La Provincia
Viernes 14 de Agosto de 2015

Educación Libre para el mañana

Sandra Majluf facilitará un taller de Aprendizaje Vivo en el Juan L. Ortiz desde las 15.30. 

“Si no se disfruta del aprendizaje, en realidad no hay un auténtico aprendizaje  y sobre todo, la genialidad que cada alumno lleva adentro no puede  distender y no puede enriquecer al resto de la clase ni al propio maestro”, reflexiona el educador barcelonés Carlos González Pérez, en la película  La Educación Prohibida (2012).

Para intentar entender por dónde va el camino que lleva a disfrutar del aprendizaje, mañana llega a Paraná  Sandra Majluf, que es profesora en la enseñanza Primaria y preprimaria, diplomada en Lengua y Literatura. Participó en la fundación de la Escuela Experimental de Esquel y de la Escuela Experimental Las Lengas de la ciudad de Ushuaia.  Con 23 años de experiencia en educación holística en los niveles preescolar, primaria, secundaria y terciaria, en la formación de educadores; es  directora del Instituto de Enseñanza Superior Terra Nova de la ciudad de Ushuaia, magisterio orientado a la educación integral, y educación por el arte. 

El encuentro que presenta Sandra   se denominó Aprendizaje Vivo  y se realizará en el centro cultural Juan L. Ortiz (Racedo 250 de Paraná) de 15.30 hasta las 19.30. Para acceder al intercambio de conocimientos hay que invertir 100 pesos por persona. 

Consultada por UNO, Sandra Majluf, escribió: “Se trata de un encuentro para adultos,  abierto a todo público. Un encuentro para reflexionar y traer conciencia sobre la forma en que nos relacionamos con los niños, jóvenes y adultos en un proceso de aprendizaje. Estos son los temas que se tratarán:  Educar conscientemente es asumir la propia vida como escuela. La esencia de los niños: cómo acompañamos la manifestación de su Ser. Libertad a través de los límites.  Resolución de conflictos. Los desafíos como oportunidades. Orden en la materia. Autonomía y responsabilidad para manifestarse libremente. La escuela se crea a cada momento. Educación en casa. Comunidades de aprendizaje. La escuela, la familia y la comunidad y redes de educación alternativa”.

—¿Cómo se hace para cambiar el “inmenso” mundo de la educación tradicional?
—Para cambiar el “inmenso” mundo de la educación tradicional, hay que empezar, como en todas las cosas, de adentro hacia afuera, de abajo hacia arriba, o sea primero, cambiar uno mismo. No hay modo de cambiar las cosas afuera si no trabajamos con nosotros mismos.

Una educación holística, integral, viva, requiere del trabajo personal y el crecimiento interior de los adultos, padres y docentes, que acompañan a los niños. Es importante que tengan un recorrido donde ellos mismos hayan experimentado aprender en espacios de autonomía y libertad para poder reconocer y respetar el camino de aprendizaje del otro. Y esto es un camino que no tiene fin, es de cada día. Un trabajo de constante observación y experimentación que hacemos junto al otro.

Por otro lado, es de abajo hacia arriba, es decir, no podemos esperar que el cambio se dé desde los ministerios, es algo que cada uno de nosotros tiene que trabajar en sí mismo para cambiar su entorno y entonces allí sí es posible que un cambio en lo macro pueda tener sentido. De otro modo, pasan una y otra reforma de la ley de Educación, sin un cambio profundo en la gente que recibe esas reformas, porque no surgieron del interés genuino de la gente sino que se dan como una imposición y por más inspirada y maravillosa que sea la ley, la reforma, si no hay masa crítica que la sostenga, no hay cambio posible.

Con la idea de intentar el cambio hay que saber por dónde comenzar. La especialista, reconoció: “No se trata de convencer a nadie, sino de ser, simplemente eso. La sola presencia de una persona conectada con su entusiasmo, es transformadora. ¿Queremos niños autónomos, responsables, felices, entusiastas y que sus ganas de aprender nunca se apaguen? ¿Y qué pasa con nosotros? ¿Somos ejemplo de esto? A esto me refiero con empezar por nosotros mismos. Los niños aprenden de lo que somos, no de lo que decimos. Por eso, como adultos, todo nuestro trabajo al principio es de observación, de contemplar qué está pasando en el interior de cada niño para luego poder ver qué cosas, situaciones o personas puedo acercarle para potenciar el talento que cada niño trae. Aprender es vivir y vivir es aprender, dice Humberto Maturana. Toda situación de nuestra vida es un aprendizaje. El aprender no está limitado a la escuela. Aprender está ligado a una función primaria del ser humano que lo impulsa hacia el crecimiento y la vida. Aprender es algo que cada uno construye desde adentro y no va unido necesariamente a lo que otro te enseña. Muchas veces, la escuela nos quita las ganas de aprender a fuerza de decirnos qué y cuándo debemos aprender determinadas cosas. Lo mismo hacemos en nuestras casas con nuestros hijos, indicándoles todo el tiempo, a veces con todo el amor, lo que deben o no deben hacer, porque somos nosotros los que ‘sabemos lo que es bueno para ellos’. Queremos sustituir una programación viva y perfeccionada por millones de años de evolución por otra creada por la comunidad educativa de turno.  Cada niño tiene un programa interno de aprendizaje que lo irá guiando hacia las experiencias que necesita para asirse de un conocimiento. Nuestra tarea, como adultos, es acompañar este programa interno, desde una escucha activa, sin juicios, con una visión librada de todo condicionamiento. Gastamos tanta energía en forzar a los niños a aprender algo que no quieren, cuando es tan fácil soltar y dejar que los niños sean los verdaderos protagonistas de sus procesos de aprendizaje.  Las conexiones neuronales que realizan los niños desde la propia motivación son más sólidas, duraderas y accesibles en todo momento que aquellas que se dan cuando forzamos y que probablemente duren hasta que pase el examen”.

La organización de un grupo que nació en la región

Pedagogía 3000 Entre Ríos es un grupo que promueve y lleva a la práctica técnicas educativas integrales. 

Surgió  “ante la necesidad de adecuar la pedagogía actual a las capacidades de los niños, niñas y jóvenes de hoy, tanto en su manera de aprender como de ser, aprehender e interiorizar el mundo. Así también, pretende atender la necesidad de madres, padres y docentes de vivir la educación en bienestar, paz y armonía, mejorando la calidad de vida en el hogar, la escuela y la sociedad”,  adelantaron los organizadores de la jornada.  

El grupo está compuesto por docentes de distintos niveles y mediadores. Surgió en Paraná en 2010 y desde ese momento está llevando a cabo talleres para niños, padres y niños, en esta ciudad y en Oro verde, y trayendo distintos especialistas en el tema a los fines de abrir a la comunidad aprendizajes para la sana vinculación de las personas en general, la creatividad y la educación libre a los fines del encuentro consigo mismo.

“Pedagogía 3000 abraza todos los sistemas pedagógicos que se basen en el respeto a la persona y el cariño, y está abierta a los nuevos saberes de neurociencias, educación emocional entre otras formas nuevas de aprendizajes que forma parte integral del ser humano”, describieron.
 

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