podido acompañarlos donde solo cuatro de cada 10 niños los tienen admitidos como “amigos”. Así lo explicó Roxana Morduchowicz, dedicada al estudio de la cultura juvenil y quien dio a conocer los resultados. 
Frente a esto, UNO habló con Sebastián Sigal, dedicado, entre otros, a tratar con jóvenes y niños diferentes problemática y confirmó encontrarse con estas situaciones. “Hay un uso de Internet y de las redes sociales por parte de los chicos sin ningún tipo de control. Los padres no saben, ni tienen acceso, ni pueden parar el avance más allá de que hay herramientas informáticas para hacerlo. Pero es tan fuerte la inmersión que no hay manera de frenarlo”, sostuvo el profesional, y reafirmó: “Se mueven con soltura e independencia y hacen lo que quieren. Hay padres  que educan a chicos en no contactarse con adultos o desconocidos por los riesgos que eso tiene, pero a veces depende de la fortaleza del mensaje y este no llega o están muy solos”.
El acceso 
Muchos padres saben que sus hijos tienen cuentas en Internet, de hecho los niños en varios casos solicitan permiso para poder hacerlo porque sus compañeros de la escuela ya lo tienen, porque es lo que está de moda, porque está presente cada vez que ingresan a una computadora. Lo que cuesta, según los especialistas, es el acompañamiento y esto se da por diferentes causas como la falta de tiempo de los adultos, el desconocimiento de los padres sobre las herramientas informáticas y hasta por no saber cómo abordar estas situaciones. A esto se suman todas las posibilidades de acceso a Internet que existen, que a veces pareciera desbordar el control cotidiano de los mayores frente a los niños.  
Según el informe, los chicos no solo utilizan las redes, y el uso de Internet las excede: bajan música, juegan, interactúan, generan un blog, miran películas y videos. 
“Pero no solo a los chicos de 11 o 12 años; a los 6, a los 7 ya se whatshapean apenas aprenden a escribir y utilizan íconos. Es decir, se da una situación sin control donde siempre hay alguna red presente y no solo el Facebook, también aparece el Twitter, Instagram y las aplicaciones de los celulares que ellos las conocen y los padres no”, aclaró Sigal. 
También destacó que a la falta de control le sigue la ausencia de regulación. Abrir una cuenta en una red social lo hace cualquiera, más allá de que en sus contratos existan edades permitidas para hacerlo y establezcan límites. Se pone otra fecha de nacimiento y listo. “Eso no se chequea. Para bajar una aplicación de un celular es muy fácil y nunca, esas empresas que los crean, chequean la identidad de quien las descarga, ni nada. Los chicos, por más que los padres se lo digan, tiene acceso igual. Ocurre hasta con las propagandas de Internet. A lo mejor el niño no quiere ver nada, pero aparece algo en alguna página y atrás de esa viene otra. A veces, cuando los mensajes son más fuertes, cuando la educación es más “sólida” (y lo de sólido hay que ponerlo entre comillas) les permite a los papás o a algún familiar adulto, tener más seguimiento”.
Para los especialistas, es necesario lograr establecer las diferencias entre la potencialidad que les permite el uso de la tecnología del criterio que pueda tener un adulto frente al uso. 

En la Primaria
Los contenidos, con los que simplemente se chocan en Internet, no son todos acordes. La investigación que arrojó los resultados se hizo entre agosto y octubre de este año y mostró además, que el 70% de los niños tiene celular antes de terminar la Primaria. Por supuesto que esto también está relacionado a la capacidad económica de quienes fueron encuestados, pero también da cuenta de las posibilidades de entrar a Internet que por momento parecen ilimitadas. 
Según una entrevista realizada por Telam, Morduchowicz explicó que el 40% de los niños reveló que sus padres les dicen “cuánto tiempo pueden navegar”; el 30%, “qué amigos aceptar en las redes sociales”; el 20% aseguró que los padres directamente “chequean lo que suben al perfil”; otro 20% “bloquean sitios para que no puedan entrar”; y solo al 5% “les dicen que no pueden estar en una red social”. Solo tres de cada 10 niños encuestados dijeron que sus padres “no le dicen nada” y que por esa razón “pueden hacer lo que quieren”.
Sigal destacó: “Lo que podemos decirles a los padres y aunque sea muy difícil de lograrlo, es que traten siempre de seguir a los chicos todo lo que puedan en lo que ellos van haciendo. Muchos hijos se van como “criando solos” (eso también, entre comillas), no le dan bolilla porque no tienen tiempo, porque no pueden y no hay una abuela ni nadie que esté ahí en ese momento. Bueno, alguien tiene que seguirlos, a pesar de que no pueda parar el avance de la red social, ni cuestiones que son peligrosas o lo que sea, de alguna manera lo tienen que hacer, deben monitorear lo que hace el chico, saber qué es lo que le pasa”.
Ya los informes del Censo 2010 en Argentina arrojó altos índices de acceso a Internet desde el hogar en las familias del país. La vorágine de su desarrollo y la aparición de dispositivos de acceso han traído diferentes situaciones que no son fáciles de abordar para todos los padres. Lo cierto es que las redes sociales no llegaron hace décadas, son recientes, aunque ya sea difícil para algunos imaginarse un mundo sin ellas.  

Seguimiento para detectar el problema
Para Sebastián Sigal, licenciado en Psicología, cuando un adulto, 
–el padre, la madre, una abuela, quien sea de la familia– está cerca del chico, si en Internet ocurre cualquier situación que de alguna manera lo afecta, va a ser posible detectar el problema. 
“Pueden sospechar que algo pasa y eso da tiempo. No es lo mismo detectar que hace tres días o dos semanas ocurrió algo con Internet, que enterarse un año y medio después de que su hijo se vincula con adulto a través del Facebook”, explicó.
Sostuvo que hay situaciones, que por el avance de la tecnología y el uso de las redes, que no se pueden evitar. “Pero estar cerca te permite seguir y presumir lo que pueda pasar. Cuando están muchas horas en la computadora hay que ir a ver, no dejarlo solo. Siempre habrá algo indebido en las redes sociales, pero se puede ganar tiempo. Quizás no le podés entrar a su face para saber con quién chatea, pero los padres sí están en condiciones enterarse de qué es lo que le pasa a sus hijos y por ahí eso da un margen para hacer algo y que no transcurra el tiempo. Hay que estar atrás aunque sea desde afuera, conocer a sus amigos, saber lo que les pasa”, remató. 
La investigación con encuestas a 600 chicos arrojó que solo tres de cada 10 dijeron que sus padres conocen lo que ellos hacen en Internet; dos de cada 10 “no saben si los padres saben” y para el restante 50% sus padres saben poco o nada al respecto.
Afirmaron que hay una presencia escasa de los padres, en el vínculo entre sus hijos y la red de redes donde el 30% de los consultados señaló que los adultos “no hablan nunca con ellos sobre lo que hacen cuando navegan” y siete de cada 10 dicen que “ellos mismos son los que más saben” del tema en la casa, lo que lleva a que no les interese conversar con los grandes sobre lo que hacen on line. 
Pero además, la encuesta arrojó que el 95% prefiere las redes sociales como primera actividad en Internet; el 60% escucha música; el 55% mira videos o películas; el 40%, prefiere jugar y el 35% hacer la tarea. A la hora de navegar, la gran mayoría prefirió la computadora, seguida por el celular, la tableta y el Ipod. 
La investigación arrojó también que el tiempo que pasan conectados a Internet es la temática que más se habla en la casa. Es decir, la preocupación de los padres de que los chicos estén sentados sin hacer otra cosa que navegar apareció como principal respuesta. Sin embargo, esto estuvo por encima de los contenidos y las páginas que visitan.

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